Eriosyce recondita
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| Eriosyce recondita | ||
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| Estado de conservación | ||
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Vulnerable (UICN) | ||
| Taxonomía | ||
| Reino: | Plantae | |
| Subreino: | Tracheobionta | |
| División: | Magnoliophyta | |
| Clase: | Magnoliopsida | |
| Subclase: | Caryophyllidae | |
| Orden: | Caryophyllales | |
| Familia: | Cactaceae | |
| Subfamilia: | Cactoideae | |
| Tribu: | Notocacteae | |
| Género: | Eriosyce | |
| Especie: |
E. recondita (F.Ritter) Katt., 1994 | |
| Sinonimia | ||
La especie presenta 14 sinónimos: (véase el texto) | ||
Eriosyce recondita, conocida comúnmente como escondido,[1] es una especie de planta suculenta perteneciente al género Eriosyce, dentro de la familia Cactaceae. Es endémica del norte de Chile, específicamente de la región de Antofagasta.
Eriosyce recondita es un cactus de pequeño tamaño con hábito geofítico que generalmente presenta un porte solitario y rara vez desarrolla ramificaciones, con pocos brotes. La planta muestra consistencia dura y un color gris verdoso oscuro, que a menudo se torna rojizo por exposición al sol. En la naturaleza, el cuerpo puede permanecer plano con respecto al suelo o semiesférico, hundiéndose con frecuencia bajo la superficie durante la época seca. Los ejemplares en edad de floración miden entre 2,5 y 4,5 cm de diámetro, con el ápice hundido y espinoso. La raíz es napiforme, de 10 a 12 cm de longitud y alrededor de 2 cm de grosor, con el cuello ligeramente estrechado, de color blanco amarillento, dura, generalmente no ramificada y con pocas raíces fibrosas.
Posee de 10 a 12 costillas de unos 5 mm de altura, anchas y romas, profundamente escotadas. Los tubérculos son grandes y anchos, con las costillas estrechándose entre ellos, prolongándose hacia atrás en un mentón ligeramente puntiagudo que no se curva hacia arriba. Las areolas se encuentran hundidas en los tubérculos, se extienden sobre la pendiente superior y a menudo alcanzan las hendiduras situadas por encima. Presentan fieltro blanco, miden de 4 a 6 mm de largo y de 2 a 3 mm de ancho, y se separan entre sí de 5 a 10 mm.
Las espinas son finas, aciculares, negras en los brotes nuevos y luego grisáceas, con ligera curvatura hacia arriba. Se distinguen de 6 a 10 espinas radiales, son adpresas o algo divergentes, con longitudes entre 5 mm y más de 10 mm. También tiene de 1 a 2 espinas centrales algo más robustas y miden de 1 a 1,5 cm de largo.
Las flores surgen cerca del ápice y se presentan de 1 a 3 por planta en la naturaleza. Miden entre 3,5 y 4,5 cm de longitud y se abren de 2,5 a 3,5 cm de ancho. Los pétalos forman un embudo, de 1,5 a 2,5 cm de largo y de 4 a 6 mm de ancho en la base estrecha, con ápices brevemente puntiagudos y bordes a menudo dentados. Los pétalos internos son blancos a ligeramente amarillentos y los externos más rojizos, con margen blanco.
El ovario mide aproximadamente 5 mm de largo y de 6 a 10 mm de grosor, es de color verde y presenta abundante lana gris, cerdas finas pardas a negras, semierectas, y diminutas escamas amarillentas muy estrechas. La cámara nectarífera es bipartida: la parte inferior forma un plato plano de 1 a 2 mm de altura y 3 a 5 mm de ancho, con poco néctar, de color pardo a rojizo; la parte superior tubular mide 2 a 3 mm de altura y 2,5 a 4 mm de ancho, blanca, con estrías longitudinales, casi abierta, y filamentos basales algo inclinados hacia el estilo.
El tubo floral superior es embudado, con abertura ligeramente contraída, mide de 1 a 1,5 cm de alto y de 0,9 a 1,5 cm de ancho. Su color exterior es verde rojizo y presenta cerdas finas, suaves, a menudo curvadas y divergentes; las inferiores son pardas a negras y las superiores negras, todas mayores de 1 cm de longitud. Los estambres son blancos, de 0,8 a 1,2 cm de largo, de longitud uniforme; las anteras son pequeñas, de color amarillo limón a crema pálido; el polen es blanco o amarillo pálido. No existen inserciones de estambres en el tercio superior del tubo floral. El estilo es de color carmín y mide entre 2,5 y 3,8 cm de longitud. Los 8 a 11 lóbulos estigmáticos son de color blanco amarillento a rosado amarillento, romos, agrupados y sobrepasan las anteras.
El fruto es carmín a pardo carmín, de 1,8 a 4 cm de longitud y de 0,8 a 1,5 cm de grosor, ligeramente barriliforme, más estrecho en la base, con restos florales firmemente adheridos y abundantes mechones de lana blanca. Las escamas son estrechas, de unos 5 mm de largo y de color parduzco. En la mitad superior y generalmente también en la inferior del fruto, aparecen cerdas finas, rectas, suaves, pardas a negras, semierectas o casi totalmente divergentes, de más de 1 cm de longitud. Presenta una abertura basal circular de unos 2 mm de diámetro.
Al madurar, el fruto se alarga, de modo que solo el tercio superior conserva las placentas con semillas. Estas son blancas, algo fusionadas entre sí, filamentosas, blandas y se secan con el tiempo; en ocasiones se desprenden de la pared interna en forma de pequeña cesta. La parte inferior del receptáculo del fruto forma una bolsa de 2 a 10 mm de longitud que cuelga hacia la cavidad y adquiere color carmín; corresponde a la parte inferior de la antigua cámara nectarífera que continúa creciendo hacia el interior del fruto. La pared de esta bolsa, orientada hacia la cavidad, permanece húmeda y pegajosa, reteniendo las semillas.
El fruto, gracias a la lana y a las cerdas divergentes que lo elevan del suelo, funciona como un fruto de dispersión eólica. Las semillas se liberan únicamente cuando el fruto, desplazado por el viento, se seca; al secarse, la pared pierde su capacidad adhesiva y permite la dispersión de semillas a lo largo de la superficie.
Las semillas miden 1,4 mm de largo, 1,0 mm de ancho y 0,5 mm de grosor, con base ampliamente redondeada y escotadura ventral por encima de ella. La testa es negra mate y finamente tuberculada. El hilio es pequeño, blanco, ovalado, situado en la base y orientado oblicuamente hacia el lado ventral.[2]
Distribución y hábitat
El área de distribución natural de esta especie se restringe al norte de Chile, localizándose específicamente en los sectores de Morro Moreno y la Quebrada La Chimba, en las cercanías de la ciudad de Antofagasta, dentro de la región del mismo nombre. Se trata de una distribución muy limitada, asociada a ambientes costeros de gran singularidad ecológica.[3][4]
La especie habita preferentemente en biomas desérticos y de matorral seco,[5] a altitudes comprendidas entre los 600 y los 1.000 m s. n. m.[3][6] Se desarrolla casi en la cima de los cerros costeros, sobre suelos rocosos y arenosos, en condiciones propias del bioclima mediterráneo hiperdesértico. Forma parte del piso vegetacional denominado matorral desértico mediterráneo costero, caracterizado por especies como Heliotropium eremogenum y Eulychnia iquiquensis.[1][7]
Ecología
Eriosyce recondita es una especie que presenta un alto grado de mimetismo con su entorno, sobresaliendo apenas de la superficie del suelo, lo que le confiere un comportamiento geófito. Esta característica le permite pasar desapercibida y reducir la exposición a condiciones ambientales extremas. Se trata de una especie altamente tolerante a la sequía, adaptada a vivir en zonas donde las precipitaciones son muy escasas o prácticamente inexistentes.
A pesar de la extrema aridez de su hábitat, estas condiciones se ven parcialmente mitigadas por la frecuente presencia de nieblas costeras, que en muchas ocasiones son densas y persistentes. La niebla suele concentrarse formando una banda de nubes a una altitud aproximada de entre 500 y 850 metros, aportando humedad adicional al ecosistema. Este fenómeno sigue un patrón diario recurrente: generalmente, las primeras horas de la mañana son nubladas, las nubes se disipan a lo largo de la mañana y reaparecen durante las últimas horas de la tarde. Este aporte regular de humedad desempeña un papel fundamental en la supervivencia de la especie en un entorno tan árido y exigente.[3]
Taxonomía
La primera descripción de esta especie fue como Pyrrhocactus reconditus, publicada en 1962 por el botánico alemán Friedrich Ritter en la revista científica Succulenta (Netherlands) 1962: 27.[8]
Más tarde, el botánico alemán Fred Kattermann trasladó la especie al género Eriosyce, por lo que pasó a llamarse Eriosyce recondita. Registró estos cambios en la revista científica Eriosyce (Cactaceae): The genus revised and amplified: 117, publicada en 1994.[5][9]
- Eriosyce: nombre genérico formado a partir de las palabras griegas erion (que significa 'lana') y sykē (que se traduce como 'higo'), en alusión a los frutos cubiertos de lana que producen las plantas.[10]
- recondita: epíteto específico que proviene del latín rĕcondĭtus, que significa 'escondido' o 'enterrado', en alusión a que la planta se hunde bajo la superficie del suelo durante la estación seca.[11][12]
- Neochilenia aricensis (F.Ritter) Backeb., 1963
- Neochilenia recondita (F.Ritter) Backeb., 1963
- Neochilenia residua (F.Ritter & Buining) Backeb., 1963
- Neoporteria aricensis (F.Ritter) Donald & G.D.Rowley, 1966
- Neoporteria aricensis var. saxifraga (F.Ritter) A.E.Hoffm., 1989
- Neoporteria recondita (F.Ritter) Donald & G.D.Rowley, 1966
- Neoporteria recondita var. residua (F.Ritter & Buining) A.E.Hoffm., 1989
- Neoporteria recondita var. vexata (F.Ritter) A.E.Hoffm., 1989
- Neoporteria residua (F.Ritter & Buining) Donald & G.D.Rowley, 1966
- Pyrrhocactus aricensis F.Ritter, 1963
- Pyrrhocactus reconditus F.Ritter, 1962 (basónimo)
- Pyrrhocactus residuus F.Ritter & Buining, 1963
- Pyrrhocactus saxifragus F.Ritter, 1980
- Pyrrhocactus vexatus F.Ritter, 1980