Emetofobia

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Un médico esperando que su paciente vomite. Grabado al aguatinta por G. M. Woodward, 1800.

La emetofobia (del griego εμετός, 'acción de vomitar', y φόβος (phóbos) que significa 'terror') es un miedo intenso e irracional relacionado con el vómito. Esta fobia también puede incluir subcategorías de las que causa la ansiedad, incluyendo el miedo a vomitar en público, el temor de ver vómito, el miedo a ver alguien vomitando o el temor que causa la fobia al sentir tener náuseas.[1] Las personas que tienen emetofobia apenas vomitan o no lo hacen a lo largo de sus vidas. Los emetofóbicos suponen el 6% de la población, millones de personas a lo largo del mundo padecen esta fobia y solo el 1% de los emetofóbicos saben que esta fobia existe ya que no se toma mucho en cuenta o se subestima.

La emetofobia no está limitada por la edad o el nivel de madurez. Hay casos de emetofobia presente en la infancia y la adolescencia, así como en la edad adulta.[2] Una persona con esta fobia suele ser ansiosa y nerviosa cuando tiene alrededor personas enfermas, y se preguntan constantemente si esa persona vomitará o no. En esta situación, el emetofóbico entrará en un estado de "huir" del lugar, y si no lo consigue, puede derivar en un ataque de ansiedad.

Las personas con emetofobia frecuentemente reportan un vómito relacionado con un evento traumático, como una gripe, gastroenteritis, dolor de estómago, o tener que presenciar a alguien vomitando, iniciando así la emetofobia.[3]

Causas

Hay un fuerte acuerdo en la comunidad científica de que no existe una causa específica para tener emetofobia. Algunos emetofóbicos reportan una experiencia traumática con vómitos, casi siempre en la infancia, aunque muchos no lo hacen.[4] Hay muchos factores que pueden causar un caso legítimo de emetofobia.

Tratamientos

El miedo a vomitar recibe poca atención en comparación con otros miedos irracionales.[5] El tratamiento de esta fobia será largo y difícil, pero no es imposible.

Hay dos herramientas de evaluación utilizadas para diagnosticar la emetofobia: el inventario de Fobia Específica de Vómitos[6] y el Cuestionario de Emetofobia.[7] Ambos se enfocan en un rango diferente de síntomas. Las víctimas de la fobia generalmente experimentan miedo antes de vomitar, pero lo sienten menos después. Sin embargo, el miedo vuelve a aparecer si la víctima teme que vomitará de nuevo.

También se observó en una encuesta, información sobre los medicamentos. A las personas se les preguntó si considerarían tomar medicación de ansiedad para potencialmente ayudar a su miedo, y muchos respondieron que no por miedo a que los fármacos les crearían náuseas. Otros, sin embargo, declararon que algunos medicamentos psicotrópicos (como benzodiazepina y antidepresivos) ayudaron con su fobia, y algunos dijeron que los medicamentos gastrointestinales también eran beneficiosos.[1]

Otra forma es mediante métodos de exposición, utilizando vídeo grabados de otras personas vomitando,[8] la hipnosis,[9] la exposición a las náuseas[10] y la exposición a las señales de vómito,[11] terapia de conducta sistémica,[12] psicodinámica[13] y psicoterapia,[14] también han mostrado efectos positivos para el tratamiento de la emetofobia. Sin embargo, en algunos casos puede causar en una retraumatización, y la fobia puede llegar a ser más intensa como resultado.

Efectos en la vida

Emetofobia y anorexia

Referencias

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