Escuer (linaje)
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Escuer | ||
|---|---|---|
|
Armas de los Escueres del Casal de San Julián (izquierda) y del editor Pedro de Escuer (derecha)
| ||
|
| ||
| Etnicidad | Alto Aragón | |
|
| ||
| Tipo | Linaje | |
| Lealtad | Casa Real de Aragón y Monarquía española | |
|
| ||
| Regiones actuales | Huesca, Lérida y Zaragoza | |
|
| ||
| Periodo | Desde el siglo XII | |
El linaje de los Escuer es una histórica familia infanzona documentada desde el siglo XII, con Casa solar en Tramacastilla de Tena, en la provincia de Huesca, desde donde se extendió por numerosas poblaciones de Aragón, donde todavía pueden identificarse sus casales gracias a las piedras armeras conservadas sobre sus portales.[1]
Esta familia tomó su apellido del señorío de Escuer, que regían en la zona meridional del valle de Tena (Huesca).[nota 1]En 1184 se documenta a Sancho de Escuer recibiendo de Berenguer de Narbona, abad de Montearagón y hermano del rey Alfonso II, diversas propiedades sitas en Arguisal, junto a Escuer.[2]
Se desconoce el devenir del señorío de Escuer durante el siglo XIII que pasó a otra familia, probablemente por vía matrimonial, ya que tenemos constancia que Guillén de Pueyo,[nota 2]vendió la villa el 8 de abril de 1296 a García de Castellazuelo;[3]y posteriormente, el 25 de julio de 1330 son los hijos de dicho Castellazuelo los que ceden sus derechos sobre los lugares de Escuer, Arguisal e Isún de Basa a Ferrer de Lanuza,[4]en cuya familia permaneció el señorío por varias generaciones. Fueron los Lanuza,[5]los que a finales del siglo XIV o principios del siglo XV, construyeron una Torre amurallada para defender su señorío, en unos tiempos muy convulsos en la que los bandos entre clanes nobiliarios eran muy habituales.[nota 3]Precisamente en ese tiempo, el 2 de agosto de 1431, se documenta a Jimeno de Escuer como alcaide de la torre del señorío,[6]signo inequívoco del vínculo que aún guardaba la familia original con su antiguo feudo, y evidencia del buen entendimiento entre los Escuer y los Lanuza, ambas familias infanzonas del valle de Tena. Descendiente y sucesor de Ferrer, fue Juan de Lanuza y Garabito, Justicia de Aragón, quien aparece como señor de Escuer entre 1479 y 1498.[7]
Finalmente, los condes de Sástago, adquirieron el señorío vía matrimonial en 1531,[nota 4]siendo señor de Escuer en 1597, el conde Gabriel Blasco de Alagón y Luna,[8]y bajo cuya jurisdicción condal continuaba en 1827 cuando los condes acreditaron la posesión de la Torre o Castillo de Escuer.[9]
Origen del linaje
Las diversas ramas no herederas del señorío, descendientes de los primeros señores, siguieron utilizando de Escuer como sobrenombre o alias distintivo de su familia,[nota 5]convirtiéndose con el paso de las generaciones en el apellido hereditario y seña de identidad del linaje allí donde se asentaron, ya fuera en las inmediaciones del señorío o fuera del Reino de Aragón:
- En 1315 se registra a Beltrán de Escuer y a Egidio de Escuer como propietarios de unos campos y huertos colindantes con tierras del desaparecido monasterio de San Salvador de Sorripas;[10]
- En 1337 se cita a Domingo vicario de Senegüé, recibiendo un palacio en Sorripas a cambio del pago de 6 sueldos anuales;[11]
- En 1342 se cita al mismo personaje Domingo de Escuer vicario de Senegüé con ocasión de una donación;[12]

- En 1357 se documenta a Rodrigo de Escuer, vecino de Yebra de Basa, quien obtuvo Ejecutoria de infanzonía reinando Pedro IV y con Juan López de Sesé como Justicia Mayor de Aragón,[13]siendo el Casal más antiguo del linaje del que consta que probó dicha condición, todo ello en las inmediaciones del señorío de Escuer.
Sabemos que el apellido trascendió las fronteras de la Corona de Aragón, ya que entre 1348 y 1421 se documenta un núcleo familiar de los Escuer en el actual cantón suizo de Friburgo (dependiente entonces del Duque de Austria), donde el 3 de junio de 1348 Jeannette Escuer vendió unas tierras en Cottens;[14]años más tarde, en 1413 se documenta a Jean Escuer, y en 1421 a Nicod Escuer, domiciliados en Promasens y Orsonnens, respectivamente,[15]ambas poblaciones sitas también en el mismo cantón. El apellido se integró y se adaptó a las particularidades fonéticas locales hasta evolucionar a la forma "Equey". Esta variante persiste en la Suiza actual y constituye, con toda probabilidad, el rastro directo del linaje Escuer asentado en la región durante el siglo XIV.[nota 6]Este núcleo se extendió a la cercana región del valle de Aosta, al norte de la actual Italia, donde enlazaron con otras familias europeas, siendo el caso de Jeannette (no confundir con la documentada en 1348), hija de Pierre de Escuer alias Regis,[nota 7]quien en torno a 1420-30 se documenta como madre de cuatro hijos habidos con Pierre Amblard, Baile de Saboya (1426), Aosta (1430) y Señor de Montagny (tierras pertenecientes entonces al Ducado de Saboya),[16]entre ellos Hugues Amblard II, quien en 1477 sucedió a su padre en el señorío.[17]Esta unión con una importante familia nobiliaria, no solo ratifica el origen señorial del linaje, sino que evidencia junto al resto de fuentes, la notable proyección transfronteriza del linaje durante los siglos XIV y XV.
El análisis de los primeros nombres utilizados por el linaje (Sancho, Beltrán, Egidio, Domingo, Rodrigo) refuerza la hipótesis de una familia profundamente arraigada en el Alto Aragón: Sancho y Rodrigo fueron nombres ampliamente documentados en la nobleza y patriciado aragonés medieval; el nombre de Domingo estaba muy vinculado a la devoción cristiana (Santo Domingo de Guzmán); Beltrán y Egidio, de origen germánico y latino respectivamente, muestran una notable influencia occitana y franca, propia de los intercambios culturales entre el Alto Aragón y el sur de Francia (como demuestra el caso de Jeannette). En la actualidad, el 19% de quienes llevan el apellido Escuer en España residen todavía en la provincia de Huesca, lugar de origen del linaje. Este porcentaje se eleva hasta el 68% si se incluyen las provincias vecinas de Lérida y Zaragoza, aunque Huesca continúa siendo el núcleo con mayor concentración relativa en proporción a su población.[18]
Implantación en el Fogaje de 1495
En el Fogaje confeccionado en Aragón en 1495,[19]el linaje se documenta en un total de 14 poblaciones, de las que 13 se localizan en la actual provincia de Huesca, siendo por tanto su diseminación todavía muy escasa en aquel momento, a excepción de la rama suizo-italiana documentada desde 1348. Considerando las diversas formas adoptadas por el linaje (Descuer, d'Esquer, Descuert o Escuert), fruto de la ausencia de una normativa ortográfica unificada y el distinto criterio o instrucción del escribano, se censan 19 fuegos o casas de los Escuer,[nota 8]repartidos entre esas 14 localidades aragonesas:

- Tramacastilla de Tena (3 fuegos: García, Martín y Ximeno Descuer);
- Aso de Sobremonte (2 fuegos: Martín y Salvador Descuer);
- Betés de Sobremonte (1 fuego: Pedro Descuer);
- Yebra de Basa (2 fuegos: Johan y Miguel Descuer);
- San Julián de Basa (1 fuego: Miguel Descuer);
- Almudévar (2 fuegos: Nicholau y Salvador Descuer);
- Borres (1 fuego: Mosén Ximeno Descuer);
- Senegüé (1 fuego: Guillerma, viuda Descuer);
- Hecho (1 fuego: García Escuert);
- Siresa (1 fuego: García Escuert);
- Broto (1 fuego: Guillem Descuer);
- Torla (1 fuego: Johan Descuer);
- Usón (1 fuego: Martín Descuert);
- Fuentes de Jiloca (Zaragoza) (1 fuego: Jayme d´Esquer).
Si agrupamos las poblaciones por cercanía geográfica, observamos dos núcleos principales que suman casi la mitad de todos los fuegos:
- Los tres pueblos del Valle de Tena (Tramacastilla, Aso y Betés), con 6 fuegos;
- Las poblaciones del Valle de Basa (Yebra y San Julián), con 3 fuegos.
Estos dos núcleos, mayoritarios en número de fuegos, representan en 1495 las dos ramas principales del linaje: (1) la de Tramacastilla, donde estuvo el principal asentamiento del linaje tras la pérdida del señorío; (2) la de Yebra, el primer Casal que probó su infanzonía. Salvo Almudévar con dos fuegos, el resto de poblaciones tan solo acogían una casa o fuego de esta familia, pero también podríamos agrupar por cercanía a los siguientes pueblos: a) Borres y Senegüé, ambos pertenecientes al municipio de Sabiñánigo y a una distancia de 8 km. entre sí (quienes probablemente pertenecían a la misma rama que Domingo de Escuer, vicario de Senegüé en 1342); b) Hecho y Siresa, ubicados en el Valle de Hecho y a una distancia de 2 km. (los cabezas de ambos fuegos portaban el mismo nombre); c) Broto y Torla, al sur del Valle de Ordesa y a 4 km. entre ellos. Respecto a Almudévar, Usón y Fuentes de Jiloca, están lo suficientemente alejadas como para vincularlas con cualquier otra población.
El Solar del linaje: Tramacastilla de Tena

Tras la pérdida del señorío, atribuida probablemente a alianzas matrimoniales, la rama principal del linaje, germen de todas las líneas infanzonas posteriores, se articuló en torno a los núcleos asentados en Tramacastilla de Tena por un lado, y Yosa, Aso y Betés de Sobremonte, por otro lado, siendo todas ellas vecinas entre sí, y limítrofes con el señorío de Escuer.
La primera referencia documental de esta rama, se registra el 18 de julio de 1402 cuando García de Escuer, ganadero y vecino de Yosa, arrienda junto a otro vecino de Betés, el puerto de Culivillas (en Formigal), por un importe anual de 53 florines de oro, propiedad de los concejos de Sallent y Lanuza, cuyos representantes les aseguran sus ganados assi grossos como menudos, de toda fuerça, robo & crebantamjento que bos pudiesse acaecer estando en el ditto puerto.[20]Sin embargo, el Casal de Yosa no vuelve a aparecer en las fuentes, probablemente por trasladarse a la vecina localidad de Aso, donde en 1431 viven Martín, Sancho y Domingo de Escuer (acaso los hijos de García), con ocasión de la compra de este último de una casa en el pueblo, que fue testificada por Jimeno de Escuer, quien es citado en la escritura como alcaide de la honor de Escuer, reminiscencia del antiguo vínculo de los Escuer con dicho señorío.[21]Poco más de medio siglo después, la descendencia de este núcleo es censada en el fogaje de 1495 con dos fuegos en Aso y uno en Betés.
Por su parte, otro Jimeno de Escuer, muy probablemente distinto al anterior, aparece de manera recurrente en la documentación como vecino de Tramacastilla a partir de 1403, cuando es citado como propietario de un terreno colindante a otro que se vende en la localidad.[22]Su presencia en las fuentes notariales es frecuente en la primera mitad del siglo XV y siempre en referencia a Tramacastilla, de la que fue Jurado en 1431.[23]En casi todos los actos actuó como protagonista o testigo en ciertos negocios de especial importancia para el valle de Tena,[24]siendo probablemente ganadero, como su pariente de Yosa, como así se deduce de alguno de los documentos.[nota 9]Resulta excepcional la escritura del 16 de junio de 1427, en la que Jimeno figura junto a su familia,[25]a causa del fallecimiento de una de sus hijas y la partición de su herencia entre el resto de hermanos. Gracias a él, sabemos que Jimeno tuvo cuatro hijos: la fallecida María, Pedro (probablemente el sucesor de Jimeno), Lop de Escuer y el notario Martín Pérez de Escuer.[nota 10]La última referencia documental de Jimeno data del 24 de febrero de 1444, en un acto autorizado por su hijo, el notario Martín, en el que figura como miembro del Concejo de Tramacastilla.[26]Todo apunta a que falleció poco después.
La plena coincidencia en el linaje, la proximidad geográfica y la sincronía cronológica, permiten afirmar que García (del núcleo Yosa-Aso-Betés) y Jimeno (tronco del núcleo de Tramacastilla) eran parientes muy cercanos. Ambos representan el estrato documental más antiguo de esta rama, evidenciando una incuestionable unidad de origen entre ambos núcleos poblacionales. No obstante, fue el núcleo de Tramacastilla el que logró perpetuarse y consolidar un linaje ininterrumpido hasta la actualidad, por ello, esta población debe ser considerada el Solar de origen, basándose en tres razones fundamentales:
- Por ser el único Casal de referencia, y el que aparece en las diversas fuentes como tronco común de todas las ramas que empiezan a documentarse a partir del siglo XVI en adelante;
- Porque el Casal de Tramacastilla nunca precisó prueba alguna de nobleza, pues desde el siglo XV hasta el XIX la infanzonía de sus moradores, se consideró un hecho notorio y pacífico por la simple titularidad de su casa blasonada. No era necesario realizar pruebas de infanzonía mientras permanecieran en su lugar de origen, ya que su estatus era de conocimiento público. Estos procesos solo se activaban por necesidad fiscal cuando un miembro de la familia se asentaba en una nueva localidad, buscando quedar exento de las cargas tributarias que asumían los vecinos pecheros;[nota 11]
- Finalmente, por ser el Casal más numeroso en el fogaje de 1495, indicativo de una mayor propagación, asentamiento y, por tanto, antigüedad, siendo el único que se perpetuó en el tiempo.
No disponemos de más detalles de esta familia en Tramacastilla hasta finales del siglo siglo XV, cuando en el fogaje de 1495 se censa como vecinos a Jimeno, Martín y García Descuer, quienes evidentemente son la siguiente generación del núcleo anterior, dada la plena coincidencia onomástica, de vecindad y de linaje. Este García, documentado en el fogaje (cuya onomástica coincide con su pariente de Yosa documentado en 1402), constituye el tronco común de todas las ramas infanzonas que saldrían posteriormente del pueblo (a Sesa, Albero Alto, Lanaja, Belchite) según las diversas ejecutorias, que le citan como dueño y poseesor de dicho Casal (en Tramacastilla). Conocemos además a sus sucesores en la Casa, gracias a los registros de una antigua Cofradía existente en la localidad, donde se cita la línea sucesoria de la misma hasta el siglo siglo XIX, como se indica a continuación (siendo cada personaje, el padre del siguiente):
- (1) García Descuer, el tronco común de todas las ramas infanzonas, documentado entre 1495 (fogaje) y 1520.[27]Dueño del Casal de Tramacastilla, donde nació en torno a 1450, siendo probablemente hijo de Pedro de Escuer,[28]a su vez hijo de Jimeno, dueño del Casal en la primera mitad del siglo XV;
- (2) Juan de Escuer;
- (3) Vicente de Escuer;
- (4) Francisco Escuer Soro. Estas cuatro primeras generaciones no solo aparecen documentadas en los registros de la citada Cofradía, sino también en la Ejecutoria de 1793;
- (5) Miguel Escuer Lafuente;
- (6) Pedro Antonio Escuer Lop;
- (7) Antonio Escuer (miembro de la Cofradía y señor del Casal desde 1704);
- (8) Pedro Antonio Escuer (miembro desde 1728);
- (9) Pablo Escuer Ferrer (miembro desde 1793 hasta 1833).
Contamos con una descripción de la Casa solar de los Escuer de Tramacastilla en una Ejecutoria de 1647, donde se indica:
... que de tiempo inmemorial existia dentro del presente Reyno el Lugar de Tramacastilla sito en el Valle de Tena, y en aquel un Casal del Apellido, Renombre y Linage de los Escueres, y los dueños de él por recta linea masculina habido sido y eran Hijodalgo, y de tales descendientes, y habian gozado y gozaban de todo lo que los demas Infanzones del dicho Lugar y presente Reyno podian y acostumbraban gozar ... que eran notorios infanzones de sangre y naturaleza de tiempo inmemorial siendo hecho antiguo, voz común y fama pública ... que habían vivido y vivían en dicho Lugar de Tramacastilla en una Casa muy antigua, con era y huerto, y con horno de la misma Casa ...

Hoy día ya no reside ningún Escuer en Tramacastilla, aunque los encontraremos dispersos en varias ramas colaterales que se establecieron en otras localidades. La última referencia documentada de su presencia en su solar de origen, es un certificado inserto en los Estatutos de la Cofradía de Santiago de 1743, que registra la celebración de una misa por el difunto Pablo Escuer en 1833.[nota 12]Sin embargo, todavía se conserva en la calle Mayor del pueblo, el que pudo ser el Casal del linaje, en tanto que encastrada en uno de sus laterales se conserva una piedra, olvidada en el tiempo y bastante deteriorada, que contiene la leyenda Esqver año I708, como queriendo acreditar la posesión ancestral del inmueble, cuyo Casal pertenecía en aquella época (desde 1704) a Antonio Escuer.
Es muy significativo que esta piedra no represente el escudo del linaje, sino en su lugar una enigmática simbología floral, vinculada indudablemente con la fertilidad,[nota 13]un aspecto esencial para la supervivencia de cualquier linaje, aunque en este caso no pareció favorecer a la familia, que terminó desapareciendo del pueblo.
Origen de su nobleza

Podemos documentar el origen de la nobleza de los Escuer, gracias a las tres ediciones existentes de los Estatutos de una antigua Cofradía de infanzones que existió en Tramacastilla, bajo la advocación de Santiago,[29]y a la que perteneció esta familia desde su fundación, en tiempo inmemorial, hasta su desaparición a mediados del siglo XIX.

Los Estatutos de 1552, 1664 y 1743, conservados en el Archivo Municipal de Tramacastilla, citan a los distintos miembros del linaje que pertenecieron a la Cofradía a lo largo de los siglos, siendo el primero, el ya citado García Descuer (entre los siglos XV-XVI), y el último, su descendiente Pablo de Escuer Ferrer, a quien se le realizó una misa en su memoria el 26 de julio de 1833.[30]A ella solo podían pertenecer infanzones, y las tres ediciones recogieron por escrito de manera expresa y clara, la razón de ser y causa fundacional de la Cofradía:
... quieren conservar por este medio la memoria de las familias infanzonas cuyos privilegios de infanzones o hijosdalgo les fueron concedidos por los señores reyes en remuneración de los buenos servicios que les hicieron en las guerras contra los moros, exponiendo en ellas sus vidas muchas veces, con el fin de distinguirse por medio de esta Hermandad ...[31]Archivo Municipal de Tramacastilla de Tena.
Por tanto, no solo los Escuer, sino también los demás linajes admitidos en la Cofradía, ostentaban la condición de infanzones y habrían participado activamente en la Reconquista durante la Edad Media. No en vano, la Cofradía fue fundada en honor a Santiago Matamoros, cuya legendaria aparición en la batalla de Clavijo en el año 844 simboliza el espíritu de lucha cristiana de la época. Por ello fueron recompensados con la nobleza o infanzonía por parte de los distintos reyes de Aragón y, posiblemente, en el caso de los Escuer, también con un señorío que ya ostentaban desde, al menos, 1184.

Teniendo en cuenta esta cronología, podría conjeturarse si los Escuer consiguieron su infanzonía durante los cuarenta años de reinado de Pedro I (1094-1104) y su hermano Alfonso I el Batallador (1104-1134), en cuyo período se conquistó una considerable porción de tierra, que se extendía desde la ciudad de Huesca en el norte (conquistada en 1096), hasta Torrelacárcel (Teruel), en el sur (conquistada en 1120). Las batallas más importantes libradas durante este tiempo, que coincidió con el de mayor ampliación territorial de Aragón y en el que participó el mayor número de caballeros y mesnaderos (habida cuenta de la importancia de los enclaves conquistados, entre ellos, las dos ciudades que sucesivamente se convertirían en las capitales del reino), fueron la Batalla de Alcoraz (1096), que culminó con la conquista de Huesca, la Batalla de Valtierra (1110) en la que murió el rey de la Taifa de Zaragoza, la Toma de Zaragoza (1118) y la victoriosa Batalla de Cutanda (1120), en la que Alfonso I se apoderó de Calatayud y Daroca, consolidando así un extenso dominio territorial.
Ejecutorias de infanzonía

Como se ha indicado, fue el Casal de Yebra de Basa el primero en probar su infanzonía en 1357, según Mogobrejo. Pero los descendientes del Casal de Tramacastilla, también acudieron en varias ocasiones a la Real Audiencia para probar su infanzonía debido a su dispersión geográfica, aunque de todas esas Ejecutorias tan solo se ha conservado la última fechada el 8 de abril de 1793.[32]
Esta Ejecutoria fue el final de un extenso proceso iniciado en 1790 por los Escuer de Almudévar y Huesca,[33]cuyos solicitantes acreditaron su parentesco con otras ramas del linaje que ya habían probado su infanzonía en procesos anteriores, y de ese modo se aprovecharon de aquellos para ser reconocidos como infanzones el 8 de abril de 1793,[nota 14]siendo bisnieto de uno de ellos el Senador (1911-17) Máximo Escuer Velasco. Por ello, se conoce la existencia de tres procesos anteriores (detallados en la Ejecutoria de 1793), que declararon la nobleza de varias ramas del linaje en 1602, 1647 y 1687,[nota 15]siendo el denominador común de todas ellas, su descendencia del citado García Descuer, vecino de Tramacastilla. A continuación, se extraen los pasajes de mayor relevancia de estos tres procesos.
- Rama de Sesa (7 de agosto de 1602):[nota 16]El beneficiario, Pedro (vecino de Sesa en 1602), tan solo tuvo que probar su descendencia de su abuelo homónimo, quien había sido el poseedor del Casal de Tramacastilla, y por lo tanto, tenido por infanzón por la simple posesión pacífica de su Casal. Pedro Escuer, segundo de este nombre, y vecino que fue de la Villa de Sesa, para fin de probar su ingenuidad e Infanzonia por grados, y en propiedad, en el año mil seiscientos dos, compareció en la Real Audiencia antigua de este Reyno, y obtuvo citación contra el Abogado Fiscal y Patrimonial de S.M., contra el reverendo obispo de Huesca, dueño temporal de dicha Villa, y contra los Justicia, Jurados, Concejo y Universidad de la misma. Su alegación continuó y finalmente se dio por probado que Pedro Escuer, primero de este nombre, el qual por toda su vida la poseyó (el Casal de Tramacastilla) y fue Infanzón ... y que hacía más de setenta años que el dicho Pedro Escuer, Señor de dicho Palacio del Matrimonio que contraxo con su legitima muger, hubo, y procreó en hijo suyo legitimo á Ximeno Escuer ... que vivió en el Lugar de Albero Alto ... quien de su matrimonio con María Castillo su legítima muger, hubo en hijo (entre otros) al dicho Pedro Escuer, segundo de este nombre, Probante ... y concluso, legitimo y foral Proceso, y puesto en Sentencia se pronunció en él la definitiva del tenor siguiente: "... De consilio pronunciat et declarat Petrum de Escuer exponente, fore et esse in possessione seu quasi sua Infantionae, et admitti eundem ad faciendum salvam, debite, et juxta forum et debere gaudere omnibus et singulis Privilegiis, Libertatibus et Inmunitatibus ceteris Infantionibus praesentis Regni Aragonum ...";[nota 17]

- Rama de Zaragoza (4 de marzo de 1647):[nota 18]Los beneficiarios se adhirieron por grados a la ejecutoria de 1602, pero al no descender de esa rama se vieron obligados a subir hasta la generación de García Descuer (tronco común, tanto de esta rama, como de la de 1602) y probar su descendencia desde él hasta los probantes. ... del propio Lugar de Tramacastilla, había procedido por recta linea masculina uno llamado García Escuer, que fue Dueño y poseedor de dicho Casal ... que de su matrimonio con su legitima muger hubo al Pedro Escuer nombrado en el Artículo primero de esta demanda ... a Andrés Escuer que se baxo a vivir a la Villa de Lanaja ... Que el Andrés Escuer, hijo del García primero, de su legítimo Matrimonio hubo a García Escuer segundo que contraxo su Matrimonio con Sancha Pinies, y hubieron a Martín Escuer segundo. Que dicho Martín Escuer segundo, vecino de Lanaja, de su matrimonio con Juana Perez hubo a Martín Escuer tercero, y este del suyo con María Ezquerra a Pedro Escuer cuarto ... Que Pedro de Escuer, quinto de este nombre, pupilo, menor de edad de catorce años, hijo legitimo de Pedro Escuer, cuarto de este nombre y vecino de Lanaja, y Geronima Mondina ... mediante su legitimo Curador nombrado por la Real Audiencia antigua que hubo en este Reyno, para fin de probar la Ingenuidad e Infanzonia por grados, y en propiedad, e incluirse con dicho Pedro Escuer y aprovecharse de la Salva hecha por el mismo [1602] en el año mil seiscientos cuarenta y seis obtuvo de la misma Real Audiencia citación contra ... y puesto en Sentencia se pronunció en él la Definitiva del tenor siguiente: "... Petrum Escuer filium Petri Escuer et Hieronyme Mondina ... esse infantiones et debere guardare omnibus et singulis Privilegiis, Libertatibus ...";[nota 19]
- Rama de Perdiguera (4 de febrero de 1687):[nota 20]En este proceso, los probantes vincularon su linaje por grados, con sus parientes de 1647, alegando una relación fraternal entre Pedro, padre del probante de 1647, y Martín, quien era su bisabuelo. Que el sobredicho Pedro de Escuer, cuarto de este nombre, natural que fue de la Villa de Lanaja, y padre de Pedro Escuer, quinto de este nombre, que obtuvo dicha Executoria (1647), y Martin Escuer natural que fue también de dicha Villa de Lanaja, en el tiempo que vivieron fueron y eran hermanos, e hijos de unos mismos Padres. Y que el dicho Martin Escuer, hermano del referido Pedro, del matrimonio que contraxo en la propia Villa de Lanaja con Martina Arruego, hubo y procreó en hijo suyo legitimo y natural a Francisco Escuer, primero de este nombre, el que siendo hombre mozo se fue a vivir y habitar al Lugar de Perdiguera, distante cosa de quatro leguas poco más o menos de la Villa de Lanaja,[nota 21]en donde contraxo su Matrimonio con Isabel Bailo, del qual hubieron y procrearon en hijo suyo legitimo y natural a Francisco Escuer Bailo, segundo de este nombre, el qual desde el Lugar de Perdiguera se fue a vivir y habitar al de Nuez ... y casó en primeras bodas con María Castañeta, y en segundas con Jusepa del Cacho, y de dichos Matrimonios hubo y procreo en hijos suyos legitimos y naturales, a saber es, de dicha María Castañeta a Martín Escuer, Firmante, vecino que entonces era del Lugar de Tardienta, y de dicha Jusepa del Cacho a Francisco Escuer, tercero de este nombre, y Mathias Escuer, también Firmantes "... y que en el quatro de Febrero del año pasado de mil seiscientos ochenta y siete ... obtuvieron de la Corte del Señor Justicia mayor, que hubo en este Reyno, la Firma titular de Infanzonia que presento, en virtud de Executoria sobredicha ...".
Se puede apreciar que las dos últimas ejecutorias fundaron su pretensión en la inmediatamente anterior, para aprovechar sus efectos y extender a otros deudos el estatus y privilegios concedidos a sus solicitantes. En el derecho aragonés, la eficacia de la salva de infanzonía podía extenderse más allá de la persona que la obtenía, beneficiando también a parientes, para ello era indispensable que probaran su pertenencia al mismo linaje a través de árboles genealógicos que probaran dicho parentesco.[nota 22]
Los Escuer en las Cortes de Aragón
Las Cortes Generales del Reino de Aragón, durante el Antiguo Régimen, constituían la representación estamental del reino y desempeñaban un papel fundamental en la vida política, actuando como órgano de interlocución y equilibrio frente al poder del rey de Aragón. En ellas participaban miembros de los cuatro brazos existentes: (1) barones y ricoshombres, es decir la alta nobleza, (2) caballeros e infanzones, integrantes de la baja nobleza, (3) el clero y (4) las universidades o concejos, que representaban a las villas y ciudades de realengo.

La concurrencia de cualquier familia infanzona a las Cortes suponía, por tanto, participar en la vida política del reino contribuyendo directamente al gobierno y defensa de los Fueros e instituciones, pero también un reconocimiento público y oficial de su condición nobiliaria. Consta que los Escuer participaron, al menos, en las Cortes de 1645-46 celebradas en Zaragoza, y las de 1677-78 en Calatayud.
Cortes de 1645-46. Se convocaron en Zaragoza bajo el reinado de Felipe IV de España (III de Aragón), y tuvieron como objetivo principal jurar al príncipe Baltasar Carlos como heredero, siendo otra de las decisiones importantes, la concesión al rey de dos mil infantes para la guerra de Cataluña. Conscientes del prestigio que suponía contar con antepasados asistentes a estas Cortes, los firmantes del proceso iniciado en 1790 aprovecharon tal circunstancia e incorporaron a su expediente de infanzonía, un certificado expedido por el oficial encargado del registro de asistentes, en el que figuraban hasta ocho miembros del linaje:
... Felipe Fernández Arias, Oficial de la Contaduría Principal de Exercito del presente Reyno de Aragon y Archivero por S.M. de los Archivos RealesCertifico. Que en el expresado Real Archivo General de la Diputación antigua de este Reyno que está a mi cargo exhisten los Libros Registros Originales de las Cortes que se celebraron por los Señores Reyes de él ... Y en el Armario señalado con el Número 17 se halla entre otros el Registro Original del Brazo de Cavalleros Ynfanzones, e hijos dalgo, de las Cortes que convocó el Señor Rey Dn. Phelipe tercero desde Zaragoza á once de Agosto de mil seiscientos quarenta y cinco ... y a la página 49 de las Matriculas ... lo fueron y están escritos expresandose clara y distintamente los siguientes.
... en Zaragoza a veinte y cinco de Septiembre de mil setecientos y nobenta.
- Pedro Escuer mayor, natural de Zaragoza, con sentencia,
- Vicente Escuer y Pedro Escuer hijos del susodicho menores de hedad;
- Basilio Escuer menor de hedad;
- Martín Escuer;
- Pedro Escuer menor de hedad;
- Ypolito García Escuer menor de hedad;
- Phelipe Escuer menor de hedad.
ES/AHPZ - J/001857/000001 (imágenes 243-244)
Este documento fue una de las pruebas más importantes que la rama de Almudévar-Huesca aportó al expediente de 1790. Aunque el certificado presenta ciertas incongruencias, documenta fehacientemente la participación de los Escuer en dichas Cortes, principalmente de los adultos Pedro y Martín Escuer, pues el resto fueron parientes menores de edad (hijos o sobrinos) que les acompañaron. La recurrente homonimia en el linaje dificulta la identificación precisa de todos los citados en el certificado. No obstante, la comparativa de todos los nombres que aparecen en los procesos de 1602 y 1647, nos permite identificar a Pedro Escuer mayor, como el hijo del beneficiario de la ejecutoria de 1602,[nota 23]y a Vicente como su hijo, quien es citado como menor (y también beneficiario) en la Ejecutoria de 1647.
Cortes de 1677-78. El linaje contó, también en esta ocasión, con un representante en las Cortes convocadas por el rey Carlos II en Calatayud y trasladadas posteriormente a Zaragoza. Así, Josef Escuer, vecino de Barbastro, figura entre los asistentes a las sesiones celebradas en 1677-78,[34]en las que se aprobaron principalmente medidas de carácter fiscal y restrictivo destinadas a proteger la industria local mediante el aumento de los aranceles aduaneros.
En 1707 Felipe V suprimió las cortes aragonesas por la promulgación de los Decretos de Nueva Planta, siendo las de Zaragoza en 1702 las últimas que se celebraron, siendo presididas por la reina María Luisa.
Otras pruebas de nobleza
Además de las cuatro ejecutorias anteriores (1602-1793) y la presencia en Cortes de los Escuer en el siglo XVII, numerosos miembros del linaje a lo largo del tiempo, probaron su nobleza por otros procesos de menor entidad:[nota 24]
- Año 1519, Juan y Pascual Escuer,[nota 25]obtuvieron procura de su infanzonía como vecinos de Belchite;[35]
- Año 1551, Ximeno de Escuer que se estableció en Albero Alto, obtuvo testimonial de su infanzonía;[nota 26]
- El 30 de mayo de 1559, Pedro, Sancho y Martín de Escuer,[nota 27]probaron su nobleza ante el Justicia de Albero Alto (Huesca);[36]
- Año 1582,[37]Pedro de Escuer es tenido por hidalgo en Alberuela de Tubo,[nota 28]estando exento del pago del maravedí o monedaje;[nota 29]
- El 10 de febrero de 1666, Martín Escuer, médico de Pina de Ebro, probó su nobleza ante el Justicia y Jurados de Pina;[nota 30]
- El 16 de marzo de 1666 Martín Escuer Mondina, médico de Pina de Ebro, y su hermano Diego, vecino de Lanaja, consiguieron ser insaculados para los oficios del Reino en la bolsa de infanzones, tras probar su descendencia del Casal de Tramacastilla;[38]
- En 1765 los hermanos Miguel, Antonio, José y Martín Escuer Ortiz, vecinos de Tardienta, lograron probar ante el Fiscal su infanzonía,[39]alegando la Ejecutoria conseguida en 1687 por sus ascendientes de la rama de Perdiguera.[nota 31]

- En 1816, es decir durante el Sexenio absolutista (1814-1820), se inició un pleito por el síndico procurador de Almudévar para que aquellos infanzones empadronados en la lista de infanzones presentaran sus títulos. Este pleito terminó en 1819 reconociéndose a 10 infanzones, entre ellos Antonio y Blas de Escuer, vecinos de la población, y parientes de los beneficiarios de la Ejecutoria de 1793.[40]Esta fue la última ocasión en que se reconoció la infanzonía del linaje, pues desde el 6 de agosto de 1811 el sistema señorial con los privilegios anejos a la nobleza, ya había sido abolido por las Cortes de Cádiz y avalado por la Constitución española de 1812; sin embargo, la derogación de la Constitución y los avatares políticos de principios de siglo restituyeron el sistema en mayo de 1814 (momento en el que se instruyó este pleito), hasta que al inicio del Trienio Liberal (1820-1823) volvió a suspenderse. Tras la restauración absolutista de Fernando VII en octubre de 1823, el sistema subsistió hasta 1837, año en que fue definitivamente suprimido mediante la Ley de Desvinculación de Mayorazgos y la Ley de Supresión del Régimen Señorial, durante la regencia de María Cristina.[nota 32]
De todas estas pruebas, ejecutorias y asistencia a Cortes, puede afirmarse que la descendencia de García se extendió y asentó en Albero Alto, Alberuela de Tubo, Almudévar, Barbastro,[nota 33]Belchite, Híjar,[nota 34]Huesca, Lanaja, Nuez de Ebro, Ortilla, Perdiguera, Pina de Ebro, Sesa, Tardienta, Tauste[nota 35]y Zaragoza;[nota 36]por su parte, los Escuer de Yebra y San Julián de Basa, constituían una rama colateral a la de García, pero todos ellos compartieron un mismo escudo heráldico, signo inequívoco de una ascendencia común, con la única diferencia que la rama que residía en el valle del Basa, añadió a sus armas, una estrella bajo la barra del tercer cuartel.
Rama de Yebra de Basa

Las referencias documentales más antiguas confirman la existencia de una primera rama establecida en Yebra de Basa, desgajada del solar original de Tramacastilla, como acredita la identidad de sus escudos heráldicos.
El tronco del Casal de Yebra de Basa es sin duda Rodrigo de Escuer, quien consiguió probar su infanzonía en 1357, y de cuya Casa surgió la rama de San Julián de Basa, documentada desde 1391, cuando el Monasterio de San Juan de la Peña atreuda a Miguel Sánchez de Escuer, medio palacio y la mitad de la iglesia de San Julián con todas sus pertenencias, pagando anualmente 2 cahíces de trigo.[41][nota 37]En ambos casales se conserva a fecha de hoy (2025) el escudo de armas de los Escuer sobre la portada de sus entradas principales.
El primer Escuer documentado en Yebra,[42]después de los censados en el fogaje de 1495, es un tal Joan Escuer (c. 1545-1579) casado en 1564 con Aynés Santcliment con quien tuvo varios hijos, a los que dejó huérfanos en 1579 siendo todavía de corta edad. Su viuda debió contraer nuevo matrimonio para sacar adelante la Casa, que heredó su hijo Francisco Escuer Santcliment (1570-1615). El apellido Escuer todavía se perpetuó en Yebra durante seis generaciones más hasta llegar a Elena Escuer Benedet (1754-1823), quinta nieta de Francisco, quien contrajo matrimonio en 1777 con Eugenio Oliván, pasando así la Casa a otro linaje.
A continuación se expone la rama primogénita que fue heredando el Casal hasta llegar a la citada Elena. Todos ellos ocuparon cargos relevantes o intervinieron en la pequeña historia local de Yebra:
- Bartolomé Escuer Baguer (1601-1647). Hijo de Francisco y de su esposa Ana Baguer. Prior de la Cofradía de Santa Orosia, y redactor de sus Estatutos de 1645, que albergó en su mejor momento a más de 1000 miembros de todo el valle;
- Jusepe Escuer Allué (1638-1704). Hijo de Bartolomé y María Allué, fue Justicia de Yebra y de la Val de Bassa en 1692. En un inventario de 1686 de las sepulturas existentes en el interior de la iglesia de Yebra, Jusepe aparece como propietario de dos (en su testamento de 1701 ordenó ser enterrado "en la sepultura entre las dos columnas de la iglesia") y otra sepultura, junto a la capilla del Rosario, pertenecía a Miguel de Escuer, probablemente uno de los 16 hijos de Jusepe, que habría fundado una nueva Casa en el pueblo (Casa "El Sastre");
- Bartolomé Escuer Escartín (1664-1724). Hijo de Jusepe y de su primera esposa Jerónima Escartín. Protagonizó a los 16 años uno de los milagros de Santa Orosia, cuando el 16 de junio de 1680, cayó por una peña desde una altura de 18 metros, mientras estaba durmiendo recostado sobre un muro de la cueva de la Santa. Cuando fueron a buscarlo, creyendo lo peor, seguía durmiendo, aunque tenía rompida la canilla pequeña del pie derecho;
- Eusebio Escuer López (1695-1775). Hijo de Jusepe y de su segunda esposa Ana María López, hermano de padre, por tanto del accidentado Bartolomé, 31 años mayor. Heredó la Casa de su hermano y en 1755 encargó la construcción de la portada de su Casa, con el escudo en piedra que todavía se conserva. Desde entonces al Casal se le conoce como Casa Eusebio. Fue en varias ocasiones fiel de hechos, regidor y Alcalde de Yebra;
- Pascual Escuer Escartín (1726-1783). Hijo de Eusebio y su esposa María Escartín. Aunque tuvo trece vástagos de sus tres matrimonios, no le sobrevivió ningún heredero varón, por lo que heredó la Casa su hija Elena Escuer. Añadir como curiosidad que en 1776 recibió la orden episcopal de quitar la cruz del escudo de armas que se encontraba en la sepultura de su linaje, al encontrarse esta en el pavimento de la Iglesia y estar expuesta a profanaciones.[43]
A lo largo de este periodo, fueron numerosos los clérigos vinculados a esta rama de Yebra, una circunstancia propia de toda familia infanzona, donde los segundones abrazaban habitualmente la carrera eclesiástica como destino predilecto. Así, en 1706 se documenta a mosén Joseph Escuer, quien aparece vinculado al Casal de Yebra, siendo Rector de Viñuales, Allué y Rapún; mosén Pedro Pascual Escuer, hermano de Eusebio, es el Vicario de Allué desde 1711 y posteriormente Rector de Guasa y Gillué, murió en 1766 a los 81 años siendo enterrado en las sepulturas de los eclesiásticos de la iglesia de Yebra; en 1724 se enterró también en la iglesia, pero en la sepultura de su Casa, a Pascual Escuer, que había sido Rector de Aragüés del Puerto y Villacampa; don Juan Escuer fue Sacristán mayor de la Catedral de Huesca, y en 1750 donó una lámpara de plata a la Iglesia de Yebra. Finalmente, mosén Francisco Domingo Eusebio Escuer, hijo de Eusebio, fue en 1756 vicario de Fablo y en 1761 de Espín, falleciendo en 1764 a los 39 años, fue enterrado también en las sepulturas de los eclesiásticos.
Rama de Perdiguera
La rama de Perdiguera, descendiente del Casal de Tramacastilla, es una de las mejor documentadas pues no solo aparece en una de las Ejecutorias de infanzonía, sino que, gracias a la abundante documentación civil y parroquial conservada en la localidad, es posible reconstruir en detalle su asentamiento, su genealogía, sus actividades, los cargos que ocuparon y su evolución como familia en el municipio, desde finales del siglo XVI hasta la actualidad.
Se asentaron en Perdiguera, procedentes de Lanaja,[nota 38]hacia 1588-1589, mediante el establecimiento de Martín Escuer Ezquerra y su esposa Martina Arruego,[nota 39]matrimonio mencionado en la Ejecutoria de 1687 con ocasión del parentesco existente entre el citado Martín y el editor Pedro Escuer,[nota 40]en tanto que un hijo de este obtuvo ejecutoria en 1647, cuya sentencia alegaron los bisnietos de Martín en el proceso de 1687 para probar su infanzonía por grados, es decir, por motivo de parentesco.
El matrimonio Martín-Martina aparece en el archivo parroquial de Perdiguera como padres de ocho hijos nacidos entre 1589 y 1609.[nota 41]También son citados recurrentemente en el Libro de Cuentas de la Administración de Perdiguera de 1578 á 1631,[44]como concesionarios del Mesón y la posada del lugar, a cambio de un canon anual de 1000 sueldos jaqueses,[nota 42]actividad que desarrollaron conjuntamente desde 1590 hasta 1611, cuando murió Martín,[45]y posteriormente, su viuda Martina en solitario hasta 1618, cuando se traspasó la explotación a Bartolomé Escuer, posible pariente de Martín, quien la mantuvo hasta su muerte en 1625.[46]Llama la atención la concesión de este establecimiento a una pareja recién llegada al pueblo (en las cuentas de 1590 Martín aparece como foráneo) y, además, con carácter vitalicio,[nota 43]lo que supuso, por un lado, un auténtico privilegio económico (que quizá, les pudo facilitar algún pariente y vecino del pueblo) que les garantizó una renta y un sustento permanente; pero por otro lado, una sombra en su estatus social al ejercer un trabajo considerado en aquel tiempo deshonroso, sobre todo para una familia infanzona.[nota 44]

La Ejecutoria de 1687 cita también a Francisco Escuer Arruego, hijo de Martín y Martina nacido en 1600,[47]y a su esposa Isabel Bailo,[48]quienes sabemos tuvieron dos hijos en Perdiguera:
(1) Francisco II, nacido en 1627,[49]citado también en la ejecutoria por ser el padre de los firmantes, quien salió del pueblo cuando contrajo matrimonio;
(2) Martín II, nacido en 1630,[50]quien permaneció en Perdiguera dejando allí una abundante descendencia. Esta rama nunca promovió proceso de infanzonía (pese a tener parientes muy próximos con Ejecutoria),[nota 45]lo que no fue óbice para que ejercieran durante varias generaciones los cargos concejiles más relevantes de la localidad, siendo notable su estatus e influencia adquirida, aun no siendo uno de los linajes más antiguos de la población.
Así consta que varios miembros de esta familia fueron elegidos Alcaldes de Perdiguera en 1760, 1767, 1772, 1779, 1789, 1801, 1804 y 1816,[51]además de fungir recurrentemente como Regidores en diversas áreas y administradores de sectores clave del Concejo, como la gestión de las viñas,[nota 46]y también en el ámbito religioso como mayordomos,[nota 47]de varias Cofradías locales, siendo extraño el año que un Escuer no ocupara un cargo de relevancia en el concejo.[nota 48]En el ámbito económico se dispone de escasa información que indique el estatus de esta familia, sin embargo, en 1732 se registra un pleito en el que Gaspar Escuer (1677-1736) hijo de Martín II, posee varias casas en la localidad, y su sucesor y tataranieto Tomás Escuer (1824-1889) posee en 1881 una veintena de fincas rústicas, viñas y dos casas en el pueblo, entre ellas su Casal sito en la Calle del Altero.[52]

La Batalla del Llano (24 de enero de 1809) en la que participó y murió Gregorio Escuer Castelreanas (bisnieto de Martín II),[53]regidor en numerosas ocasiones y Alcalde de Perdiguera en 1801 y 1804, marcó el que pudo ser el último servicio del linaje a la Corona. Aunque esta rama nunca probó formalmente su infanzonía, prestó en aquel acto un servicio de armas digno de su antigua nobleza, encarnando la actitud que el propio Napoleón elogiaría al reflexionar en el exilio de Santa Elena sobre la resistencia ibérica: los españoles se indignaron ante la idea de la ofensa, se rebelaron a la vista de la fuerza, todos corrieron a las armas. Los españoles en masa se condujeron como un hombre de honor.[54]
Este episodio bélico se enmarcó en el Segundo Sitio de Zaragoza y en el contexto de la Guerra de Independencia española, que fue consecuencia directa de las abdicaciones de Bayona, donde Carlos IV y Fernando VII habían entregado la Corona de España a Napoleón, quien designó rey a su hermano José Bonaparte (6 de junio de 1808 - Tratado de Valençay, 11 de diciembre de 1813). Una guerra que el pueblo libró en ausencia de sus reyes, y que solo en Perdiguera se cobró la vida de diez vecinos el día de la batalla, a los que hay que sumar otros nueve, que también constan en los registros parroquiales como fallecidos durante los dos meses siguientes en la cercana ermita de Santa Cruz, donde se vio obligada a refugiarse gran parte de la población tras el saqueo de sus hogares por las tropas francesas en aquel invierno de 1809.
Heráldica
Conviene en este punto, analizar la importancia de la Heráldica en el antiguo Aragón, pues el uso y exhibición de unas armas o escudo, tenía una significación muy distinta a la de otros reinos o territorios peninsulares, pues según Valero de Bernabé blasonar sus casas con escudos de armas fue una prerrogativa de los infanzones regnícolas, de ahí que quien pretendiera blasonarse así se expusiera a ser demandado ante el Justicia de Aragón y tener que defender su pretendida infanzonía ... tan unida estaba el uso de la heráldica a la condición nobiliaria, que para ingresar en la Orden de Montesa, se exigía además presentar la prueba armera.[55]

Las armas de los Escuer tienen un origen muy antiguo, siendo establecidas probablemente poco después del nacimiento de la Heráldica, hacia el siglo XIII. Ya existían a mediados del siglo XIV, cuando se separan los casales de Yebra (1357), San Julián (1391) y Tramacastilla (1402-03), pues en los tres se exhibió el mismo escudo cuartelado. La representación más antigua del blasón, debieron ser las piedras armeras de estos casales, así como el bordado del escudo que antaño se conservó en la Cofradía de Santiago de Tramacastilla siendo de 1552 el más antiguo.[nota 49]
Hoy día se conservan cuatro ejemplares en piedra del escudo de los Escuer, situados en los casales de San Julián de Basa (el más antiguo, ubicado en Casa La Torre, que data probablemente de finales del siglo XVI o principios del siglo XVII), Yebra de Basa (en Casa Eusebio, siendo el único escudo con el año inscrito: 1757),[nota 50]Almudévar y Ortilla (ambos fácilmente datables a finales del siglo XVIII). Las cuatro versiones coinciden en su composición heráldica (aunque varían notablemente en estilo) con la excepción de una estrella añadida bajo la barra del tercer cuartel en los escudos de San Julián y Yebra. Las piedras armeras de Almudévar y Ortilla son las más recientes y corresponden a la rama familiar que obtuvo el reconocimiento de su infanzonía en 1793. Ambas muestran un diseño prácticamente idéntico. Joseph Escuer Sanz, uno de los beneficiarios de la Ejecutoria, era vecino de Almudévar, mientras que su hijo, Francisco Escuer Casalés (yerno de Felipe Perena y abuelo del senador Máximo Escuer), estableció su casa en Ortilla.
Existe una quinta piedra con el escudo, pero en este caso no sobre la portada de ningún casal, sino en la lauda sepulcral del linaje en el pavimento de la Iglesia de San Lorenzo de Yebra de Basa, siendo testimonio de ello el mandato episcopal de 1776 que ordenó borrar la cruz del escudo para evitar que el sagrado símbolo fuera profanado por el tránsito de los fieles.[56]Desafortunadamente, la tarima de madera que hoy día cubre el suelo de toda la iglesia, impide ver el escudo de la sepultura, que se ubica a la parte izquierda de la entrada principal.
La representación más tardía conocida del escudo corresponde a la imagen contenida en la Ejecutoria de 1793, en este caso en forma documental, manteniendo la disposición cuartelada con la presencia de una única estrella en el tercer cuartel.
Las armas heráldicas son Escudo cuartelado: 1.º en campo de oro, una cruz patriarcal de gules; 2.º en campo de sinople, una piña de oro, sumada de una corona real; 3.º en campo de azur, una barra de oro, acompañada, en lo alto, de una estrella del mismo metal; y 4.º en campo de oro, una carrasca de sinople, terrasada de lo mismo.[57][58]
- Lema e interpretación del escudo
Cabe destacar la piedra del casal de Yebra de Basa (documentado desde 1357), en cuya portada aparece el siguiente lema: Crux fidelis inter omnes arbor una nobilis. Este lema es parte del Pange lingua gloriosi proelium certaminis, un antiguo himno cristiano escrito en el siglo VI por Venancio Fortunato, que se canta durante la liturgia del Viernes Santo cuando se conmemora la Crucifixión de Jesús. La estrofa completa es:
Crux fidelis inter omnes arbor una nobilis; nulla silva talem profert Fronde, flore, germine. Dulce lignum, dulces clavos, dulce pondus sustinet Traducción: ¡Oh cruz fiel!, entre todos el único árbol noble; ningún bosque produce otro similar en hojas, flores ni en frutos. Dulce es el leño, dulces los clavos, dulce el peso que sostiene.

El lema del casal de Yebra es clave para poder interpretar correctamente las armas del linaje, pues la similitud entre el himno y el escudo de los Escuer es más que notoria, ya que las piezas principales son coincidentes en ambos: la cruz (crux fidelis vs la cruz patriarcal del 1.º cuartel), el árbol (inter omnes arbor vs la carrasca de sinople del 4.º cuartel) y el fruto del árbol (nulla silva talem profert Fronde, flore, germine vs la piña de oro del 2.º cuartel). El escudo es prácticamente una representación material del himno, de cuya interpretación se puede fácilmente identificar a la piña (el fruto del árbol) con el propio Cristo (el dulce pondus sustinet de la crux fidelis), lo que explicaría que la piña aparezca con corona real, símbolo de soberanía y majestad, lo que la convierte en la pieza principal del escudo, pues de otro modo es difícilmente explicable la atribución de la dignidad real a una piña, si esta no simboliza el fruto de esa crux fidelis; por su parte, la barra y la/s estrella/s del 3.º cuartel no tendrían relación directa con el himno, aunque representarían la vertiente divina o celestial del conjunto. En consecuencia, puede concluirse que el escudo representa una exaltación de la Crucifixión de Jesús, conmemorada cada Viernes Santo.
Pedro Vitales (fallecido en 1574), recoge a mediados del siglo XVI otra descripción del escudo con la piña coronada como única pieza heráldica, lo que confirmaría la interpretación anterior (la piña como pieza central de las armas del linaje): de gules con una piña de oro, la punta hacia abajo, y de la parte de arriba de ella una corona Real de oro.[59]Sin embargo, no hay constancia de ninguna representación material (documental o labrada en piedra) de este escudo. No es posible precisar cuál de las dos variantes del escudo (el cuartelado, o el sencillo con la piña como única pieza), fue la original o más antigua: si bien, sería lógico suponer que el escudo sencillo fue el más antiguo y evolucionó a una versión más compleja, la versión cuartelada puede indirectamente acreditar su existencia desde mediados del siglo XIV, cuando fue adoptada por las dos ramas principales tras su escisión del tronco común y, además, no se entendería el significado de la piña coronada como única pieza, fuera del contexto citado.
- Escudo del editor Pedro Escuer
Un apartado destacado merece la doble versión del escudo conservada gracias al editor Pedro de Escuer quien, a partir de 1632, comenzó a incluir el emblema heráldico de su linaje en algunas de sus publicaciones. La primera de estas representaciones, datada en ese mismo año, muestra una diferencia notable respecto a las armas tradicionales que más tarde serían labradas en piedra en los cuatro casales mencionados.

Si bien conservaba dos de los cuatro cuarteles originales (la piña y el árbol, aunque dispuestos de forma incorrecta), incorporaba otros dos totalmente nuevos y un lema inédito que rodeaba el escudo: alium occides, servas alium: "matas a uno, salvas a otro". Este lema, en apariencia sin conexión directa con el contenido simbólico del escudo tradicional, adquiere significado si se interpreta a la luz del relato evangélico de la Pasión de Cristo, en concreto cuando Poncio Pilatos condena a Jesús a la cruz (alium occides) y libera a Barrabás (servas alium), encontrando de este modo la conexión con el escudo tradicional que representa la Crucifixión.

Sin embargo, esta notoria alteración pública de las armas del linaje en 1632, y que se mantuvo en otras publicaciones durante 1633, pudo suponer alguna disputa o divergencia con las ramas que empleaban el escudo genuino o tradicional, principalmente con los casales de Yebra y Tramacastilla, sobre todo, teniendo en cuenta la rigidez de las normas heráldicas y lo que el escudo familiar representaba para el linaje. Por ello, a partir de 1634 el citado editor adoptó el mismo escudo que sus parientes de Yebra y Tramacastilla, aunque con una evidente diferencia, en tanto que en esta nueva representación, la disposición de los cuarteles y sus piezas heráldicas aparecen invertidas (efecto espejo),[nota 52]probablemente al tomar como ejemplo el reverso del estandarte, o bordado, del escudo que ya entonces se conservaba en la Cofradía de infanzones de Tramacastilla,[nota 53]y cuya existencia conocía el editor, pues en el proceso que culminó con la Ejecutoria de 1647 en favor de su hijo, alegó la membresía de sus parientes a esta cofradía. Podemos confirmar que dicha inversión no es una simple disposición o colocación errónea de los cuarteles, sino de un efecto espejo, en tanto que la barra heráldica del tercer cuartel del escudo original, pasa a ser una banda en el cuarto cuartel del escudo del editor.[nota 54]
El marcado simbolismo religioso del escudo de los Escuer, sugiere un origen fuertemente vinculado al pensamiento cristiano. No puede descartarse que, en sus orígenes, algún miembro eclesiástico del linaje participara en la concepción o adopción de dicho blasón, dotándolo de un sentido espiritual que trascendía la simple identificación familiar.
Miembros destacados
- Sancho, señor de Escuer. Documentado en 1184 recibiendo en censo, junto a su yerno Guillermo, unas propiedades del abad de Montearagón;
- Rodrigo de Escuer, primer miembro del linaje que probó su infanzonía en 1357 siendo vecino de Yebra de Basa, donde todavía existe la Casa solar del linaje con la piedra armera sobre la portada datada en 1757;
- Miguel Sánchez de Escuer,[nota 55]documentado en 1391 como señor del Casal de San Julián de Basa, por un treudo de San Juan de la Peña consistente en medio palacio y la mitad de la iglesia de San Julián, y precio anual de 2 cahíces de trigo;[nota 56]
- Jimeno de Escuer. Dueño y poseedor del Casal de Tramacastilla de Tena, desde al menos 1403 hasta 1444. Tuvo cuatros hijos: María, Pedro (posiblemente su sucesor), Lop de Escuer, y el notario Martín Pérez de Escuer. Aparece documentado como alcaide del señorío de Escuer en 1431, y Jurado de Tramacastilla ese mismo año;
- Pierre de Escuer alias Regis (c. 1375-1440). Vecino de Turín, donde se le documenta a principios del siglo XV, y padre de Jeannette Escuer, quien enlazó con Pierre Amblard, señor de Montagny, con quien tuvo cuatro hijos, entre ellos Hugues Amblard II, quien en 1477 sucedió a su padre en el señorío. Su alias, que significa literalmente "del Rey", podría hacer referencia a alguna función específica dentro de la cancillería del Ducado de Saboya, pudiendo ser algún cargo de confianza del duque Amadeo VIII (1391-1440);
- Martín Pérez de Escuer (Tramacastilla de Tena, c. 1405 [nota 57]- abril de 1456). Notario de Tramacastilla entre 1425 y 1456.[nota 58]Documentado en 1427 junto a su padre Jimeno y tres hermanos, María, Lop y Pedro. Contrajo matrimonio con María de Lasala;[60]

- García Descuer (Tramacastilla de Tena, c. 1445-1520). Según las diversas ejecutorias, fue el señor del Casal de Tramacastilla, por lo que fue el sucesor, y posible nieto, de Jimeno de Escuer, dueño del Casal en la primera mitad del siglo XV. García fue el tronco común de todas las ramas posteriores que probaron su infanzonía en los siglos posteriores. Aparece documentado en el fogaje de 1495 como cabeza de uno de los tres fuegos del linaje existente en Tramacastilla, y el 20 de diciembre de 1520 como miembro del Concejo de la población.[61]También es citado en el Libro de la Cofradía de 1743 como el primer miembro del linaje que conste que perteneció a la misma;
- Mosén Jaime de Escuer. Presbítero beneficiado de la Iglesia de San Pablo, llamada la tercera catedral de Zaragoza, entre 1590 y 1612;[62]
- Mosén Vicente de Escuer (n. ¿Lanaja?, c. 1580 - f. Zaragoza, c. 1650). Presbítero beneficiado de la Iglesia de Santa María Magdalena de Zaragoza en 1648, cuando otorgó testamento de todos sus bienes sitos en Alberuela de Tubo,[63]en favor de su sobrino el editor Pedro Escuer;
- Mosén Juan de Escuer (siglo XVII). Doctor y beneficiado de la Iglesia de San Miguel de los Navarros de Zaragoza en 1648. Persona de confianza del editor Pedro Escuer y ejecutor testamentario de mosén Vicente Escuer;

- Pedro de Escuer (¿Lanaja-Perdiguera?, 1605/06 - Zaragoza, c. 1665). Descendiente de García Descuer, fue editor o mercader de libros, actuando principalmente en Zaragoza entre 1630 y 1650. Editó obras de autores de la talla de Tirso de Molina (Parte tercera de las comedias, en 1634), Lope de Vega (La cruz en la sepultura, en 1634) o Francisco de Quevedo (Carta al serenísimo, muy alto y muy poderoso Luis XIII Rey cristianísimo de Francia, en 1635);[64]Otorgó testamento en 1642.[65]
- Antonio Mauricio Escuer Mondina (Zaragoza, 1647).[66]Hijo del editor Pedro de Escuer. En 1675 era Doctor en Tauste, siendo autor de varios escritos de Medicina. Casado en Tauste el 28 de mayo de 1678 con Gracia Pérez de Artieda;[67]
- Hipólito Escuer Mondina (Zaragoza, c. 1650). Fue también hijo del editor Pedro de Escuer y Doctor en Teología. Autor en 1693 de la «Oración panegírica del esclarecido mártir San Jorge, patrón del Reino de Aragón»;[68]
- Eusebio Escuer López (Yebra de Basa, 1695-1775). Alcalde de Yebra en 1716, 1728 y 1739. Constructor en 1757 de la portada y escudo del Casal de los Escuer de Yebra (conocido desde entonces como Casa Eusebio), constituyendo la obra de arte civil más valiosa del pueblo;
- Jerónimo Escuer (siglo XVIII). En 1735 figuraba entre los miembros de la denominada Academia Universal, considerada antecedente de la Real Academia de la Historia, fundada en 1738. Presbítero y Secretario de la Mayordomía mayor de la Casa Real desde el 22 de julio de 1745, aunque desde 1739 ya se ocupaba en operaciones del real servicio. Falleció antes de 1796;[69]
- Joseph Escuer Murillo (Perdiguera, 1715-1784). Bisnieto de Francisco Escuer e Isabel Bailo, citados en la Ejecutoria de 1687, y alcalde de Perdiguera en 1760-1772, cargo que también ocuparía su hijo Joseph Escuer Castelreanas a partir de 1789;[70]
- Gregorio Escuer Castelreanas (Perdiguera, 1751-1809). Alcalde de Perdiguera en 1801 y 1804. Hijo del anterior, murió en la Batalla del Llano,[71]luchando contra las tropas napoleónicas en el marco del Segundo Sitio de Zaragoza;
- Máximo Escuer Velasco (Huesca, 1860). Hijo de Juan y Concepción, y bisnieto de Joseph Escuer Sanz, vecino de Almudévar, que consiguió probar su infanzonía en la Ejecutoria de 1793. Abogado de profesión, contrajo matrimonio en 1908 con Carmen Lalaguna Gavín. Fue Senador por la provincia de Huesca en las legislaturas de 1911-14, 1914-1915 y 1916-1917. Se le ha dedicado una calle en las poblaciones de Lanaja y Almudévar, donde hubo ramas infanzonas del linaje;[72]
- Joan Escuer Gomis (Cornudella del Montsant, 16 de noviembre de 1914 - Sentmenat, 15 de diciembre de 2004). Fue presidente del Amical de Mauthausen en España. Sufrió los campos de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial;
- José María Escuer (Málaga, 1921 - Altea, Alicante, 4 de abril de 2003) fue un actor español de cine, teatro y televisión.[73]