Fernando José de Velasco y Ceballos (también referido como Fernando José de Velasco y Fernández de Isla o Fernando José de Velasco e Isla) (Las Presillas, Puente Viesgo, Cantabria, 9 de septiembre de 1707 – Madrid, 1 de agosto de 1788) fue un magistrado, jurista y erudito español al servicio de la monarquía borbónica. Desempeñó altos cargos en la administración de justicia, culminando su carrera como consejero y camarista de Castilla. Fue también académico honorario de la Real Academia Española y de la Real Academia de la Historia, y un notable bibliófilo cuya colección privada llegó a superar los 10 000 volúmenes.
Orígenes y formación
Nacido en el seno de una familia hidalga de rancio abolengo en las montañas de Santander, fue hijo de Gaspar Teodoro de Velasco Ceballos, señor de Velasco, y de su segunda esposa, María Celedonia Fernández de Isla.[1][2]
Inició sus estudios de Filosofía y Jurisprudencia en la Universidad de Sevilla, pero su formación dio un giro crucial el 19 de abril de 1726, cuando fue recibido como colegial en el Colegio Mayor del Arzobispo de la Universidad de Salamanca.[1][2] Esta institución era una puerta de acceso a la alta administración. Su rendimiento fue excelente, llegando a ser nombrado rector del colegio en el curso 1732-1733.[1] Se licenció en Derecho en 1733.[3]
Trayectoria judicial
Tras finalizar sus estudios, su carrera avanzó inicialmente con dificultad, siendo rechazado para varios cargos debido a informes desfavorables.[1] Sin embargo, el 20 de noviembre de 1739, el rey Felipe V lo nombró directamente, sin consulta a la Cámara, alcalde del Crimen de la Audiencia de Aragón en Zaragoza.[1][3]
El 6 de julio de 1766, a pesar de un informe que lo señalaba como afín al partido jesuita, fue designado presidente de la Real Chancillería de Granada.[1] Aunque no era el cargo que más ambicionaba,[2] su gestión fue muy activa y dedicada, como lo atestigua el "Libro Secreto de los presidentes" del tribunal.[2] Impulsó económicamente el Hospicio de Granada, organizó los estudios del Colegio de San Dionisio del Sacro Monte junto al arzobispo y realizó informes para la reforma universitaria.[2] Sin embargo, su carácter intervencionista chocó con los usos locales y sufrió un atentado del que salió ileso.[3]
Tras su estancia en Granada, y tras ser consultado en primer lugar por la Cámara, fue nombrado consejero de Castilla el 10 de abril de 1770, inicialmente con carácter interino.[1] En este puesto, y a pesar de su perfil tradicionalista (se manifestó en contra de las reformas de los Colegios Mayores impulsadas por Pérez Bayer),[1] desempeñó numerosas comisiones de gran relevancia: asesor del Consejo en el Consejo de la Inquisición y en el Consejo de Guerra, ministro y presidente de la Junta de Tabaco, Juez de Imprentas, presidente de la Mesta y asesor de la Real Sumillería de Corps.[1][2]
Su trayectoria fue recompensada con el ingreso en la Orden de Carlos III el 26 de marzo de 1777.[1] Culminó su carrera siendo nombrado camarista de Castilla el 23 de octubre de 1785, la máxima dignidad judicial del reino, puesto que ocupó hasta su muerte.[1]
Su gran pasión fue la bibliofilia. Reunió una de las bibliotecas privadas más importantes de la España del sigloXVIII, con más de 10 000 volúmenes entre manuscritos e impresos.[2][6] Su traslado a Granada le generó una gran preocupación, por lo que depositó su colección en el Seminario de Nobles de Madrid y creó un exlibris para identificar sus libros.[2] Tras su muerte, la biblioteca se dispersó.[3]
Título de Barón de Velasco
En 1782, el rey Carlos III le concedió el título de Barón de Velasco en reconocimiento a sus servicios.[2] Velasco no llegó a ostentarlo, pues en el mismo acto lo cedió a su hijo primogénito, José María de Velasco y Montoya, quien se convirtió en el primer barón.[3]
El 30 de agosto de 1741, con Nicolasa Antonia de Montoya y Riva Agüero. De este matrimonio nacieron tres hijos:[3]
José María de Velasco y Montoya (I Barón de Velasco), militar sin descendencia.
Fernando José de Velasco y Montoya (II Barón de Velasco), militar con descendencia.
María Joaquina de Velasco y Montoya, religiosa bernarda en un convento de Valladolid.
En 1756, tras el fallecimiento de su primera esposa, contrajo segundas nupcias con Paula de Quevedo Hoyos y Colmenares, de quien no tuvo descendencia.[3]
Falleció en Madrid el 1 de agosto de 1788 y fue enterrado en la parroquia de su localidad natal, Las Presillas.[2]
123456789Los datos de esta biografía se obtienen de BARTOLOMÉ MARCOS, Luis Fernando-José Velasco Ceballos (1707-1788)
↑Podemos verle citado como Académico Honorario en el Diccionario de la Real Academia Española de 1780
↑Está dedicado a esta correspondencia entre Mayans y Fernando José de Velasco el trabajo de MESTRE, Antonio y PÉREZ GARCÍA, Pablo Epistolario de Gregorio Mayans y Siscar. Volumen XVI, Tomo 3
↑ESCAGEDO SALMÓN, Mateo. La Biblioteca del Camarista de Castilla Fernando José de Velasco y Ceballos Santander. 1932
↑PARAÍSO, Feliciano. Los Carrillo: Marqueses de la Vilueña y Barones de Velasco. Revista "Linajes de Aragón" Tomo IV, 1913; 252.
Bibliografía
ANDRÉS, Gregorio de. “La biblioteca manuscrita del camarista de Castilla Fernando José de Velasco en la Biblioteca Nacional”. Cuadernos de Investigación Histórica, núm. 16, 1995, pp. 143-166.
BARTOLOMÉ MARCOS, Luis. “Fernando José Velasco Ceballos (1707-1788)”. ASCAGEN: Revista de la Asociación Cántabra de Genealogía, núm. 11, 2014, pp. 11-69.
MESTRE SANCHÍS, Antonio y PÉREZ GARCÍA, Pablo (eds.). Epistolario XVI. Mayans y los altos cuadros de la Magistratura y Administración Borbónica, 3. Fernando José de Velasco Ceballos (1753-1781). Ayuntamiento de Oliva, Valencia, 1998.
SOLANA, Marcial. “D. Fernando José de Velasco Ceballos y Fernández de Isla”. Boletín de la Biblioteca Menéndez y Pelayo, vol. VIII, 1925, pp. 204-249.