Gran aficionado al deporte, en su juventud fue pelotari profesional, jugando en el Frontón Central de Madrid.[2]
Fue directivo del Atlético Aviación y jugador del club en su juventud.[3] Se casó con Ángela Espino Castro y tuvieron dos hijos.[1]
En 1942, recibió la Medalla al mérito deportivo por su labor al frente de la Federación Castellana de Fútbol (de la que era presidente antes de la guerra civil y fue confirmado en 1939)[4] en reconocimiento a "su labor infatigable por el fútbol castellano".[5] Durante su mandato, llevó a cabo la constitución de la primera escuela de entrenadores de fútbol, que fue pionera en su época.[6]
Fue presidente de la Federación Castellana de Fútbol, directivo de la Federación Española y autor del epílogo del libro Atlético de Madrid (1951), de Manuel Monasterio.[7] Falleció en Madrid el 21 de agosto de 1968, y fue enterrado en el Cementerio de San Justo.
Los Campos de fútbol Ernesto Cotorruelo de Carabanchel, en la ciudad de Madrid, llevan su nombre.