El Mole
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El Mole fue una publicación política satírica que se distribuyó en la Ciudad de Valencia (L'Horta) a finales de los años 30 y principios de los 40 en el siglo XIX, de ideas democrático-republicanas[1] y crítico con la política del poder. Utilizaba un modelo de valenciano popular "apitxat" de la época y fue una de las pocas publicaciones íntegramente en valenciano anteriores al siglo XX. Llegó a tener 3.000 subscriptores en el año 1840. Destaca por ser la publicación regular más antigua en esta lengua.
El Mole toma su nombre del molde de yeso que se utilizaba para dar forma a las estatuas de forma humana, y que por lo tanto revelaba claramente las facciones y el carácter real de cada persona. Desde el primer número, que salió a la luz el día 1 de febrero de 1837, el diario se presenta como una publicación de marcado carácter democrático-republicano. Su promotor fue Josep Maria Bonilla Martínez.[1]
En la portada (ver imagen) aparecía siempre un grabado que representaba un labriego de L'Horta vestido con saragüells, sombrero, camalet y alpargatas. De este modo, el diario se ofrecía a un público esencialmente perteneciente al sector agrícola, y que se identificaba con el uso de un valenciano muy dialectal, apegado a las grafías castellanizadas y a las formas del apitxat. La misma utilización del valenciano, muy innovadora, tenía la clara intencionalidad de llegar a este público popular. Cómo ha señalado Enric Balaguer, la elección del valenciano por parte de los redactores del Mole está relacionada con la importancia privilegiada que los labriegos tenían en la expansión del ideario liberal. De hecho, durante siglos, los campesinos de l'Horta habían sido un auténtico muro de contención frente a los abusos del antiguo régimen al País Valenciano, y además, eran susceptibles de engrosar las filas del ejército carlista.[2]
En cuanto a la autoría, hablar del Mole es hablar de Josep Maria Bonilla (Valencia 1808 - 1880), abogado valenciano de ideas liberales. El perfil ideológico de Bonilla, tal como señalan Antonio Laguna y Eduardo Ortega,[3] es el de un liberal idealista, enemigo acérrimo del carlismo y crítico en todo momento con el moderantismo y con las soluciones ideológicas templadas..Siendo así, bajo su dirección El Mole adoptó cada vez más el talante de conciencia crítica de la revolución liberal, incluso durante las épocas en que los sectores más progresistas se establecieron el poder.
Para mimetizarse mejor con los labriegos (destinatarios preferentes de la publicación), Bonilla adoptó dentro de las páginas del Mole el pseudónimo de Nabo-y-Col. Especialmente en las primeras épocas de la revista, acompañaron a Bonilla varios autores que, siguiendo la misma intencionalidad, también asumieron motes de claros ecos agrícolas: ejemplos son Pataca Gorda (Pasqual Pérez Rodríguez), Siento Formal o Algarroba (Josep Bernat y Baldoví). Sobre este último, hay que señalar que, a pesar de las diferencias ideológicas, le unió con Bonilla una gran amistad que este último defendió siempre, incluso en épocas como la segunda de El Mole, cuando muchos suscriptores convirtieron la relación cordial entre ambos escritores en objeto de crítica.
Estructura
El Mole de la primera época se estructuraba alrededor de una serie de secciones que, a pesar de todo, podían variar según las necesidades de cada número:
- Política - A partir del número 4 se añade el subtítulo Ilustración popular - Esta sección desarrolla un diálogo ficticio entre un labriego analfabeto llamado Lluc y uno de los autores de El Mole, Sento Formal, de modo que el segundo aclara las dudas que tiene el primero alrededor de conceptos como gobierno, constitución, poder absoluto, división de poderes o absolutismo. El carácter dialogado de la sección nos remite a los coloquios valencianos de los siglos XVIII y XIX, que durante la guerra del francés adquirieron un fuerte componente político y que, sin duda, sirvieron de inspiración a Bonilla.
- El Mole - Suele presentar textos que hacen un breve repaso de la actualidad política y militar, en un tono predominantemente serio.
- Colorins - Es una sección más fragmentaria y presenta un carácter más cómico y distendido. Consta de textos breves, pero a veces se incluyen narraciones, reflexiones... Durante la segunda época de El Mole esta sección, ahora bajo el nombre de Sambori, aconteció la única fija de la revista.
- Cosas de fuera o Remitits - Se trata de una sección intermitente. Generalmente da cabida a textos enviados por los diferentes subscriptores.

