Es la única novela de Julio Escoto en la que hace a un lado la historiografía para dar paso a eventos completamente ficticios. La novela son varios argumentos separados que cuentan una historia cada uno. Una isla conquistada por los británicos en la que no existe el paso del tiempo. Un presidente llamado Salvador Lejano, que mientras lucha entre dos amores, enfrentará un golpe de Estado. Una pintora adolescente llamada Alfonsina Mucha, que desfallece de amor. Un obispo agnóstico que lidera una dictadura revolucionaria. Una revolucionaria llamada Crista Meléndez, que es asesinada y resucita al tercer día. Una historia de amor entre dos hombres que se aman bajo una montaña que se derrumba. Una periodista que aumenta de peso cada vez que sufre una decepción. Y un sacerdote llamado Casto Medellín, que ha extraviado la virginidad como si de un objeto se tratase.[5][6][3]