Elena Quinteros
maestra y militante del PVP (Partido por la Victoria del pueblo- FA) detenida y desaparecida durante la dictadura cívico-militar uruguaya
From Wikipedia, the free encyclopedia
Elena Cándida Quinteros Almeida (Montevideo, Uruguay, 9 de septiembre de 1945 - desaparecida desde 1976), fue una maestra y militante anarquista detenida y desaparecida durante la dictadura cívico-militar uruguaya.
Departamento de Tacuarembó (Uruguay)
| Elena Quinteros | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
9 de septiembre de 1945 Departamento de Tacuarembó (Uruguay) | |
| Desaparición | 28 de junio de 1976 (30 años) | |
| Nacionalidad | Uruguaya | |
| Familia | ||
| Madre | Tota Quinteros | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Profesora | |
| Partido político | Partido por la Victoria del Pueblo | |
| Miembro de | Federación Anarquista Uruguaya | |
| Carrera deportiva | ||
| Deporte | Fútbol | |
Biografía
Mientras estudiaba Magisterio en el Instituto de Profesores Artigas desempeñó una activa militancia gremial e integró las Misiones Sociopedagógicas, una iniciativa de los maestros del Instituto Cooperativo de Educación Rural, en particular la de 1967 en Capilla de Farruco, en Durazno.
En 1966, a los 21 años de edad, obtuvo su título como maestra y comenzó a trabajar en una escuela de Pando, Canelones. A mediados de ese año, se incorpora a la Federación Anarquista Uruguaya (FAU) y milita en la Resistencia Obrero-Estudiantil (ROE). El 16 de noviembre de 1967 fue detenida por primera vez y liberada al día siguiente. En octubre de 1969 fue nuevamente detenida, procesada y enviada a la cárcel, donde permaneció hasta octubre de 1970.
En 1975, participó activamente en el Congreso Fundacional del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) al punto de integrar la primera Dirección de dicho Partido. El mismo año es requerida por las Fuerzas Conjuntas y destituida de su cargo como maestra por las autoridades del gobierno dictatorial.
Secuestro y desaparición
El 26 de junio de 1976, Elena Quinteros es detenida en su domicilio, Ramón Massini 3044 apto. 103, Montevideo, y llevada al centro de torturas “300 Carlos”, dependiente de la División de Ejército I.[1] El centro está ubicado en Avenida de las Instrucciones 1925, en el predio contiguo al Batallón de Infantería N°13, en el departamento de Montevideo.
En la mañana del 28 de junio, se hizo conducir a las cercanías de la embajada de Venezuela luego de lograr convencer a sus captores de que allí tenía que encontrarse con un compañero de militancia. Allí intentó fugarse corriendo, saltando el muro e ingresando a los jardines de la Embajada. Gritó su nombre y pidió asilo. El personal de la embajada buscó socorrerla, pero los custodios la arrancan a la fuerza por policías y militares uruguayos, forcejeando con los funcionarios venezolanos y frente a la complicidad de los policías a cargo de la custodia de la Embajada. Con una pierna quebrada durante la lucha para introducirla a un automóvil, fue llevada al Batallón de Infantería N.º 13, identificada con el N.º 2537 y sometida a torturas salvajes, según los testimonios de otros presos políticos allí detenidos.[2]
El embajador de Venezuela en Uruguay, Julio Ramos, se comunicó telefónicamente con el Ministerio de Relaciones Exteriores uruguayo y denunció el hecho al subsecretario Guido Michelin Salomón, puesto que el ministro Juan Carlos Blanco no se encontraba en la sede ministerial. Inmediatamente el gobierno venezolano se hizo eco formalmente de la protesta ante el secuestro de una mujer en su territorio.
Un memorándum del Ministerio de Relaciones Exteriores de fecha 2/7/1976 analiza la situación planteada y dos posibles acciones a seguir: «A) no entregar a la mujer B) entregar a la mujer». Se enumeran y analizan factores a favor y en contra de cada opción. En ninguno de los casos se mencionan ni consideran elementos como la protección del derecho a la vida de Elena o las garantías del debido proceso.[1]
El día siguiente, 3 de julio, se reunió el Consejo de Seguridad Nacional (COSENA) y decidió no entregar a Elena.
Esta situación se convirtió en un incidente diplomático de envergadura que finalizó con la ruptura de relaciones diplomáticas por parte de Venezuela el 5 de julio de 1976, situación que se mantuvo hasta el retorno a la democracia en Uruguay en 1985.[3]
En el "300 Carlos" se produjo la desaparición de Eduardo Bleier, Juan Manuel Breva, Fernando Miranda, Carlos Arévalo, Julio Correa, Otermino Montesdeoca, Julio Escudero y Elena Quinteros. Todos ellos habrían sido enterrados en el Batallón de Infantería Blindado N.º 13.[4]
Elena Quinteros continúa desaparecida.
Procesos judiciales y reconocimientos
En octubre de 2002, el juez Eduardo Cavalli encuentra al excanciller Juan Carlos Blanco responsable en primera instancia por la desaparición de Elena Quinteros y lo procesa con prisión bajo el cargo de privación de libertad. En 2010 fue condenado a 20 años de prisión por su responsabilidad en el hecho.[5]

El 13 de mayo de 2008 la Escuela N° 181 de primer grado de Montevideo es designada por el Senado de la República con el nombre “Maestra Elena Quinteros”.[6]
En 2016 en la escuela 195 de Pando donde trabajó Elena Quinteros se colocó una placa recordatoria.[7]
El 27 de junio de 2016, se coloca una Placa en memoria de víctimas del centro de tortura "300 Carlos" ubicado en el Batallón 13 del Ejército.
En 2018 se presentó en Roma una causa judicial por la desaparición de Elena Quinteros y otros detenidos-desaparecidos con nacionalidad italiana. El 21 de octubre de 2025 el militar Jorge Troccoli fue condenado a cadena perpetua.[8]
En 2020 se designó con su nombre una plaza de la ciudad de Pando, Canelones y se colocó una placa conmemorativa.[9]
En 2022[10] y 2023 se colocaron placas y un monumento en el jardín de la ex embajada de Venezuela (Bulevar Artigas 1305 esquina Guaná, Montevideo) donde fue secuestrada Elena, y se declarí Sitio de Memoria.
El apartamento de la calle Ramón Massini donde fuera detenida Elena Quinteros en 1976 fue, como en muchos otros casos, usurpado por el Ministerio de Defensa, y esta situación continuó incambiada luego del fin de la dictadura. Cuarenta años después de recuperada la democracia, en 2025, el Ministerio de Defensa resolvió entregar en comodato a la Administración Nacional de Educación Pública ese inmueble.[11]
Dentro de la propuesta del Colectivo Fogones de la Memoria está la de contar el cuento "Elena y el zapato. El zapato y Elena" para hacer llegar su historia a las infancias de todas las edades.[12]
Véase también
Bibliografía
- CORES, HUGO (2002). Memorias de la Resistencia. Montevideo: Ediciones de la Banda Oriental.
- MARTINEZ, IGNACIO (1993). Tiene la palabra Tota Quinteros. Montevideo: Editorial COMPAÑERO.
- OLIVERA, RAUL y MÉNDEZ, SARA (2004). Secuestro en la Embajada. El caso de la maestra Elena Quinteros. Montevideo: Ediciones de la cátedra de Derechos Humanos “Tota Quinteros” de FUCVAM.