Dentro de la lingüística quedaría la rama de la semiología,[3] que es la ciencia que estudia el sentido de la lengua, nacería en la escuela de Ginebra. Esta nueva ciencia cambiaría la forma de comprender el lenguaje hasta entonces.
El concepto fundamental de la semiología fue el signo lingüístico, que sería la unidad de la lingüística. Un signo lingüístico es la suma de dos elementos: la cara acústica (que es lo que suena, significante) y el concepto (lo que damos a entender, significado). Todas las teorías de Saussure se fundamentan en el estudio del significante y significado, y al conjunto de ambos se le llama dualidad saussuriana. El signo lingüístico es creado por el hombre, y no es divino, como se pensaba antes, ya que vamos añadiendo nuevos términos y cambiando el lenguaje según avanza el tiempo. También se aprecia que la juventud tiene más capacidad para ir cambiando el signo lingüístico.
Los signos lingüísticos además se pueden relacionar de dos formas:
- Relación sintagmática: Es la relación que mantiene el signo lingüístico con el anterior y el posterior, y es la que conocemos por su relación gramática. P.ej.: Laura come pan
- Relación paradigmática: Es la relación que mantiene un signo lingüístico con otro que no está en el sintagma, sino que forma parte de su mismo paradigma, sea este cerrado (preposiciones, por ejemplo) o abierto (sustantivos, verbos de la primera conjugación). v.gr..: El [lunes] martes [miércoles] me voy de [vacaciones] viaje [fiesta].