Fernando Marcos Miranda
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Fernando Marcos Miranda (Valparaíso, 19 de septiembre de 1919 — Santiago, 21 de marzo de 2015) fue un pintor y muralista chileno que desarrolló la mayor parte de su carrera en México. También fue retratista y, como integrante de la generación del 38,[n 1] exploró el surrealismo y la abstracción geométrica.
Valparaíso (Chile)
Santiago de Chile (Chile)
| Fernando Marcos Miranda | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
19 de septiembre de 1919 Valparaíso (Chile) | |
| Fallecimiento |
21 de marzo de 2015 (95 años) Santiago de Chile (Chile) | |
| Nacionalidad | Chilena | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Muralista | |
Biografía
Fernando Marcos Miranda nació en Valparaíso, Chile, el 19 de septiembre de 1919.[1]
Estudió en la Escuela de Artes Aplicadas de la Universidad de Chile y en la Escuela de Bellas Artes de Santiago, a los 16 ans años, donde fue alumno de Laureano Ladrón de Guevara donde recibió la influencia del muralismo francés, predominante en el país en ese momento.[2][3] Durante su formación, fue influenciado por la visita a Chile, en 1940, de los muralistas mexicanos Xavier Guerrero y David Alfaro Siqueiros, quienes inspiraron a sus discípulos locales con temas relacionados con temáticas vinculadas al espacio público social y a la realidad del trabajador chileno.[1][3]

En 1950, Marcos Miranda obtuvo una beca del gobierno mexicano para estudiar pintura y escultura mural en la Academia de San Carlos y en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda de Ciudad de México. Allí fue alumno y asistente de David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera. Durante su estancia en México, se desempeñó como director de la Escuela Experimental de Educación Artística,[4] fue corresponsal de la publicación chilena Pro Arte y, en 1972, pintó un retrato de Cantinflas.[2][3]
En 1953, durante la visita de Diego Rivera a Chile, Fernando Marcos Miranda y el artista chileno Osvaldo Reyes redactaron y publicaron el Manifiesto del Movimiento de Integración Plástica[n 2], un documento firmado por Rivera que defendía el acceso al arte para toda la población y daba testimonio de la existencia de una pintura social chilena.[2][3][5]
Marcos Miranda regresó a Chile en 1952, formando parte del grupo de artistas del Ministerio de Educación que pintaron varios frescos murales en establecimientos escolares de todo el país. A través del muralismo y sus proyecciones, desarrolló un mensaje social cuyos motivos abordaban el origen de la nación y de la sociedad chilena, como puede apreciarse en obras como Homenaje a Gabriela Mistral y a los trabajadores del salitre (1947, en la Ciudad del Niño[n 3][n 4]), Encuentros (1994, en el frontón de la municipalidad de San Miguel[n 5])[2] o el proyecto Historia del Ferrocarril en Chile (2007), destinado a la Estación Central del metro de Santiago.[2]
En 1979, Marcos participó en la IV Bienal Internacional de Arte de Valparaíso.[1]
En Chile, se desempeñó como profesor de dibujo, composición y decoración; director de la Casa de la Cultura; profesor de pintura mural; director de la Escuela Experimental de Educación Artística; profesor de artes plásticas en la Universidad de Chile; profesor de historia del arte y luego director del Departamento de Arte de la Universidad Técnica del Estado; y profesor de composición y decoración en la Escuela de Canteros.[3]
Fernando Marcos Miranda falleció en Santiago el 21 de marzo de 2015, a los 96 años, y fue sepultado en el Parque del Recuerdo.[2]
Obra
- Homenaje a Gabriela Mistral y los Trabajadores del Salitre (1947), fresco de 700 × 300 cm,[n 6] Ciudad del Niño.
- La Araucana (1952), pintura mural realizada en piroxilina (derivado nitrado de la celulosa) junto a Osvaldo Reyes, ubicada en las salas de Español y Ciencias Sociales de la Escuela N.º 50, en Santiago.
- Alegría Escolar (1957), mural mosaico de 700 × 300 cm , en el Colegio Peñaflor.
- Encuentros (1994), mural de 18,30 × 8,60 m, en el frontón de la municipalidad de San Miguel.
- La Madre y los Niños, mural y collage de 170 × 340 cm, en el pabellón Cocema, Santiago.
- Cristo Pantocrátor (600 × 600 cm) y Virgen Madre de Dios (350 × 250 cm), frescos sintéticos (1982), rubicados respectivamente bajo la cúpula y en el ábside de la iglesia griega ortodoxa de Santiago.
- Pórtico del Colegio México en Chillán.