Explosiones del 11 de diciembre de 2005 en Hertfordshire
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Las explosiones del 11 de diciembre de 2005 en Hertfordshire se produjeron en el depósito petrolero de Buncefield, a unos 35 km de Londres. Dichas explosiones se produjeron en uno de los mayores depósitos de almacenamiento de combustible de Gran Bretaña, el cual se encuentra cerca de la población de Hemel Hempstead, en Hertfordshire.
El incendio desatado como consecuencia de las explosiones logró ser extinguido en la tarde del 13 de diciembre. Sin embargo, uno de los depósitos volvió a prenderse fuego ese mismo día, por lo que los bomberos lo dejaron arder para consumir el combustible, en lugar de intentar apagarlo nuevamente.

La primera explosión, que fue también la más grande, ocurrió cerca de las 6:03 GMT. El fenómeno de inversión térmica permitió que algunas personas escucharan las explosiones a pesar de estar localizadas a cientos de kilómetros del lugar de los hechos, incluso en otros países como Francia y Bélgica. El Observatorio Geológico Británico (BGS, de acuerdo a sus siglas en inglés) detectó el evento en sus mediciones, registrando 2,4 grados en la escala de Richter.[1] Otras explosiones se sucedieron a las 06:27 y a las 06:28. Los testigos presenciales reportaron haber visto llamas de varios metros de alto, mientras que el humo del fuego desatado fue visto claramente desde el espacio.
El área afectada por el desastre, que incluye viviendas cuyos vidrios fueron rotos por la onda expansiva, abarcó sectores localizados a 700 metros a la redonda. Los reportes del lugar indicaron que algunos automóviles estacionados en las zonas aledañas se incendiaron, y que el techo de al menos una casa voló por la explosión. Los edificios cercanos a la zona afectada fueron evacuados en forma preventiva.

Cuarenta y tres personas resultaron heridas en los sucesos, siendo dos de ellas de una gravedad tal que requirió la internación en un centro médico. Sin embargo, la vida de ninguna de ellas estuvo en riesgo.
De acuerdo a declaraciones Miembro del Parlamento local, el conservador Mike Penning, como así también de los servicios de policía y bomberos de la zona, hay depósitos de combustible en el lugar que no han sido afectados por el fuego. No obstante, estos podrían explotar con el paso de las horas si el incendio se desarrolla.
La nube de humo negro generada, que es claramente visible en las fotografías tomadas por satélites, ha seguido una dirección hacia el sudeste, y ha sido observada en todo al este de Inglaterra. La oficina meteorológica emitió una alerta en el cual afirmó que la nube podría alcanzar Southampton, al tiempo que declaró que el humo en la atmósfera podría mezclarse con la lluvia en eventuales precipitaciones que se produzcan por la noche.
Consecuencias inmediatas
Evacuaciones y suspensión de actividades

Cerca de 2000 personas de Hemel Hempstead fueron evacuadas de sus hogares, al tiempo que los servicios de emergencia solicitaron a los habitantes de las zonas afectadas por el humo que cerraran sus puertas y ventanas, y que permanecieran adentro de sus hogares.
La policía de Hertfordshire recomendó a aquellas personas cuyas casas fueron dañadas por las explosiones, que busquen alojamiento en los hogares de sus amigos o parientes de la zona. Algunos de los habitantes cuyas casas resultaron afectadas fueron trasladados a hoteles de la zona, mientras que otros fueron alojados en un centro comercial del lugar. Total S.A., operador del Depósito de Buncefield, habilitó un número de ayuda para recibir las llamadas de aquellos cuyas propiedades habían sido afectadas por la explosión. La empresa solicitó además la ayuda de las autoridades locales y el Ejército de Salvación para conseguir refugio para las personas afectadas.
227 colegios de Hertfordshire y Buckinghamshire, al igual que numerosas bibliotecas y otros edificios públicos de la zona, permanecieron cerrados durante el 12 y el 13 de diciembre por razones de seguridad pública. La policía y las autoridades locales recomendaron a los pobladores que consulten el sitio web de Hertfordshire Direct para mantenerse informados sobre el tema. La Universidad de Hertfordshire, localizada en la cercana localidad de Hatfield, mantuvo sus puertas abiertas en todo momento.
Consecuencias sobre el transporte
Los sucesos tuvieron lugar cerca de la salida 8 de la Autovía M1. Dicha autovía fue cerrada temporalmente entre sus salidas 12 y 6A (lo cual equivale a unos 29 km) después de las explosiones, al igual que las calles aledañas al lugar. La autovía M10 también fue cerrada. Las estaciones de servicio cercana se vieron desbordadas por una importante cantidad de automovilistas que buscaron aprovisionarse de combustible. No obstante, un comunicado del Departamento de Negocios e Industria aseguró que la provisión de gasolina no se vería afectada por estos sucesos.
La terminal de Hertfordshire era responsable por el abastecimiento de cerca del 30% del combustible del Aeropuerto de Heathrow, el cual comenzó a racionar su consumo de combustible tras el incendio desatado. Algunos vuelos de larga distancia hacia el Lejano Oriente y Australia debieron hacer una parada intermedia en el Aeropuerto de Stansted para poder completar sus rutas, mientras que a los operadores de vuelos de corta distancia se les pidió que reabastecieran sus aviones para poder hacer ida y vuelta antes de volar hasta Heathrow.[2]
Consecuencias sobre la economía
Uno de los edificios más afectados por las explosiones fue la sede de la empresa Northgate Information Solutions. Northgate es una compañía dedicada a la tecnología de la información, y uno de sus directores es Stephen Lander, quien en su momento dirigió el MI5. El 13 de diciembre, solamente quedaba en pie la estructura del edificio, que podría tener que ser demolida si se comprueba que no es totalmente segura. El edificio de Northgate era el más cercano al lugar de las explosiones, mientras que los de Fujifilm (hacia el norte), 3Com Corporation y Alcom (hacia el sur) sufrieron daños importantes.
Debido a los daños sufridos por el edificio de Northgate, varios sitios web que se albergaban en servidores localizados allí permanecieron inaccesibles por algunos días, entre ellos el del Partido Laborista. El Hospital Addenbrooke en Cambridge también vio afectada su operativa, y tuvo que reemplazar su sistema IT de entradas e información de pacientes por un sistema manual.[3]