Estrella norteafricana

From Wikipedia, the free encyclopedia

La Estrella Norteafricana (Étoile Nord-Africaine o ENA) fue una organización nacionalista revolucionaria norteafricana surgida en el contexto de la emigración magrebí en Francia y fundada por su líder argelino Messali Hadj en 1926 en Francia.[1]

Líder Messali Hadj
Fundación 1926
Disolución 1937
País ArgeliaArgeliaBandera de Argelia Argelia
Datos rápidos Estrella norteafricana L'Étoile nord-africaine, Líder ...
Estrella norteafricana
L'Étoile nord-africaine
Líder Messali Hadj
Fundación 1926
Disolución 1937
País ArgeliaArgeliaBandera de Argelia Argelia
Cerrar

Diversos estudios la han señalado como una de las primeras expresiones políticas del panmagrebismo, al vincular inicialmente a militantes de distintos territorios del Magreb en torno a reivindicaciones comunes.[2] En este sentido, se ha indicado que su fundación se asocia con la primera manifestación práctica del ideal panmagrebí, y que en su etapa inicial participaron argelinos, marroquíes y tunecinos residentes en Francia.[2]

Con el tiempo, la Estrella Norteafricana pasó a identificarse de forma más estrecha con el nacionalismo argelino, en un proceso de evolución política que la convirtió “paulatinamente” en una expresión exclusiva de dicho nacionalismo.[2] La organización se inscribe asimismo en un ciclo de movilización política y social en el Magreb durante los años treinta, caracterizado por contactos y tanteos entre organizaciones nacionalistas de Argelia, Marruecos y Túnez.[2]

Antecedentes

Desde principios del siglo XX, Argelia ya llevaba 70 años colonizada por Francia y manteniendo a la población indígena explotada y sin derechos. La reducción de puestos de trabajo en la agricultura provocó la primera oleada de emigración hacia Francia entre 1914 y 1918 con el estallido de la Primera Guerra Mundial. Una parte de esta población fue trasladada al frente y la otra ayudó a sustituir la mano de obra francesa durante la guerra.[3]

Los orígenes de la Estrella Norteafricana se inscriben en la experiencia de la emigración argelina en Francia durante el período de entreguerras y en los procesos de politización desarrollados en el seno del movimiento obrero. Los trabajadores magrebíes emigrados participaron activamente en la vida sindical y política francesa, estableciendo vínculos con organizaciones obreras y corrientes de izquierda, lo que favoreció la articulación de reivindicaciones de carácter social y anticolonial.

La creación de la ENA tuvo como inspiración la trayectoria de Abdelkrim El-Jattabi y algunas de sus acciones como el modelo revolucionario de la república independiente musulmana del Rif marroquí.[4]

La campaña contra la Guerra del Rif constituyó un elemento decisivo en la radicalización política de Messali Hadj. En un momento en el que el conflicto rifeño movilizaba amplios sectores del anticolonialismo internacional, Messali decidió pasar de la toma de conciencia a la organización política, concibiendo la independencia de Argelia como un objetivo central e irrenunciable. Esta evolución estuvo marcada por la convergencia de factores personales, sociales y políticos, así como por la influencia del movimiento obrero europeo.[5]

En 1928 en París comienzan las primeras evidencias del nacionalismo argelino liderados por la Estrella Norteafricana influenciado por la corriente comunista que nace en Francia.[6] Desde sus inicios, la Estrella Norteafricana tendrá una estrecha relación con el Partido Comunista Francés (PCF) que se acabará rompiendo dadas sus ambigüedades.[4]  En este contexto, la Estrella Norteafricana se configuró como una organización que combinó las demandas nacionales con métodos de organización propios del movimiento obrero. Diversos estudios señalan que la ENA se desarrolló en estrecha relación con el Partido Comunista Francés (PCF) y con estructuras sindicales como la CGT, integrándose en los espacios de movilización de los trabajadores inmigrantes. Esta inserción permitió a la organización dotarse de formas estables de acción política y de un marco ideológico que vinculaba la emancipación nacional con la lucha social.

Asimismo, los antecedentes de la Estrella Norteafricana se inscriben en un clima más amplio de efervescencia nacionalista en el Magreb, caracterizado por la emergencia de proyectos políticos que apelaban a una identidad común árabe, magrebí y musulmana. Este ideario fue elaborado tanto por sectores de la burguesía intelectual urbana como por los trabajadores emigrados, y constituyó una base fundamental para la posterior consolidación de los movimientos nacionalistas norteafricanos.[4]

En este contexto de inmigración, se distinguen tres condiciones sociales y tres formas de dominación: la condición como colonizado, la condición de inmigrante y la condición de trabajador.[7]

Historia

La Estrella Norteafricana fue fundada a instancias del ejecutivo de la Internacional Comunista como sección de la Unión Internacional.[8]

Tras su consolidación a mediados de la década de 1920, la Estrella Norteafricana desarrolló una intensa actividad política en Francia, especialmente en el medio de los trabajadores inmigrantes argelinos, manteniendo vínculos con organizaciones de la izquierda francesa y con el movimiento comunista.[4] Los estudiantes también tenían un gran papel organizativo e incluso existió l’Association des Étudiants Musulmans Nord-Africans (AEMNA) como elemento complementario.[4] Durante este período, la ENA actuó como un espacio de movilización política que articuló reivindicaciones anticoloniales y sociales, en un contexto marcado por el auge de los movimientos nacionalistas en el Magreb.[5] En la Estrella Norteafricana no solo militaban argelinos migrados a Francia, sino también marroquíes y tunecinos residentes, lo que ejemplifica su carácter panmagrebí.  

Entre sus objetivos, su principal propósito se focalizó en la independencia de Argelia, lo que suponía la instauración de una asamblea constituyente elegida por sufragio universal, la retirada de las tropas de ocupación y nuevas medidas económicas.[9] En febrero en 1927, la Liga Contra la Opresión Colonial creada por el Movimiento Internacional Comunista organizó un congreso en Bruselas donde Messali Hadj declaró: "El pueblo argelino, que ha estado bajo la dominación francesa durante un siglo, no tiene nada más que esperar de la buena voluntad del imperialismo francés para mejorar su suerte".[10] En 1928 se inicia en Francia un periodo de protestas a favor del nacionalismo argelino inspirado por la ENA y apoyado por otros grupos.

Desde sus inicios, la relación de la Estrella Norteafricana con el Partido Comunista Francés fue significativa, aunque no exenta de ambigüedades. Se benefició del su apoyo logístico y material. En 1929 La Estrella Norteafricana se acabó emancipando del Partido Comunista Francés por su planteamiento desde la asimilación, lo que llevó a plantear a la ENA que lo que necesitaban era la independencia y no que el PCF les tutelase. Messali subrayó la necesidad de preservar la autonomía del movimiento nacionalista argelino.[5] Años más tarde Messali también desligó a la ENA de la rama argelina del partido comunista por su “afrancesamiento”.[8] El Partido Comunista Argelino no planteó la independencia hasta 1940.[11]

En 1929 mismo año se dio la primera disolución de la Estrella Norteafricana que fue dictaminada por Francia por propaganda subversiva. Además, también fue causada por crisis internas y la económica del momento, generando que muchos trabajadores magrebíes regresasen a sus países de origen. Esta fue una oportunidad para trasladar la estructura de la organización a Argelia.[4]

A lo largo de los años treinta, las relaciones entre la Estrella Norteafricana y la izquierda francesa se tornaron cada vez más complejas. Diversos estudios señalan que, si bien existieron contactos y colaboraciones con sectores de la izquierda socialista y revolucionaria, también se produjeron tensiones derivadas de las distintas posiciones adoptadas frente a la cuestión colonial y la prioridad concedida a la lucha antifascista durante el período del Frente Popular.[5] Estas divergencias afectaron directamente a las organizaciones nacionalistas magrebíes, entre ellas la ENA.

  • En 1933 esta organización se reconstituye y prohíbe la afiliación con el PCF y se declaró “islamista-nacionalista”.[8] El programa de Messali Hadj mantiene como prioridad la independencia del norte de África. La nueva dirección de la organización está formada por Messali Hajj, Imache Amar y Radjef Belkacem.  
  • Se mantuvo una constante represión con los arrestos de los principales líderes durante 1934. No obstante, este grupo argelino redobló sus actividades celebrando hasta 44 reuniones sólo en París desde mayo hasta agosto de 1934.
  • En 1936 tras la victoria del Frente Popular en Francia se instaura en las colonias una política de apertura que permitirá organizar el Primer Congreso Musulmán de Argelia donde participaron la Federación de los Electos Musulmanes, los ulemas y el Partido Comunista. No obstante, a pesar de la ausencia de la ENA sus planteamientos pesan en los participantes. Finalmente, en una segunda reunión sí estará presente y lanzará su consigna de independencia.
  • En este contexto de radicalización del nacionalismo y de endurecimiento de la política colonial francesa, la Estrella Norteafricana fue objeto de medidas represivas. Finalmente, en enero de 1937 el gobernador Le Beau logró un decreto del gobierno del Frente Popular para disolver la ENA basado en la ley sobre milicias y ligas paramilitares.[12] La organización fue disuelta como parte de una ofensiva más amplia contra el nacionalismo magrebí. Esta decisión se inscribe en un momento de fuerte conflictividad política y social, en el que las protestas y movilizaciones en el Magreb y en la emigración fueron respondidas con prohibiciones y persecuciones de las organizaciones nacionalistas.[2]

Todas sus reformas quedaban reflejadas en su periódico El-Oumma (1927-1930). Pronto se convirtió en el responsable de promover el deseo independentista. El periódico publicaba 3000 ejemplares, los cuales se mandaban a Argelia como propaganda de los ideales de la ENA, que llamaría la atención de los colonos y la administración.

Messali Hadj (1898-1974)

Messali Hadj (1898-1974) considerado el padre del nacionalismo argelino y promotor del independentismo. Su educación se basaba en el islam y en el patriotismo de un pueblo que defendía su tierra contra la colonización.[13] Tenía un fuerte carácter y estaba comprometido con la clase popular debido a su filosofía y sus vínculos con el Partido Comunista.[14] Esto favoreció inicialmente sus relaciones con la izquierda francesa que apoyó la organización de este movimiento nacionalista e independentista.

Messali Hadj desempeñó un papel central en la configuración inicial de la Estrella Norteafricana, cuya orientación política estuvo estrechamente vinculada a su trayectoria personal y militante. Durante los años posteriores a la Primera Guerra Mundial, su experiencia como trabajador emigrado en Francia, le puso en contacto con el movimiento obrero y la observación directa de las condiciones sociales y políticas de la población argelina que contribuyeron a la formación de una conciencia nacionalista articulada en torno a la independencia.[5]

En este contexto, Messali decidió adherirse a la Estrella Norteafricana en 1926, en el momento de su constitución en París bajo el patrocinio del Komintern. La organización surgió como el primer movimiento nacionalista de carácter revolucionario entre los trabajadores magrebíes emigrados, combinando reivindicaciones sociales con una progresiva afirmación del principio de independencia nacional.[5] Para Messali, la ENA ofrecía un marco organizativo capaz de canalizar la movilización política de los trabajadores argelinos sin quedar subordinada a estructuras políticas francesas.

Durante estos primeros años, la relación entre la Estrella Norteafricana y el Partido Comunista Francés fue significativa, tanto a nivel organizativo como material. La ENA se benefició del acceso a locales, redes militantes y recursos proporcionados por el PCF, así como de su inserción en espacios sindicales vinculados a la CGT.[5] No obstante, desde una fase temprana, Messali expresó reservas frente a las tentativas de tutela política y al control ejercido por la Comisión Colonial Comunista sobre las organizaciones norteafricanas.

En junio de 1926, Messali Hadj fue elegido secretario general de la Estrella Norteafricana, con tan solo veintiocho años. Desde esta posición, se convirtió en el principal dirigente y portavoz del movimiento, destacando por su capacidad organizativa y su actividad constante en la preparación de reuniones, mítines y campañas de propaganda entre los trabajadores emigrados.[5] Su figura adquirió rápidamente visibilidad pública, especialmente tras sus primeras intervenciones orales en reuniones políticas celebradas en París, donde defendió la abolición del régimen de excepción colonial y la igualdad de derechos políticos para los norteafricanos.

La acción militante de Messali contribuyó de manera decisiva a la expansión de la Estrella Norteafricana a finales de la década de 1920. Bajo su dirección, la organización extendió su implantación en distintos barrios obreros de París y su periferia, incrementando notablemente el número de afiliados y consolidando su carácter de movimiento nacionalista de masas en el seno de la emigración argelina.[5]

A partir de su elección como secretario general, Messali Hadj impulsó una intensa actividad militante orientada a la implantación de la Estrella Norteafricana en los barrios obreros de París y su periferia. Su acción se caracterizó por un trabajo político cotidiano en fábricas, talleres, cafés y lugares de sociabilidad frecuentados por los trabajadores norteafricanos, con el objetivo de ampliar la base social de la organización y consolidar una conciencia nacional entre los emigrados argelinos.[5]

La actividad de Messali contribuyó a una rápida expansión de la ENA a lo largo de 1926 y comienzos de 1927, tanto en la capital francesa como en diversas localidades de la región parisina. Según los informes policiales citados por Stora, la organización experimentó un crecimiento significativo de su número de adherentes, alcanzando varios miles de militantes en vísperas del congreso de Bruselas de 1927.[5]

El liderazgo de Messali se consolidó igualmente a través de sus intervenciones públicas, que reforzaron su papel como principal portavoz del nacionalismo argelino en el seno de la emigración. En sus discursos, reclamó la abolición del código del indígena, la supresión de las medidas de excepción colonial y el reconocimiento de derechos políticos para los norteafricanos, sentando las bases de una reivindicación que evolucionaría progresivamente hacia la exigencia explícita de la independencia de Argelia.[5]

La dimensión panmagrebí de la Estrella Norteafricana

El panmagrebismo o nacionalismo magrebí es un movimiento político surgido como respuesta al colonialismo europeo en el Magreb, cuyo objetivo principal era la independencia de Marruecos, Argelia y Túnez, así como la coordinación política entre estos territorios. Este movimiento incorporó también elementos de reivindicación de la identidad árabe y musulmana compartida por los pueblos magrebíes, entendida como base histórica y cultural de su unidad.

Por su parte, Messali Hadj fue discípulo de Abd el-Krim Jattabi, una de las primeras figuras representativas del panmagrebismo, y desempeñó un papel fundamental en la traducción política del panmagrebismo, especialmente entre los trabajadores magrebíes emigrados en Francia. Fue el fundador de la Estrella Norteafricana (Étoile Nord-Africaine), una de las primeras organizaciones nacionalistas que defendió explícitamente la independencia conjunta del Magreb y la solidaridad entre sus pueblos.[2]

Aunque con el tiempo su acción se concentró principalmente en la causa argelina, y la mayoría de sus militantes iniciales eran trabajadores argelinos emigrados en Francia, la organización integró también a militantes marroquíes y tunecinos, lo que la convirtió en un espacio de politización común para los pueblos del Magreb.[5] Esta composición reflejaba una concepción del combate anticolonial que trascendía las fronteras administrativas impuestas por las potencias coloniales y se inscribía en una lógica de solidaridad magrebí. La participación de la ENA en redes internacionales, como el Congreso contra la opresión colonial celebrado en Bruselas en 1927, reforzó esta dimensión y permitió situar la cuestión magrebí.  

Programa de la Estrella norteafricana (1927)[15]

Messali Hadj

La Estrella Norteafricana fue una organización que pasó de representar el panmegrebismo integrando a activistas no solo argelinos sino tunecinos y marroquís, a una más centrada en el nacionalismo argelino. Sus reivindicaciones como organización panmegrebí en un inicio, giraban en torno a la idea general de que se debían recuperar las relaciones entre Tunicia, Argelia y Marruecos y generar una unidad magrebí. Jugaba con esa idea de que Francia había tendido siempre a la organización unitaria del Norte de África en su colonialismo y podían emplearlo para los propios intereses magrebíes.[2]

El programa de la Estrella Norteafricana se inscribe en una concepción del nacionalismo argelino estrechamente vinculada a la lucha social y a la experiencia del movimiento obrero en Francia. Diversos estudios señalan que la organización adoptó formas de organización y métodos de acción procedentes del movimiento comunista, lo que influyó tanto en su estructura como en su orientación política general. Esta vinculación explica la centralidad de las reivindicaciones sociales y económicas en su programa, así como su articulación con demandas de carácter nacional y anticolonial.

Asimismo, la orientación política de la Estrella Norteafricana se caracterizó por una estrategia de movilización basada en la acción política y social, y no en el recurso a la violencia armada. En este sentido, se ha señalado explícitamente que la organización no empleó el terrorismo como método de lucha, diferenciándose así de etapas posteriores del nacionalismo argelino. Esta opción estratégica se inscribe en el contexto de los años treinta y en la influencia ejercida por la izquierda francesa sobre los movimientos nacionalistas magrebíes.[5]

El programa de la Estrella Norteafricana debe entenderse, por tanto, como la expresión de un nacionalismo anticolonial que combina la reivindicación de la independencia con una dimensión social y obrera, y que se desarrolla en estrecha relación con los debates ideológicos de la izquierda europea del período de entreguerras.[5]

Reivindicaciones inmediatas

1) Abolición inmediata del código del indígena.

2) Amnistía para todos aquellos que están encarcelados, bajo vigilancia especial o exiliados por violación del código del indigenato o por delito político.

3) Absoluta libertad de viaje para Francia y el extranjero.

4) Libertad de prensa, de asociación y de reunión.

5) Reemplazo de delegaciones financieras elegidas por sufragio universal.

6) Adhesión de todos los argelinos a todas las funciones públicas sin distinción alguna, igualdad de funciones, igualdad de trato para todos.

7) Abolición de los municipios mixtos y de los territorios militares, sustitución de estos órganos por asambleas municipales elegidas por sufragio universal.

8) Enseñanza obligatoria de la lengua árabe; acceso a la educación en todos los niveles; creación de nuevas escuelas árabes. Todos los actos oficiales deben redactarse simultáneamente en ambos idiomas (árabe y francés).

9) Aplicación de las leyes sociales y laborales. Derecho al subsidio por desempleo para las familias argelinas en Argelia y a la asistencia familiar.

Programa político

1) La independencia total de Argelia.

2) La retirada total de las tropas de ocupación.

3) La formación de un ejército nacional, un gobierno nacional revolucionario, una Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal y el idioma árabe considerado como idioma oficial.

4) La entrega total al Estado argelino de los bancos, minas, ferrocarriles, fuertes y servicios públicos controlados por los colonos.

5) La confiscación de las grandes propiedades arrebatadas por los aliados feudales de los conquistadores, los colonos y las empresas financieras y la devolución de las tierras confiscadas a los campesinos. El respeto de las pequeñas y medianas propiedades, la devolución al Estado argelino de las tierras y bosques monopolizados por el Estado francés.

6) La educación obligatoria gratuita en todos los niveles en lengua árabe.

7) El reconocimiento por parte del estado argelino de la libertad sindical, derecho a una coalición y derecho de huelga.

8) Asistencia inmediata a los fellahs para la asignación a la agricultura de créditos sin intereses para la compra de maquinaria, semillas, fertilizantes; organización del riego y mejora de vías de comunicación, etc.

Desarrollo tras la disolución de la ENA

La disolución de la Estrella Norteafricana el 26 de enero de 1937 no supuso el fin del nacionalismo argelino organizado, sino el inicio de una fase de reorganización política que dio lugar a nuevas formaciones. El nacionalismo argelino resurgió el 11 de marzo cuando los nacionalistas messalistas argelinos fundaron el PPA (Partido del Pueblo Argelino), heredando buena parte del ideario, de los cuadros militantes y de las formas de organización desarrolladas previamente en el seno de la ENA.[2][16] Entre los elementos heredados se encontraba también el ideal panmagrebí, que seguía reivindicando la necesidad de una unidad norteafricana como vía para la consecución de las independencias frente al dominio colonial. Esta persistencia se manifiesta, por ejemplo, en el Manifiesto del Pueblo Argelino, en el que no se excluía la posibilidad de avanzar hacia la creación de una federación norteafricana como horizonte político común.[2] El PPA duramente reprimido en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.

La disolución de la ENA fue contemporánea a la prohibición del Comité de Acción Marroquí (que también abogaba por esa unidad magrebí), hechos que dieron lugar a la manifestación pública de la solidaridad magrebí en las huelgas en Tunicia de 1937,[4] siendo un ejemplo de lo que la Estrella Norteafricana ha significado para el posterior desarrollo del panmagrebismo.  

Movimiento por el Triunfo de las Libertades Democráticas (MTLD)

El Movimiento por el Triunfo de las Libertades Democráticas (MTLD) fue un partido nacionalista argelino fundado en 1946 por Messali Hadj, tras la ilegalización del Partido del Pueblo Argelino (PPA). El MTLD se constituyó como una organización legal que permitía la participación del movimiento nacionalista en la vida política y electoral, manteniendo la reivindicación de la independencia de Argelia.[5] El partido amplió su base social integrando a nuevos cuadros urbanos e intelectuales y participó en las elecciones de la posguerra. En 1947, el congreso del MTLD decide la creación de una organización clandestina en su seno para la lucha armada en Argelia, la Organisation Spéciale (OS).[5] El MLTD se presentó como un partido político más moderado que el PPA y así participar en las elecciones previstas para ese mismo año.[11]

Existía también el entonces llamado Movimiento Reformista Musulmán, un ala moderada que reivindicaba la identidad árabe, aunque no pedían la independencia y era liderado por Ben Badis.[11]

El descubrimiento de la OS en 1948 dio lugar a una fuerte represión y abrió una crisis interna duradera en el MTLD. A partir de entonces, surgieron profundas divergencias entre los partidarios de Messali Hadj y un sector del Comité Central, en torno al liderazgo del partido, su organización interna y la orientación estratégica del movimiento.[5]

La crisis culminó en 1954 con la celebración de congresos rivales, entre ellos el Congreso de Hornu (Bélgica), convocado por Messali Hadj, que marcó la ruptura definitiva entre ambas corrientes. En este contexto surgió el Comité Révolutionnaire pour l’Unité et l’Action (CRUA), que preparó la insurrección armada del 1 de noviembre de 1954, al margen del MTLD como organización unificada.[5]

Tras el inicio de la guerra de independencia, el MTLD quedó marginado del proceso revolucionario. Messali Hadj fundó posteriormente el Mouvement National Algérien (MNA), que entró en conflicto con el Frente de Liberación Nacional (FLN) y acabó desapareciendo del escenario político.[5]

En este proceso de continuidad, la figura de Messali Hadj desempeñó un papel central. Tras la disolución de la Estrella Norteafricana, Messali Hadj impulsó la reorganización del movimiento nacionalista, tratando de articular un frente político amplio frente al dominio colonial francés.[2] Esta continuidad organizativa permitió mantener viva la reivindicación nacional en un contexto de creciente represión y de cierre de los espacios legales de actuación política.  

La historiografía ha subrayado que la experiencia acumulada por la Estrella Norteafricana resultó fundamental para la posterior evolución del nacionalismo argelino. Según Jean Monneret, la trayectoria que va desde la ENA hasta las organizaciones posteriores constituye una secuencia histórica coherente, en la que se forjaron prácticas militantes, discursos políticos y redes organizativas que serían reutilizadas en etapas posteriores del movimiento nacionalista.[14] De este modo, la Estrella Norteafricana es considerada un precedente fundacional del nacionalismo argelino contemporáneo.

Bibliografía

Stora, B., 1991. Histoire de l'Algérie coloniale : 1830-1954, Paris: La Découverte.

López García, B. 1997. El mundo árabo-islámico contemporáneo : Una historia política. Madrid: Síntesis.

Stora, Benjamin. 1986. Messali Hadj: pionnier du nationalisme algérien (1898-1974). Paris: Editions L'Harmattan.

Carlier Omar. Mémoire, mythe et doxa de l'état en Algérie. L'étoile nord-africaine et la religion du « watan ». In: Vingtième Siècle, revue d'histoire, n°30, avril-juin 1991. pp. 82–92; doi: https://doi.org/10.3406/xxs.1991.2377.

Referencias

Related Articles

Wikiwand AI