Dirigió un hospital psiquiátrico en Como, y más tarde se convirtió en profesor de psiquiatría en la Universidad de Módena,[1] trabajando, durante veinte años, con el ingeniero eléctrico Eugenio Gnesutta con enfermos mentales e investigando fenómenos de telepatía. Con un equipo de auxiliares, crearon equipos que medían ondas de ultra-alta-frecuencia, que coadyuvarían a Ferdinando a explicar los fenómenos de telepatía como efectos electromagnéticos del cerebro. Ferdinando llevó a cabo experimentos con un receptor de radio encerrado en una jaula de Faraday, y llegó a la conclusión de que existían fenómenos paranormales.[2] Cazzamalli creó junto a Giovanni Schepis, Emilio Servadio y Luigi Sanguinetti la Sociedad Italiana de Metafísica (SIM) en 1937.[3] Fue la primera asociación en Italia en investigar los fenómenos paranormales a tiempo completo. El estado fascista reconoció a la asociación en 1941. La asociación fue posteriormente renombrada en 1955 como Sociedad Italiana de Parapsicología.[4] En 1946 la Sociedad publicó su primera revista, Metafísica. Debido a disensiones políticas y metodológicas, Ferdinando abandonó la Sociedad para crear la suya propia, la Sociedad Italiana de Científicos Metafísicos.