Efecto Einstellung
From Wikipedia, the free encyclopedia
El efecto Einstellung (del alemán Einstellung ‘actitud’, ‘disposición’) es un sesgo cognitivo por el que una persona, ante un problema, tiende a recurrir a soluciones conocidas a otros similares y renuncia a explorar ideas alternativas. Es la obstinada tendencia del cerebro humano a aferrarse a resoluciones que ya ha experimentado como buenas, pero que a la vez ofuscan la percepción de otras vías más eficaces.[1]
En 1942 Abraham Luchins llevó a cabo un experimento en el que pidió a un conjunto de voluntarios resolver el siguiente problema:[2]
- Debían imaginar tres jarras vacías, con capacidades para 21, 127 y 3 unidades de líquido, respectivamente, y encontrar la manera de medir 100 unidades transfiriendo agua de un recipiente a otro. Cada jarra podía llenarse y vaciarse tantas veces como desearan, pero, en caso de verter agua en ellas, esta debería siempre alcanzar los bordes.
La solución consistía en llenar la segunda jarra (de 127 unidades), vaciar luego parte de su contenido en la primera (de 21 unidades), a fin de que queden 106, y, por último, llenar dos veces la tercera (de 3 unidades).[2]
Acto seguido, Luchins les propuso otros problemas que, en esencia, podían resolverse en los mismos tres pasos. Los sujetos lo lograron con rapidez. Sin embargo, cuando se les planteó una situación que admitía una solución en dos pasos no supieron verla. Se les pidió que obtuvieran 20 unidades de agua usando jarras de 23, 49 y 3 unidades de capacidad. La solución consistía en llenar el primer recipiente y, con ese líquido, colmar el tercero.[2]
Muchos insistieron en resolver el problema con el método anterior; es decir, vertiendo el agua del segundo recipiente en el primero y después en el tercero dos veces. Por último, cuando Luchins les propuso otro problema que también podía resolverse en dos pasos pero que, en cambio, no admitía la familiar solución en tres etapas, los participantes lo dejaron por imposible.[2] c Situaciones análogas ocurrieron en un experimento con jugadores de ajedrez. A varios jugadores, se les propuso la solución de una partida de ajedrez. Ante la posición de las piezas, la mayoría de los jugadores reconocieron una jugada clásica, orientando su solución a la aplicación de esa jugada. Pero pocos jugadores se percataron de que existía una jugada mucho más sencilla y directa. Curiosamente cuando se añadió una nueva pieza para evitar la ejecución de la jugada clásica, la mayoría de los jugadores fueron capaces de encontrar la solución directa.[3]