El músculo estriado está formado por los miocitos o fibras musculares que están separadas de las adyacentes por tejido conjuntivo laxo llamado endomisio. Un conjunto de fibras se agrupan para formar un fascículo muscular, que está envuelto por tejido conjuntivo que recibe el nombre perimisio. Varios fascículos musculares se reúnen para formar un músculo el cual está envuelto en el epimisio.
La sangre llega al músculo a través de vasos sanguíneos que se ramifican en el epimisio y penetran a través del perimisio, alcanzando el endomisio donde forman una red de capilares que envuelven la fibra muscular y le aportan oxígeno y nutrientes.[1][2]
Como el resto del tejido conectivo el epimisio está formado por células y una matriz extracelular con fibras de colágeno, fibras reticulares y fibras elásticas, rodeadas por sustancia fundamental.[3]
El epimisio presenta una elevada proporción de fibras, lo que le confiere densidad y resistencia. En algunos músculos
es extremadamente firme, en estos casos esta envoltura recibe el nombre de fascia.[4]