Era la hija única y heredera de Arnau I de Castellbó y de Arnalda de Caboet. Se casó con Roger Bernardo II de Foix en 1208, aunque tanto el obispo de Urgel como el conde de Urgel, Ermengol VIII, se opusieron al matrimonio. A la muerte de su padre en 1226 (quien parece haberse hecho cátaro en su lecho de muerte, mientras que otros magnates, como los hermanos Ramón y Guillermo Ramón de Josa, solían hacerse y deshacerse con frecuencia), otorgó el vizcondado a su marido con sus anexos de los valles de Andorra, Sant Joan Fumat y Cabó, feudos del obispo de Urgel.
Murió en 1230 y le sucedió su hijo Roger I de Castellbó (IV de Foix), aunque entre 1230 y 1240 su padre actuó como regente y administrador del condado, pues su hijo era aún menor de edad (nacido hacia 1220). En 1267, el inquisidor general de Cataluña, Pere de Cadireta, mandó desenterrar los restos de Arnau I de Castellbó y de su hija Ermesinda, acusados de herejía cátara, y los hizo quemar, esparciendo después las cenizas al viento. La leyenda cuenta que la gente de Foix capturó al inquisidor, lo sentaron en una silla y le arrojaron piedras hasta matarlo, y que de este hecho le habría venido el nombre de Cadireta.[1]