El pan está hecho a base harina, levadura, un poco de leche y aceite de oliva. Tiene una forma peculiar, muy blanca, redondeada imperfecta y aplatanada, pareciéndose al sombrero homónimo que llevaban, históricamente, los estudiantes franceses y del cual debe su nombre.[3] Además de destacar por el color blanco, por dentro es denso y por fuera no posee corteza. Se suele consumir recién hecho como parte del desayuno o como merienda,[4] sirviéndose caliente.