Los terrenos en donde funcionó el estadio fueron adquiridos a la sucesión de Pedro Salvá por el comerciante Heriberto Arredondo. La construcción del recinto en 1914 contempló tres canchas de fútbol, una cancha de básquetbol, camarines, y graderías para 1000 personas, con una tribuna especial para el directorio. Con su inauguración, el Estadio Arredondo concentró la mayoría de los encuentros de la Liga de Fútbol de Quillota, y en particular de San Luis.
Cuando se abrió la avenida 21 de Mayo en 1915, entre el estadio y la calle Simón Álamos, el recinto adquirió una mayor preponderancia en la ciudad, ya que comenzó a albergar distintas manifestaciones culturales y sociales. También acogió encuentros de atletismo, boxeo y lucha libre.
En 1928 fue escenario del primer amistoso internacional de San Luis,[4] cuando el Atlético Chalaco del Perú, en medio de su gira por Chile, visitó Quillota. El conjunto peruano, que solo se había inclinado frente a Colo-Colo durante la gira,[5] llegó a Quillota en medio de un gran recibimiento que incluyó un desfile por el centro de la ciudad.[6] Frente a 3000 espectadores San Luis derrotó a Atlético Chalaco por 4-3, y se adjudicó la «Copa Confraternidad Chilena-Peruana».[6]
Luego de la muerte de Heriberto Arredondo en 1934, el terreno del estadio comenzó a recibir ofertas para dejar de funcionar como campo de deportes. En 1937 la Compañía Explotadora Aurífera de Ocoa compró los terrenos del recinto deportivo para acopio de material,[8] por lo que el estadio se clausuró. El último partido oficial correspondió al encuentro correspondiente a la fecha final de la Liga de Fútbol de Quillota, el 17 de enero de 1937, entre San Luis y Unión Royal, que favoreció al conjunto canario por 3 a 1.
De forma posterior en los terrenos del estadio se construyó la Villa El Crisol.[9]