El proceso de entamado más habitual comienza con el llamado "cocido" en el que las aceitunas que han sido clasificadas por tamaños se dan un baño de varias horas en una solución de NaOH al 1,5% - 4,5%.[3]
En este proceso se produce la hidrólisis de las sustancias que dan el sabor amargo a la aceituna. Cuando la solución ha actuado en dos tercios del grosor del mesocarpio de la aceituna, se han de enjuagar repetidamente para retirar los restos de sosa.
Se produce al sumergir las aceitunas durante varios meses en salmuera. Las bacterias naturales de la aceituna que sobreviven al proceso anterior a partir de los azúcares que contenía el fruto producen ácido láctico, un conservante natural que eliminar los microorganismos.[3]
Acabado el proceso de entamado las aceitunas están listas para conservarse durante varios años.
A menudo pasan por otros procesos como el desrrabado, para quitarles los peciolos (rabos), el deshuesado o el cortado en rodajas.