El Carnavalazo
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El Carnavalazo fue un golpe militar en Ecuador liderado por Guillermo Rodríguez Lara que depuso al gobierno de José María Velasco Ibarra el 15 de febrero de 1972, poniendo fin a la quinta y última presidencia del los velasquismo.[1] Este evento fue conocido popularmente como "carnavalazo" porque ocurrió durante el carnaval ecuatoriano.[2]
Fin del velasquismo.
Cancelación de las elecciones generales ecuatorianas de 1972.
Los militares controlan el país hasta 1979.
| El Carnavalazo | ||||
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| Fecha | 15 de febrero de 1972 | |||
| Resultado |
Golpe de Estado exitoso Fin del velasquismo. Cancelación de las elecciones generales ecuatorianas de 1972. Los militares controlan el país hasta 1979. | |||
| Beligerantes | ||||
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| Comandantes | ||||
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Antecedentes
En las elecciones generales de 1968, José María Velasco Ibarra fue elegido democráticamente para un quinto mandato (1968-1972) como presidente de Ecuador. El gobierno democrático no duró mucho, ya que Velasco asumió poderes dictatoriales con apoyo militar en 1970, suspendiendo el Congreso y gobernando por decreto.[1]
En 1971, se produjo un fallido golpe militar contra su régimen, lo que llevó a Velasco Ibarra a nombrar a Guillermo Rodríguez Lara como nuevo comandante del ejército.[3] Ese mismo año, el presidente Velasco Ibarra promulgó la Ley de Hidrocarburos, que declaraba el petróleo patrimonio nacional del Estado, aumentaba las regalías adeudadas al Estado y regulaba las operaciones de las compañías petroleras extranjeras.[4]
En medio de esta crisis política, el régimen de Velasco Ibarra prometió elecciones para junio de 1972, lo que pondría fin a su mandato el 31 de agosto. Uno de los candidatos más probables era el exalcalde de Guayaquil, Assad Bucaram, considerado el favorito.[5] El inminente auge petrolero y la perspectiva de los inmensos ingresos resultantes impulsaron la planificación de un golpe de Estado por parte de los militares, que no querían que estas riquezas petroleras fueran administradas por un candidato populista o la oligarquía tradicional.[2]
Desarrollo
Públicamente, 1972 comenzó pacíficamente, con Velasco Ibarra y el jefe del ejército, Rodríguez Lara, celebrando el Año Nuevo con un brindis. Se llevaron a cabo debates nacionales sobre dos temas: el posible triunfo de Assad Bucaram en las elecciones y el futuro petrolero del país.[6] A principios de febrero de 1972, circularon en círculos militares planes para derrocar a Velasco Ibarra durante el Carnaval.
Según Rodrigo Rivadeneira, uno de los ayudantes de campo de Velasco Ibarra, le notificó personalmente al presidente el 13 de febrero, el domingo anterior al inicio de la Cuaresma, éste se encontraba en Ambato, que los militares pretendían destituirlo. Velasco Ibarra rechazó indignado la exigencia, diciéndole a Rivadeneira que le dijera a Rodríguez Lara: «Si quiere el poder, que venga y me lo quite, y me iré en señal de protesta».[6]
Velasco Ibarra regresó a Quito al día siguiente y, el 15 de febrero, Martes de Carnaval, viajó a Guayaquil para pronunciar un discurso televisado.[5] Según Rivadeneira, Velasco Ibarra no pudo pronunciar el discurso que tenía previsto sin la multitud a la que estaba acostumbrado a dirigirse y pidió permiso para regresar en una hora.[6] Al volver al Palacio de Carondelet, descubrió que el golpe ya se había consumado; fue arrestado y deportado a Panamá al día siguiente.
Tras el golpe, se estableció una junta de tres miembros denominada Gobierno Nacionalista Revolucionario. La mayoría de los ecuatorianos desconocían el golpe en aquel momento, ya que las emisoras de radio solo transmitían música y tres canales de televisión de Guayaquil y Quito dejaron de emitir.