Espinillar fue creado en 1958 por la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland con el objetivo de ofrecer una bebida alcohólica nacional que compitiera con el whisky, aunque su proceso de elaboración se asemejaba más al del ron.
En ese momento, ANCAP contaba con su división de alcoholes, y ante la creciente demanda de bebidas alcohólicas en Uruguay, decidió construir una destilería en Paysandú. Inicialmente, esta destilería procesaba maíz, melazas y azúcar crudo para producir alcohol, pero luego amplió sus operaciones para incluir melazas de remolacha y caña de azúcar crudo, permitiendo elaborar aguardientes y licores como el espinillar, grappa, caña y ron.[1]
La marca se ofrecía en dos presentaciones: la clásica y el roble, este último añejado durante 10 años en barriles de roble. La bebida se consumía sola, mezclada con refrescos o utilizada en cócteles.
La producción de Espinillar continuó hasta 2018, año en que la Compañía ANCAP de Bebidas y Alcoholes S.A. —la única empresa que lo elaboraba— suspendió sus actividades, poniendo fin a la fabricación de esta bebida.