Ermita del Santo Cristo (Abetxuko)
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Ermita del Santo Cristo | ||
|---|---|---|
|
| ||
| Localización | ||
| País | España | |
| División | Abechuco | |
| Coordenadas | 42°52′47″N 2°41′06″O / 42.879696676263, -2.6849931571663 | |
| Información religiosa | ||
| Culto | catolicismo | |
| Diócesis | diócesis de Vitoria | |
| Fundación | siglo XIII | |
La Ermita del Santo Cristo (Abetxuko) también conocida como iglesia de San Miguel de Atxa es un templo católico tardo románico situado en la localidad de Abechuco (oficialmente y en euskera, Abetxuko) perteneciente al término municipal de Vitoria, en Álava, País Vasco, España. Construida en el siglo XIII, ha sido objeto de numerosas alteraciones a lo largo del tiempo.
Historia
El pueblo de Abechuco cuenta con dos iglesias que se corresponden con las dos épocas de la historia del lugar: a la más moderna, la parroquia de San José Obrero, y a la antigua, la de San Miguel o ermita del Santo Cristo de Abetxuko, que conserva la devoción y culto a su imagen y la tradición de rezar y recorrer el Vía Crucis en la Cuaresma.[1]
Descripción
Se trata de una edificación tardo románica muy transformada, que aún conserva la estructura y algunos elementos de época medieval. Está restaurada y bastante bien conservada. Fue construida en obra de mampostería, con sillares en las esquinas colocados de forma irregular a medida que se han ido efectuando ampliaciones e intervenciones.[1][3]
Exterior
La portada, ubicada en la parte del templo que da al sur, data del siglo XIII. Con un arco carpanel que desfigura el vano original, está formada por tres arquivoltas de medio punto: la primera, baquetonada; la segunda, decorada con motivos vegetales y tallos ondulantes entrecruzados, y la tercera, moldurada con bolas.[4] Encontramos otros restos medievales en el muro meridional con sillares y un capitel reutilizados. La cabecera muestra también elementos románicos en el exterior, como son los restos de la doble vertiente del primitivo tejado y las marcas que indican la anchura que tenía la nave medieval. También encontramos un ventanal con arco de medio punto muy ancho. El muro norte corresponde a una ampliación posterior, aunque también conserva elementos medievales dispersos. Son características que reflejan la dilatada historia del edificio.[1][5][6]

La torre era una antigua espadaña a la que se le adosó un cuerpo construido de ladrillo y mampostería que ha desfigurado el campanario medieval.[5] Era tal la devoción que tenía la ermita que en 1949 se inauguró un vía crucis monumental en el exterior. Acudieron autoridades y mucha gente de Vitoria y de los pueblos cercanos. Constaba de dieciséis cruces de piedra, aunque en la actualidad algunas no están en su ubicación original.[7][8][9]

Interior
En el interior se mantiene la estructura medieval, con una sola nave de dos tramos y cabecera recta. Está cubierta por bóveda de cañón apuntada, algo más baja en la zona de la cabecera, coincidiendo con las marcas exteriores pertenecientes a la primitiva iglesia. El arco triunfal, doble y apuntado, descansa sobre dos columnas adosadas al muro que fueron cortadas, en su parte inferior, en las obras que se realizaron en el siglo XVII. Los ricos capiteles que las rematan siguen los mismos modelos de traza y talla que los de la portada y están decorados con motivos vegetales.[1][5]
El retablo mayor data de finales del siglo XVII. Está bien dorado y tiene dos cuerpos de tres calles y ático. Lo preside la imagen de San Miguel.[5]
En la capilla del Santo Cristo, la zona del templo correspondiente a la construcción del siglo XIII, se guarda una imagen del siglo XVI con un destacado valor artístico. Fue traída hacia 1840 desde el convento de los Agustinos de Santa Catalina de Badaya, tras la desamortización de Mendizábal. Se trata de una talla de madera policromada que representa a Cristo crucificado a tamaño natural. Está documentado que los pueblos cercanos al antiguo convento (Víllodas, Trespuentes, Mendoza...) acudían ante la imagen cuando había escasez o excesiva abundancia de agua. En su nueva ubicación en Abechuco, también fue desde el principio objeto de gran devoción.[10][11]

Otro elemento medieval situado en el interior del templo es el pie de la antigua pila bautismal que sustenta la mesa del altar. Se trata de una columna con basa de garras y mascarones.[5]