El procedimiento se realiza por un Radiólogo Intervencionista, generalmente con anestesia local. El acceso es generalmente a través de la arteria femoral en la ingle. Después de anestesiar la piel sobre la arteria de elección, se realiza una pequeña punción, de unos 2 mm. Se introduce una pequeña guía en la arteria, y posteriormente a través de ésta se introduce un pequeño tubito (catéter) en la arteria uterina. Una vez en el nivel de la arteria uterina se realiza una arteriografía con contraste para confirmar la posición del catéter y se inyecta el agente embolizante (pequeñas esferas).
Estas esferas, bloquean el flujo de sangre a los miomas, causando que éstos se reduzcan de tamaño. Posteriormente se realiza la embolización de forma bilateral en la arteria del otro lado del útero. Con ambas arterias uterinas ocluidas, la presencia de abundante circulación colateral impide que el útero se lesione, mientras que los miomas, al tener una vascularización terminal única, reducen su tamaño.
El procedimiento suele durar aproximadamente una hora. La paciente estará ingresada con la pierna extendida durante algunas horas. A muchas pacientes suelen darse el alta el mismo día, pero la mayoría están dos días en el hospital para control del dolor y observación.
El procedimiento no es una intervención quirúrgica, y permite mantener el útero para evitar muchas de las complicaciones quirúrgicas asociadas.