Escuela católica

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Las escuelas católicas son instituciones educativas asociadas con la Iglesia Católica. Pueden cubrir distintos niveles educativos, desde infantil hasta secundaria. En 2016, la Iglesia tenía 43.800 escuelas de educación secundaria, y 95.200 de educación primaria.[1] Todas estas escuelas imparten tanto contenidos académicos como enseñanzas religiosas.

Históricamente, la inmigración irlandesa ha sido un factor importante en la creación de escuelas católicas en Norteamérica, Australia, Nueva Zelanda y algunas partes de Europa. Con la fundación de la Iglesia de Inglaterra, las escuelas católicas encontraron grandes obstáculos para establecerse en Gran Bretaña. Aun así, el anticatolicismo del momento animó a los católicos para crear sistemas de educación católica que les permitiesen preservar sus tradiciones. Más tarde, el Roman Catholic Relief Act 1782 y el Acta de Ayuda Católica de 1829 abrió la puerta a nuevas posibilidades para practicar el catolicismo en el país, y para que la Iglesia crease instituciones caritativas en el lugar.[2] A su vez, esto permitió que aparecieran congregaciones católicas en Inglaterra, y estas se encargaron de establecer escuelas, hospitales, orfanatos, reformatorios y workhouses.[2]

Propósito

La principal diferencia entre las escuelas católicas y las escuelas públicas normales es que tratan de instruir a las personas en la fe católica, y prepararlos para ser buenos fieles. Por eso, los líderes, maestros y estudiantes deben centrarse en cuatro normas indicadas por la Iglesia; la identidad católica de la escuela, la educación para la vida y la fe, la celebración de la vida y de la fe y la acción social y por la igualdad.

Al igual que otras instituciones cristianas, las escuelas católicas suelen aceptar a todas las personas que se quieran inscribir a ellas, sin importar su religión, sexo, raza o nacionalidad (siempre y cuando cumplan los requisitos de admisión y presentan los documentos legales necesarios). Aun así, normalmente los alumnos no católicos también tendrán que participar en todas las actividades propuestas dentro de la escuela, incluyendo aquellas que sean de naturaleza religiosa (a no ser que reciban una excempción para ello). Todo eso se hace manteniendo un espíritu de inclusión social.[3]

Educación religiosa

La educación religiosa como asignatura central es un elemento de gran importancia dentro de las escuelas religiosas. Esto se debe porque estas se consideran un lugar donde los individuos puedan desarrollarse "intelectual, física, social, emocional y, por supuesto, espiritualmente"..[2][4] La educación en esos lugares también incluye "la dimensión religiosa de liturgia y vida de oración de la comunidad escolar"[2] En las escuelas católicas, hay profesores que enseñan un Programa de Educación Religiosa diseñado por un obispo y un superintendente.

La educación católica se ha identificado como un factor positivo de fertilidad. En otras palabras, la educación católica universitaria, y en menor medida, en la escuela secundaria, se asocia con tener un mayor número de hijos.[5]

Asia

Malasia

Las escuelas católicas han sido importantes para la educación formal de Malasia. Sin embargo, a partir de su independencia, las escuelas católicas empezaron a sufrir múltiples cambios. En 1988, todos los hermanos católicos de más de 55 años se vieron obligados a retirarse inmediatamente de las instituciones educativas, lo que permitió la llegada de muchos profesores laicos. Ahora, cualquier persona que quisiera ejercer como profesor, tenía que compartir el mismo estatus que los profesores laicos. Muchas costumbres salesianas que se habían extendido, como competiciones deportivas o juegos, fueron sustituidas por programas financiados por el gobierno. Hoy en día, con el Islam como religión oficial de Malasia, solo se imparten clases sobre la Biblia a los católicos.

Actualmente, en Malasia solo quedan once conventos parroquiales y 46 escuelas salesianas.

Pakistán

La Iglesia Católica de Pakistán se ha mostrado activa en la educación del país, y gestiona escuelas importantes en el país. En concreto, en 2008 dirigía 534 escuelas, 8 universidades y 7 institutos técnicos.[6]

La Iglesia Católica de Pakistán cuenta con Mesas Católicas de Educación, que se encargan de gestionar la educación religiosa.[7] Cada diócesis tiene su propia Mesa.[8]

El Gobierno de Pakistán nacionalizó muchas de las iglesias y universidades católicas de su Punyab y Sind. Aun así, algunas de las escuelas católicas más destacadas del país, como la St. Patick's High School de Karachi, la St. Joseph's Convent School de Karachi y la St. Michael's Convent School nunca han sido nacionalizadas.

Estas nacionalizaciones, sin embargo, ahora se están deshaciendo. El Gobierno de Sind llevó a cabo un programa de desnacionalización de 1985 a 1995, y el gobierno de Punyab inició un proceso similar en 1996. Luego, en 2001, el Gobierno Federal de Pakistán y las ocrtes del país ordenaron a los gobiernos provinciales que teminasen de desnacionalizar las escuelas católicas.[9]

Filipinas

En Filipinas, muchas escuelas privadas han sido gestionadas por la Iglesia Católica desde que España colonizó sus islas. Actualmente, Filipinas es uno de los dos únicos países del Sudeste Asiático donde el catolicismo es predominante. De hecho, un estudio de la UNESCO muestra que, en 2004, el 83% de la población filipina se consideraba católica.[2]

También fue el primer país de la región con una universidad, la Universidad de Santo Tomás. Y esa es la universidad católica más grande del mundo. La universidad fue fundada por la Orden de los Predicadores, también conocida como Orden Dominica, el 28 de abril de 1611.[2]

Europa

Irlanda

Las escuelas católicas de Irlanda son financiadas por el Gobierno, aunque no por completo. El estado no cubre muchos de los costes de operación, construcción y mantenimiento. Por eso, las escuelas católicas irlandesas también suelen recibir donaciones por parte de sus comunidades locales.

En Irlanda, las congregaciones religiosas poseen la mayoría de escuelas primarias y secundarias. [fuente cuestionable] Según las estadísticas, alrededor del 60% de los estudiantes de secundaria asisten a una escuela que pertenece a alguna de esas congregaciones.[10]

Reino Unido

Inglaterra y Gales

Cartel de una escuela católica de Oxford. Tiene el escudo de armas de la Archidiócesis de Birgmingham, y el logo del Oxfordshire County Council.

Tanto en Inglaterra como en Gales, las escuelas católicas son privadas y, por lo tanto, financiadas a través de las matrículas de sus estudiantes, o por el gobierno (aunque siguen siendo privadas. Es lo que se conoce como Maintaned Schools, y es un modelo típicamente anglosajón). Las maintained schools católicas pueden ser VA, en cuyo caso son mantenidas única y exclusivamente por el estado, o Academies, en cuyo caso la Iglesia le aporta un 10% del financiamiento. Cada año, el Servicio de Educación Católica (CES, por sus siglas en inglés) se supervisa la enseñanza de alrededor de 840.000 alumnos, inscritos en alguna de las 2.300 Maintained Schools del país. Fuera de la CES, unas 130 escuelas independientes son de carácter católico.[11]

El Servicio de Educación Católica se reúne con el gobierno y otros cuerpos nacionales en nombre de los obispos, para tratar cuestiones administrativas, legales y de educación religiosa. Todo eso lo hacen para "promover los intereses católicos en la educación, salvaguardar los intereses católicos en la educación y contribuir a las perspectivas cristianas dentro del debate educativo a nivel nacional".[12] También se han negado a formar parte del sistema público británico "Free School", ya que eso limitaría el número de plazas que pueden reservar a profesores católicos.

En 2009, dos tercios de las escuelas de educación secundaria religiosas eran católicas.

Irlanda del Norte

En Irlanda del Norte existe el Concilio para las Maintained Schools Católicas (CCMS por sus siglas en inglés), que se encarga de defender los intereses de las escuelas católicas en el país. Así, CCMS representa a las escuelas a la hora de abordar temas como los estándares educativos, o la contratación de profesores. De hecho, la CCMS es el mayor empleador de profesores de Irlanda del Norte (8500 en total), y juega un paper fundamental a la hora de mantener a los profesores a través de sus servicios sociales y grupos de trabajo.

Escocia

En Escocia, las escuelas católicas pueden ser independientes o pueden estar administradas por el gobierno y supervisadas por el Servicio Escocés de Educación Católica.[13] Actualmente, predominan las escuelas católicas administradas por el gobierno. Y es que, durante la década de 1920, muchas escuelas católicas que pertenecían a diócesis o a órdenes religiosas pasaron a manos del estado. A día de hoy, esos centros reciben el nombre de "escuelas denominacionales", y están abiertas solo para los estudiantes que reúnan determinados requisitos (independientes del estatus económico). Pese a todo, aún quedan algunas escuelas católicas privadas, como el St Aloysius' College y la Kilgraston School.[cita requerida]

Bélgica

Históricamente, en Bélgica hubo conflictos entre las escuelas públicas y las escuelas católicas. Muchos de ellos se centraban en si las escuelas católicas debían o no recibir financiación del estado. Sin embargo, en 1958 se firmó un Pacto Escolar que permitió poner fin a esos problemas.

A día de hoy, cada una de las tres comunidades belgas tienen derecho a definir su propio sistema educativo. Eso hace que el estatus de las escuelas católicas varíe según la región.[14]

Flandes

En la comunidad belga de Flandes, las escuelas católicas están gestionadas por la organización educativa Educación Católica de Flandes (Katholiek Onderwjs Vlaanderen). Educación Católica de Flandes es el mayor agente educativo del país, ya que supervisa la educación de unos 935.000 estudiantes en unas 2.200 escuelas, 10 centros educativos para adultos y una universidad.

En 2016, aparecieron las "escuelas de diálogo". Estos centros católicos admiten a todos los alumnos sin importar su religión o ideología. En esas escuelas, el diálogo acerca del contexto, la tradición, Dios y las distintas perspectivas de los alumnos es fundamental. A través de ese diálogo, pretenden recontextualizar la fe católica en el contexto contemporáneo.[15][16]

América del Norte

Canadá

La École des Ursulines es una escuela católica privada. Fue fundada en 1639, lo que la convierte en una de las escuelas activas más antiguas de Norteamérica.

La primera escuela católica de Canadá fue fundada en 1620 por la Orden de los hermanos menores recoletos, en Quebec. Desde entonces, la mayoría de escuelas del país fueron operadas por organizaciones u órdenes cristianas hasta el siglo XIX. A día de hoy, existen escuelas católicas apoyadas por el estado en tres provincias (Alberta, Ontario y Saskatchewan) y en tres territorios federales (Territorios del Noroeste, Nunavut y Yukon). Estas escuelas están protegidas por la constitución. Esto implica que sus respectivas provincias tienen poder sobre la educación, pero con ciertas limitaciones para proteger los derechos de las minorías religiosas.

Tales limitaciones nacieron del debate entre católicos y protestantes sobre si las escuelas católicas tendrían que seguir siendo parroquiales, o deberían hacerse aconfesionales.

Delegados de la Conferencia de Quebec de 1864. La conservación de escuelas separadas (como las católicas) con fondos públicos fue un asunto de gran relevancia para la Confederación Canadiense.

La conservación de escuelas separadas (como las católicas) financiadas con fondos públicos fue un asunto de gran relevancia para el país, debido a las tensiones religiosas y étnicas que había entre la población católica de Canadá (mayoritariamente francófona) y la protestante (predominantemente angflófona). La cuestión se trató en la Conferencia de Québec de 1864, y no se resolvió hasta la Conferencia de Londres de 1866. Fue entonces cuando se decidió preservar la existencia de escuelas separadas. Esta decisión se añadió a la constitución.

Pese a todo, el debate sobre las escuelas católicas continuó estando presente en el país. En 1890, Manitoba adoptó un sistema educativo único y laico, lo cual produjo una crisis política en el país. Este hecho agravó lo que se conoce como la cuestión de las escuelas de Manitoba, que acabaría afectando a toda Canadá. La cuestión llegó a jugar un papel crítico en las elecciones federales de 1896.

En aquel momento, la religión y la lengua estaban muy vinculadas en Canadá. Por eso, la cuestión de las escuelas representaba a su vez un problema más profundo dentro de la sociedad canadiense; la pervivencia de la lengua y la cultura francesa en el Oeste del país. Finalmente, se mantuvo el sistema educativo secular, y se eliminó la garantía de que el francés formase parte de la educación en 1916. Esto condujo a que el inglés se convirtiera en el único idioma oficial en uso de la región, hasta que el francés fue reinstaurado en 1985.

Por otro lado, en Quebec siguió habiendo escuelas católicas y protestantes financiadas con fondos públicos hasta 1997. En ese momento, una nueva enmienda constitucional permitió la llegada de un sistema educativo secular basado en las lenguas. Terranova y Labrador también financiaba iglesias cristianas de distintas denominaciones hasta 1997. Allí, ese sistema se mantenía desde antes de que Terranova entrase en la Confederación Canadiense (en 1949). Sin embargo, en 1997 se estableció un sistema educativo secular. En otras provincias, como Columbia Británica, Nuevo Brunswick, Nueva Escocia y la Isla del Príncipe Eduardo, no había tensiones entre católicos y protestantes. Eso permitió que no surgiera ningún sistema educativo paralelo en ellas.

La École secondaire catholique Saint-Frère-André en Toronto es una de las muchas escuelas católicas francesas financiadas con fondos públicos en la provincia de Ontario .

Actualmente, por otro lado, se estima que el 60% de las escuelas residenciales para indígenas de Canadá han estado gestionadas por la Iglesia Católica. [cita requerida]

Estados Unidos

Escuela Secundaria St. Thomas, en Houston, Texas

Las escuelas católicas son las escuelas privadas cristianas más abundantes de Estados Unidos. En 2010, unos dos millones de estudiantes norteamericanos asistían a sus 6.980 escuelas. De ellas, 331 no estaban afiliadas a ninguna diócesis ni parroquia.[17] Las primeras escuelas católicas estadounidenses aparecieron en el siglo XIX, gracias a la llegada de inmigrantes, y jugaron un papel significativo en el país, ya que el catolicismo mantuvo un rol de gran peso en la formación de la cultura estadounidense.

Tras la Segunda Guerra Mundial, en plena posguerra y Guerra Fría, las inscripciones a escuelas católicas estadounidenses aumentaron. Eso estuvo relacionado con la lucha contra el comunismo anticlerical..[2] Entre 1964 y 1965, el 89% de los estudiantes de escuelas privadas asistían a un colegio católico, y el 12% del total de alumnos menores de 18 años. Además, había muchos sacerdotes, frailes y monjas, lo cual permitió a las escuelas católicas de la época contratar profesores bien formados a costes mínimos. Todo eso se tradujo que la mayoría de niños en la década de los 40 y la década de los 50 iban a sus escuelas parroquiales gratuitamente.[2] Con el tiempo, sin embargo, ese tipo de escuelas ha sufrido un importante declive, a causa de la liberalización del sistema educativo y el auge de la clase media católica.

A día de hoy, las escuelas católicas de los Estados Unidos están acreditadas por el estado u agencias independientes, y sus profesores suelen estar cualificados para ejercer. En cuanto al dinero, se financian a través de sus matrículas, donaciones y organizaciones caritativas.

Al contrario que el sistema de educación pública, las escuelas católicas han tenido un mayor impacto en las zonas pobres de Estados Unidos que en sus áreas más ricas. Por ejemplo, Holy Angels es una de las instituciones académicas más fuertes del país, y se encuentra en Kenwood y Oakland, dos vecindarios de Chicago que tienen una alta tasa de criminalidad y de pobreza.[18] Un estudio realizado entre estudiantes de escuelas primarias estadounidenses descubrió que los alumnos de escuelas católicos tenían un mejor comportamiento y un mayor autocontrol que los de otro tipo de instituciones. Eso sugiere que su entorno puede tener efectos positivos en los estudiantes, sin importar su contexto social.[19]

La Conferencia de los Obispos de Estados Unidos creó una lista con los seis deberes principales de las escuelas católicas.[20] Esos son:

  1. Impulsar y apoyar la educación católica, procurando que se difundan y se implementen documentos elaborados por la Iglesia o los obispos estadounidenses en las aulas.
  2. Apoyar los esfuerzos de la Iglesia en los Estados Unidos por desarrollar políticas, guías y recursos educativos que los obispos puedan usar en sus diócesis.
  3. Asesorar en materia educativa cuando sea solicitado. También se incluye aconsejar y representar a los obispos.
  4. Colaborar con el Comité de Evangelización y Catequesis en el ámbito de la evangelización y la catequesis dentro de escuelas y universidades católicas.
  5. Apoyar y abogar por políticas públicas que favorezcan a las instituciones educativas católicas, desde preescolar hasta la high school.
  6. Incluir las perspectivas y preocupaciones de otras culturas y personas con necesidades pastorales concretas dentro de la educación católica, a través de la colaboración con otras oficinas o comités.

También existe una ONG católica llamada Inner-city Scolarship Fund, que depende de la Arquidiócesis de Nueva York y financia la educación de personas con escasos recursos. En 2015, anunció la mayor donación para educación católica hasta el momento. Fueron 40 millones de dólares, aportados por Christine y Stephen Schwarzmann. Inner-city Scholarship Fund afirmó que usaría ese dinero para proporcionar educación gratuita a 2.900 niños por año.[21]

Descenso de matrículas

La recesión económica que inició alrededor de 2020 a causa de eventos como la pandemia de COVID-19 hizo que menos personas se matriculasen en escuelas católicas. En el curso escolar de 2020-2021, las escuelas católicas recibieron un 6,4% menos de alumnos, y más de 200 colegios cerraron o se fusionaron con otros centros.[22]

Oceanía

Australia

Colegio secundario católico en Victoria, Australia.

En Australia, las escuelas católicas han existido durante más de 200 años. A día de hoy, son las escuelas no gubernamentales más abundantes del país (1.738 en 2016). Por detrás de ellas están las escuelas independientes (1.042 en 2016).[23] Dentro de esta estadística, se consideran escuelas católicas solo a aquellas que están dirigidas por el Departamento de Educación Católica de la diócesis correspondiente. Por otro lado, existen escuelas dirigidas por órdenes religiosas concretas, que se enmarcan dentro de la categoría de escuelas independientes. Al igual que otras escuelas no gubernamentales, las escuelas católicas reciben dinero público del gobierno australiano. Se considera que eso no rompe la separación entre Iglesia y Estado, ya que no restringe el derecho a la libertad de religión ni implica que Australia se declare un país católico.

Nueva Zelanda

Las primeras escuelas católicas en Nueva Zelanda estaban administradas por siete religiosas irlandesas, y tenían el objetivo de atender a la población maorí y a los migrantes que llegaban a la isla.[24]

En julio de 2013, 65.700 estudiantes neozelandeses iban a escuelas católicas. Esa cifra suponía el 8,6 % de la población del país.[25]

Las escuelas católicas neozelandesas suelen ser propiedad del obispo de la diócesis correspondiente. A día de hoy, las escuelas católicas se consideran state integrated schools. Esto significa que el Estado cubre los sueldos de sus profesores, así como los materiales educativos y otros recursos indispensables. Sin embargo, no financian el mantenimiento de las tierras o del edificio del colegio, ya que son propiedad de la Iglesia y no propiedad pública. Si lo hiciera, se estaría rompiendo la separación entre Iglesia y Estado. Por eso, los padres de los alumnos deben pagar tarifas para cubrir los gastos de mantenimiento de las escuela católicas. En 2013, esas tarifas eran de entre 390 y 430 dólares neozelandeses en escuelas de educación primaria, y de entre 730 y 860 dólares neozelandeses para escuelas secundarias.[26]

Sudamérica

El Colegio de la Preciosa Sangre, en Pichilemu, Chile

La gran mayoría de la población sudamericana es cristiana, y predominantemente católica. De hecho, el 80% de los hispanoamericanos y entre el 65% y el 70% de los brasileños se consideran católicos.[cita requerida]

Los colonos europeos fueron quienes trajeron la educación católica a las poblaciones indígenas de América. Mucho tiempo después, en el siglo XIX, empezó a florecer cierto anticlericalismo, que propició una separación entre la iglesia y el estado. [cita requerida]

Financiación

Financiación pública

En algunos países, las escuelas católicas reciben dinero público. En algunos casos, la financiación de los centros educativos católicos se equipara a la de la educación pública. Es lo que ocurre en Australia

Escuelas privadas

Algunas escuelas católicas son privadas. Las escuelas privadas son aquellas que no dependen del gobierno local ni estatal. No dependen de fondos públicos, sino que se financian total o parcialmente a través de matrículas pagadas por sus estudiantes. Algunos de ellos pueden recibir becas para estudiar gratuitamente o a un precio más bajo dependiendo de sus méritos personales. [cita requerida]

Escuelas de ayuda voluntaria

Otras escuelas católicas pueden ser escuelas de ayuda voluntaria. Estos centros reciben la mayor parte de sus ingresos del estado y no cobran matrícula a sus estudiantes. El gobierno se encarga de cubrir alrededor del 90% de sus gastos, mientras que el resto es pagado por una fundación privada.

En Inglaterra, alrededor del 22% de las escuelas de educación secundaria y el 17% de los institutos de educación secundaria son de ayuda voluntaria, incluyendo tanto escuelas católicas como escuelas de otras religiones. [cita requerida]

Beneficios internacionales

Opción preferencial por los pobres

La Sagrada Congregación para la Educación Católica explica en su documento La escuela católica que "Lo primero y lo más importante es que la Iglesia ofrece educación a los pobres, a aquellos que carecen apoyo o afecto familiar, aquellos que están lejos de la fe...".[27]

Alto rendimiento y alta tasa de asistencia

El desempeño y tasa de asistencia de los alumnos en escuelas católicas es mucho mayor que en escuelas públicas, tanto en Australia como en Estados Unidos. Evans y Schwabb midieron en 1998 que ir a una escuela católica en los Estados Unidos aumentaba en un 13 % las probabilidades de graduarse o de entrar a la universidad.[28]

Crítica

Véase también

Referencias

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