En personas trata diversas disfunciones sexuales, como la disfunción eréctil o la aneyaculación,[1]
y lesiones espinales.
Es el principal tratamiento para hombres con lesiones de columna vertebral que quieran obtener su semen, ya que presenta una tasa de efectividad del 80 %.
Para hombres con disfunciones sexuales es efectivo para inducir la eyaculaciones incluso cuando no lo consiguen mediante la masturbación.
También se muestra efectivo cuando una afección del sistema nervioso como la esclerosis múltiple o neuropatías impiden la normal función sexual.[2]
Un estudio realizado en hombres sanos y jóvenes, a los que se le aplica una vibración de 75 Hz con estimulación ventral sin estimulaciones visuales externas, refleja que se consigue un 60 % de efectividad.[3]
Otros estudios concretan la efectividad según la lesión y la amplitud de la vibración. En general, más pacientes consiguieron eyacular con una amplitud alta (54,4 %) frente a baja amplitud (39,9 %). Ambas amplitudes se mostraron efectivas para hombre con lesiones medulares en C3 a C7, T1 a T5, T6 a T10 y T11 a L3. Las amplitudes altas tienen mayor tasa de éxito en hombres con lesiones en la C3 a C7 (65,6 %). Según este último estudio llevado a cabo en 653 individuos, el método es efectivo ya que el 100 % eyacularon en los ensayos en los dos minutos posteriores al inicio de la estimulación. Además, todos los estudios concluyen que no altera la calidad del semen, si bien, el volumen eyaculado es significativamente mayor a altas amplitudes. No requiere inversión alta de tiempo ni dinero.[4]
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