Ethio-jazz
From Wikipedia, the free encyclopedia
Afrobeat
Soul jazz
Jazz-funk
Jazz fusión
Música folclórica de Etiopía
| Ethio-jazz | ||
|---|---|---|
| Orígenes musicales |
Hard bop Afrobeat Soul jazz Jazz-funk Jazz fusión Música folclórica de Etiopía | |
| Orígenes culturales | Finales de la década de 1950 e inicios de la década de 1960 en el Imperio Etíope | |
| Instrumentos comunes | Saxofón, guitarra eléctrica, bajo, batería, instrumentos de cuerda, flauta, trompeta, trombón, clarinete, sintetizador, vibráfono, conga | |
| Escenas regionales | ||
| Fendika | ||
El ethio-jazz es un género derivado del jazz que se originó en Etiopía (incluyendo a Eritrea) a finales de la década de 1950. Fue sumamente popular en bares y hoteles de Adís Abeba desde la década de 1960 hasta finales de la década de 1970. El ethio-jazz fue redescubierto en Occidente a finales de los 90 debido a la reedición, impulsada por Francis Falceto, de los álbumes de la colección Ethiopiques del sello discográfico francés Buda Musique.
El ethio-jazz nació a finales de los cincuenta en los bares de Adís Abeba influenciado por el jazz occidental (escala de doce tonos), la música tradicional etíope conocida como azmari (escalas pentatónicas), la música latina, el soul/funk y la música pop angloamericana.[1] La influencia del músico de origen armenio Nerses Nalbandian (1915-1977) también fue muy importante para el desarrollo de la música moderna etíope.[2] Muchos grupos oficiales, los únicos que en su momento el gobierno autorizaba para tocar, como la Orquesta de la Guardia Imperial, la Orquesta de la Policía, la Alèm-Girma Band o la Ras Hotel Band, desarrollaron el género durante 15 años con el apoyo de la discográfica Philips Etiopía. Entre los mayores éxitos nacionales e internacionales del ethio-jazz se encuentra el álbum Erè Mèla Mèla de Mahmoud Ahmed,[3] publicado en 1975.
Fuera de Etiopía, el resurgimiento del ethio-jazz está marcado por dos acontecimientos. En primer lugar, a finales de los noventa, el sello discográfico independiente francés Buda Musique, impulsado por Francis Falceto,[4] reeditó las conocidas voces del ethio-jazz con la colección "Éthiopiques", lo que permitió su redescubrimiento en Occidente.[5][6] En segundo lugar, está el éxito de la película Flores rotas (2005) de Jim Jarmusch,[7][8][5] en la que uno de los personajes secundarios es un hombre etíope fanático del ethio-jazz durante los años setenta. Además, la banda sonora de la película fue compuesta por el músico etíope Mulatu Astatke.
El renacimiento del ethio-jazz se mantiene vivo gracias a los cantantes que aún siguen activos, como Mahmoud Ahmed, así como a la incorporación del estilo y los estándares del ethio-jazz por parte de nuevos grupos estadounidenses y europeos, como la Either/Orchestra (Estados Unidos),[6] la Imperial Tiger Orchestra (Suiza), Le Tigre (des platanes) (Francia; en colaboración desde 2007 con Eténèsh Wassié),[8] Akalé Wubé, uKanDanZ (con el cantante Asnaqé Guébréyès), Ethioda y Arat Kilo.