Protagonista de la novela. Cuando inicia el relato tiene 56 años y trabaja como contador en una oficina desde hace varios años. De pequeño vivió en la costa y tenía el deseo de ser marinero.[1]: 95 Se describe como un "hombre oscuro, liso, hundido en una angustia que no puede aclarar ni justificar"[1]: 68 y como una persona de baja estatura y angosta.[1]: 164 Se reconoce además poco atractivo[1]: 143 y falto de carácter y valor desde niño.[1]: 117
Antimodelo del hombre de éxito que la sociedad capitalista y de consumo fomenta, José García es un personaje de "escasez material, afectiva, intelectual y de experiencia [...] perdedor y náufrago" que "se mantiene en las orillas de la supervivencia".[4]
Su primer amor y despertar sexual lo tiene a los 14 con una mujer de 40 años, en el puerto sin nombre donde creció. Su relación con ella surge como un paliativo a su imposibilidad de ser marino. "Me refugié entonces, me hundí, a pesar de mis catorce años, en una mujer de cuarenta que me acariciaba casi brutalmente" y a la que visita cada noche a pesar de que, irremediablemente al despertar, es echado pues "todo lo que me amaba en la noche me detestaba en la mañana" pues su juventud "sólo en la oscuridad era soportable".[1]: 95–96
La relación termina cuando la mujer toma como amante a un "marino rubio y alto, que siempre estaba riéndose y tomando ginebra", el cual era parte de la tripulación de un barco holandés que un huracán avería en el puerto.[1]
De carácter fuerte y decidido, José García se refiere a ella como "mi mujer" pero nunca menciona su nombre. Al principio del relato, menciona la paciencia que tiene con él cada noche que se encierra a escribir, facilitándole las cosas para que se concentre. Esa paciencia y comprensión es calificada por el protagonista muchas veces como un deseo de venganza, como cuando está seguro que sabe sobre su amante pero no le reprocha nada. "Hay en esas mujeres resignadas, en eso que llaman actitud digna para conservar el hogar, una inconsciente y refinadísima crueldad [...] Para mí era insoportable y me provocaba un dolor distinto a todos los que había sentido [...] porque me parecía que era ella la que me estaba traicionando".[1]: 151
Estudiante de Leyes. Adolescente que "está por ingresar al escándalo del mundo (vía el enamoramiento)".[2] Su novia, Margarita, es una mesera de mayor edad a la que deja luego de la exigencia de su madre. En una primera ocasión, es el propio protagonista quien lo insta a recapacitar sobre la relación y a buscar una novia de su edad. Es a partir de momentos como este que José García reconoce que no sabe cómo comunicarse con sus hijos.[1]: 131–136
Niño "enfermizo e imaginativo", Lorenzo nace cuando José García tiene 49 años.[2][1]: 143
Compañero de oficina del protagonista, también contador, y de quien dice que es su amigo, "tal vez el único realmente íntimo".[1] Como él y su esposa no pueden tener hijos, se encariña con Lorenzo y frecuentemente le lleva regalos. Es a través de este personaje que José García conoce a su amante y quien eventualmente lo ayuda a liberarse de ella y las deudas que le ha provocado esta aventura amorosa.
Amante de José García. Amiga de la esposa de Pepe Varela a quien el protagonista conoce en la fiesta del décimo aniversario de matrimonio de Pepe. Su encuentro sucede cuando García tiene 51 años. Es viuda de un militar y es una "señora bastante joven, guapa, alegre y estrepitosa".[1]: 142