Explosión escolar de Gîsca
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| Explosión escolar de Gîsca | ||
|---|---|---|
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Un monumento conmemorativo a las víctimas del atentado | ||
| Lugar |
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| Coordenadas | 46°47′N 29°26′E / 46.78, 29.44 | |
| Blanco | Natalya Donich | |
| Fecha | 4 de abril de 1950 | |
| Tipo de ataque | Ataque suicida | |
| Arma | Artefacto explosivo improvisado | |
| Muertos | 24 (incluido el autor) | |
| Heridos | Desconocido | |
| Perpetrador | Vladímir Gueórguievich Tatarnikov | |
| Motivación | Amor no correspondido | |
El 4 de abril de 1950, Vladímir Gueórguievich Tatarnikov, de 29 años, llegó a la Escuela n.º 20 de la aldea de Gîsca, en la República Socialista Soviética de Moldavia (actualmente Moldavia), con una maleta llena de 12 kilogramos de explosivos, que había robado de su lugar de trabajo en DOSARM. A continuación, detonó la maleta, matando a veintiún estudiantes, dos profesores y a sí mismo.[1]
Este suceso fue la primera masacre escolar en la Unión Soviética y sigue siendo la única masacre escolar en Moldavia.[2]

Vladímir Gueórguievich Tatarnikov nació el 25 de julio de 1920 en Tulún, Óblast de Irkutsk. Se sabe poco sobre sus primeros años de vida. En abril de 1940, fue reclutado por el Ejército Rojo (RKKA). Cuando estalló la guerra entre la Alemania nazi y la Unión Soviética en junio de 1941, Tatarnikov fue enviado al frente, donde sirvió en el 3.º Regimiento de Fusileros Motorizados de la Guardia. Luchó desde el comienzo de la guerra hasta su final, obteniendo el rango de teniente de reserva subalterno y recibiendo una medalla por su servicio.[3]
Tras mudarse a Bender, Tatarnikov buscó empleo y se reunió con Sedenko, director del departamento del distrito de Bender de la DOSARM. La organización fue posteriormente reorganizada en la DOSAAF por decreto del Consejo de Ministros de la URSS en 1951, posiblemente debido al ataque.[4] También consiguió un trabajo como profesor en la escuela n.º 20 de Gîsca.
Mientras trabajaba en la escuela n.º 20, Tatarnikov conoció a Natalya Dmitrievna Donich, que se había mudado recientemente a Gîsca con su madre y su hijo para vivir más cerca de su hermano. Ella era profesora de ruso, literatura y francés de quinto curso en la escuela. Al conocer a Tatarnikov, se presentó como viuda, cuyo marido había fallecido en la Gran Guerra Patria.[5]

A finales de 1949, ambos habían iniciado una relación sentimental. Sin embargo, esta terminó abruptamente cuando Donich descubrió que Tatarnikov ya tenía una familia en Kazán.[5] Tras la ruptura, Tatarnikov comenzó a sentir un resentimiento cada vez mayor hacia Donich y empezó a proferir amenazas contra ella.[1] Es posible que Tatarnikov comenzara a planear el atentado como acto de venganza. Unos días antes del atentado, robó 12 kilogramos de explosivos del almacén de DOSARM.[2]
El 3 de abril de 1950,[5] un día antes del atentado, Tatarnikov celebró una fiesta de cumpleaños en su casa, a pesar de que su fecha de nacimiento real era en julio. Se desconoce el motivo, aunque se especula que utilizó la ocasión como pretexto para atraer a Donich a su residencia con el fin de llevar a cabo su plan. Sin embargo, ella no asistió y, debido a ello, el plan no se llevó a cabo ese día.[5]
Ataque
De camino, Tatarnikov echó dos cartas en un buzón situado entre la casa de Donich y la escuela. Una estaba dirigida a su exmujer en Kazán y la otra a las autoridades locales. Decían lo siguiente:[5]
«Adiós, querida Anya. Voy a poner fin a mi vida suicidándome. Ya sabes el motivo. Dale recuerdos a nuestro hijo Tolya».
«No culpes a nadie por lo que ha pasado. Me llevé 12 kg de tola del almacén».
Unas horas más tarde, Donich estaba sentada en el alféizar de la ventana de un aula, leyendo a sus alumnos, cuando Tatarnikov entró en la sala con una cerilla encendida en una mano y la maleta en la otra.[1] Según se informa, les dijo a los niños que se marcharan, pero momentos después, ya fuera de forma deliberada o accidental, los explosivos detonaron.[1][2]
Secuelas


Inmediatamente, los residentes de Gîsca intentaron ayudar a despejar los escombros en busca de supervivientes en la escuela. Los heridos fueron trasladados al hospital y los fallecidos fueron colocados en fila. Un alumno de quinto curso, Kondrat Kulik, salió disparado por la ventana y voló 50 metros, aterrizando en la iglesia local. Sobrevivió milagrosamente.[2][5] Otro alumno de quinto curso herido, identificado como Iván, murió un año después debido a complicaciones derivadas de sus lesiones.[2] Los alumnos que quedaron en la escuela estudiaron al aire libre antes de ser trasladados a un aula provisional.[6]
El hijo de Donich fue criado por su hermano. Finalmente, abandonaron Moldavia con la madre de Donich. La noticia de la explosión no llegó al público general hasta 2005, cuando Raisa Semyonovna Makarenko, directora del instituto n.º 20 de Bender, comenzó a archivar materiales relacionados con el suceso.[5]