El luto se divide en etapas, las cuales son:
Esta es la primera etapa del duelo, cuyo nombre en hebreo significa: "duelo intenso". El aninut puede durar hasta el fin del entierro del difunto.[3][4]
Se considera que un onen (persona en aninut) esta en un profundo estado de shock y desorientación, por lo que esta exento de cumplir mitzvot que requieran acción y atención, como la tefila (oración) y el ponerse tefilin. Pese a esto, el doliente debe seguir cumpliendo los mandamientos "prohibitivos" (como el no profanar el Shabat).
Posterior al aninut, sigue inmediatamente el Avelut, cuyo significado es: "duelo".[5][6] Un avel ("doliente") no realiza prácticas que representen alegría, como el asistir a conciertos, escuchar música, o asistir a eventos alegres como bar mitzva o hatunim (bodas), a menos que sean absolutamente necesarios, por ejemplo, si la fecha del evento se propuso antes del fallecimiento, lo cual impide prohibirlo o cancelarlo.[7]
Este periodo dura doce meses. [8]
La primera etapa del avelut es la shiva (en hebreo: שבעה, "siete").[9] En este periodo de 7 días, los dolientes se reúnen en algún hogar para recibir visitas. Una vez allí, las personas en luto se abstienen de ducharse, usar zapatos de cuero o usar joyas o afeitarse.
Es común que en numerosas comunidades el espejo se cubra debido a que la persona en luto no precisa ocuparse de su aspecto personal.[10]
Los dolientes suelen sentarse en pequeños taburetes o en el suelo, simbolizando que la persona se siente abatida por el dolor.
Los dolientes suelen comer, como comida de consuelo, alimentos redondos como huevos o lentejas. Esto se debe a la creencia de que Jacob, en Génesis 24:34, estaba cocinando lentejas poco después de la muerte de Abraham.[11]
Los familiares y amigos visitan al doliente para consolarlos. Esto es considerado una gran mitzva de compasión y bondad.
Tradicionalmente, los visitantes asumen el rol de anfitriones durante la shivá, a menudo trayendo comida y sirviéndola a la familia doliente y a otros invitados. La familia doliente a menudo evita cocinar o limpiar durante el período de shivá; esas responsabilidades pasan a ser responsabilidad de los visitantes.
Tradicionalmente se recita una bendición a la hora de la despedida, la cual varía dependiendo de las costumbres, pero la más frecuente es:
- הַמָּקוֹם יְנַחֵם אֶתְכֶם בְּתוֹךְ שְׁאָר אֲבֵלֵי צִיּוֹן וִירוּשָׁלָיִם
- Hamakom y'nachem etkhem b'tokh sha'ar avelei tziyon viyrushalayim :
- "Que el Omnipresente les consuele entre los dolientes de Sión y Jerusalén"