Eve Unsell
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Chicago (Estados Unidos)
Hollywood (Estados Unidos)
| Eve Unsell | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
1887 o 6 de diciembre de 1888 Chicago (Estados Unidos) | |
| Fallecimiento |
6 de julio de 1937 Hollywood (Estados Unidos) | |
| Sepultura | Woodlawn Memorial Cemetery | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Educación | ||
| Educada en | Emerson College | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Guionista y escritora | |
| Años activa | desde 1914 | |
Eve Unsell (Chicago, 6 de diciembre de 1879[1]– Hollywood, 6 de julio de 1937) fue una guionista estadounidense. Escribió para más de 90 películas entre 1914 y 1933.[2]
Nació en Chicago, Illinois, y fue una guionista estadounidense conocida por usar también los seudónimos de Oliver W. Geoffreys y EM Unsell. Estuvo casada con un hombre llamado Lester Blankfield, aunque el año es objeto de controversia. Los registros indican que se casaron en 1911, pero esto no concuerda con otros documentos.
Eve Unsell fue una destacada profesional en su carrera como guionista, superando numerosos desafíos a lo largo de su trayectoria. Escribió guiones para más de 96 películas y editó más de diez. Entre sus guiones más famosos, que llegaron a producciones cinematográficas, incluyen Shadows (1922), The Ancient Mariner (1925), The Plastic Age (1925) y The Spirit of Youth (1929).
Aunque fue más conocida por su trabajo como guionista, también se le puede reconocer su labor como adaptadora, directora de compañía, editora, lectora de obras, guionista, actriz de teatro y escritora. Colaboró en la redacción de numerosas novelas, además de editar muchas obras diferentes, desde literatura hasta guiones teatrales.
Trayectoria
Unsell se formó como periodista y redactora de revistas para el Kansas City Post y se graduó en el Christian College[3] de Columbia, Misuri. Cursó sus estudios de posgrado en el Emerson College de Boston, donde estudió literatura y teatro. La agente teatral Beatrice DeMille quedó tan impresionada con uno de los relatos de Unsell que la contrató como lectora de obras de teatro para su compañía en Nueva York.[4][5][6] DeMille se convirtió en mentora de Unsell, brindándole la motivación necesaria para avanzar en su carrera.
Los dos hijos de Beatrice, Cecil y William, asociados con el futuro empresario teatral David Belasco, se hicieron cargo más tarde de la compañía de Beatrice, convirtiéndose también en mentores de Unsell. En el artículo «The Rise Of The Continuity Writer», publicado en Writer's Monthly, Unsell escribió sobre sus mentores: «Maestros de la técnica cinematográfica como los DeMille se han dado cuenta de la necesidad no solo de reclutar a autores eminentes para el cine, sino también de formar a jóvenes guionistas para que se conviertan en técnicos de los detalles cinematográficos, con el fin de traducir con éxito las "grandes ideas" de los grandes autores en términos cinematográficos y, así, seguir de cerca la trama en sí misma».[7][8]
Ahí fue donde aprendió la construción de la trama, o como ella prefería llamarlo, la "detección" de la trama. Unsell adquirió mucha experiencia con los DeMille y David Blasco. Blasco, quien la eligió para la comedia teatral Excuse Me, le proporcionó a Unsell dos años de experiencia sobre el escenario que más tarde le ayudarían a comprender mejor la interpretación y la escritura de guiones. No fue hasta 1913 cuando el arduo trabajo de Unsell en la escritura de guiones dio sus frutos. Ese año, Moving Picture World anunció que vendería varios guiones cinematográficos a Pathé Freres y a la compañía Kalem, quienes decidieron producir el guion de Unsell, The Pawnbroker's Daughter.[5]
Más adelante ese mismo año, Unsell firmó un contrato con Cecil DeMille y Jesse Lasky para lo que entonces era la Famous Players Film Company. El famoso titular de prensa «Eve Unsell zarpará hacia Inglaterra» anunciaba que en 1916 Unsell había sido elegida jefa de guion de Famous Players–Lasky British Producers Ltd. El objetivo de la compañía era «presentar localizaciones europeas y producir las obras de los más grandes escritores continentales».[5]
A Eve le gustaba su oficina en Londres, a la describía como "cómoda y acogedora". Sin embargo, su verdadera pasión era el cine estadounidense. En una entrevista con Motion Pictures News, explica: "El público inglés es muy crítico. Las películas estadounidenses predominan y son bien recibidas". La película de mayor éxito escrita por Unsell durante su estancia en el extranjero fue The Call of Youth (1921), un cortometraje romántico en el que Alfred Hitchcock figura como diseñador de títulos.[9] Tras la producción de la película en 1921, Unsell regresó a Nueva York para fundar su propia compañía, Eve Unsell Photoplay Staff, Inc., la única de su tipo en aquella época dirigida por una mujer.
Unsell era feminista y, en una época en la que las mujeres tenían escasa representación en los medios de comunicación, se propuso que tanto los papeles masculinos como los femeninos tuvieran la misma importancia en los guiones y otras obras escritas. En un artículo titulado From the Studio Angle, The Development Of Screenwriters (Desde la perspectiva del estudio: El desarrollo de los guionistas), escrito por Unsell y publicado en Writer's Monthly, habla de su postura sobre la representación de hombres y mujeres en la escritura de guiones y en los papeles cinematográficos. "Hay un componente de género en la escritura", explica. "Los hombres suelen tener más éxito a la hora de elaborar tramas intrincadas y aportar las grandes líneas de acción, la lógica masculina y el equilibrio adecuado del tema".
Los roles de las mujeres suelen a ser diferentes, pero igual de importantes. Las mujeres "retocan con acierto los guiones, añadiendo pequeños detalles que aportan ese valor emocional a las escenas dramáticas y la psicología del personaje necesaria para que la película sea 'popular'".[10] Unsell defiende que los guiones dan vida a los roles de hombres y mujeres y, en última instancia, a través de las imágenes y el arte. El orgullo que siente por su trabajo se hace evidente en su énfasis en la importancia del guionista. "Solo las mejores historias son lo suficientemente buenas para el cine... la pantalla necesita hombres y mujeres con visión para retratar la vida en su máxima expresión... el guionista debe aprender el arte de sustituir las palabras por la acción".[10]
Eve Unsell es ahora una de las 202 mujeres que aparecen en el "Women Film Pioneers Project", una base de datos en línea que "destaca a las mujeres que trabajaron tras las bambalinas en la industria del cine mudo como directoras, productoras, montadoras y más".[2]