Desde el inicio de la insurrección popular de la guerra civil siria, el 15 de marzo de 2011, Suleiman fue una de las pocas actrices abiertamente contrarias al gobierno de al-Ásad. Aun sabiendo que su destino era la muerte o la cárcel, Suleiman quiso participar en la manifestación para deshacer el malentendido de que toda la comunidad alauita, que constituye en torno al 10 por ciento de la población, apoyaba el gobierno de al-Ásad. Se enfrentó a la idea del gobierno de que los que participaban en las protestas eran islamistas o terroristas armados.[2] Participó en todas las manifestaciones que pedían la dimisión del presidente al-Ásad, compartiendo el podio con la estrella de futbol Abdel Basset Sarout, además de una serie de celebridades que dieron apoyo a la revuelta.
En sus discursos, pedía que las manifestaciones pacíficas continuaran a través del país hasta la caída de al-Ásad.[8] "Las violencias sectarias en Homs habrían sido incendiarias si Fadwa Suleiman no hubiera estado allí", afirmó Peter Harling, un experto en Siria del Think tank del International Crisis Group.
En un mensaje de vídeo del noviembre de 2011, Fadwa Suleiman afirmó que las fuerzas de seguridad la estaban buscando en los barrios de Homs y que golpeaban a la gente para que revelara su paradero.[9] Suleiman se cortó el cabello como un chico y se desplazó de casa en casa para evitar ser capturada.
En 2012, huyó con su marido a través del Líbano y se instaló en París.[10] El 17 de agosto de 2017, murió de cáncer en su exilio en París, a la edad de 47 años.[11]
En 2022, el poeta francés Guy Allix le dedica una serie de poesías.[12]