Fernando Nieto Cadena
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Villahermosa (México)
| Fernando Nieto Cadena | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
29 de marzo de 1947 Quito (Ecuador) | |
| Fallecimiento |
Marzo de 2017 Villahermosa (México) | |
| Nacionalidad | Ecuatoriana | |
| Educación | ||
| Educado en | Pontificia Universidad Católica del Ecuador | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Escritor y poeta | |
| Género | Poesía | |
| Distinciones |
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Fernando Nieto Cadena (Quito, 29 de marzo de 1947 - Villahermosa, marzo de 2017)[1][2] fue un poeta ecuatoriano. Su obra se caracteriza por la incorporación de motivos populares, entre los que se cuentan la música salsa, el béisbol y varias frases del argot guayaquileño.[3]
Realizó sus estudios en letras y psicología en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador.[2] Posteriormente trabajó como profesor de literatura y eventualmente como decano en la Universidad Técnica de Babahoyo.[1][4]
En la década de 1970 ayudó a formar en Guayaquil el grupo literario Sicoseo, tomando como referente los talleres que dictaba Miguel Donoso Pareja en México. La agrupación contó entre sus integrantes a Fernando Artieda, Jorge Velasco Mackenzie, Jorge Martillo y a Raúl Vallejo.[5][3] La propuesta estética del grupo, en palabras de Vallejo, consistía en iniciar un proceso de "desacralización" de la literatura por medio de la adopción de dialectos e intereses populares (como el fútbol o los pasillos) como formas expresivas para retratar la realidad de los sectores rechazados y oprimidos.[6]
En 1978 se radicó en México, de donde sólo regresó a Ecuador en dos ocasiones.[2] Durante su tiempo en México fue coordinador de talleres literarios, además de trabajar como profesor del Centro de Estudios de las Bellas Artes.[5]
En 1989 ganó el Premio Jorge Carrera Andrade, entregado por el municipio de Quito al mejor libro de poesía del año, por el poemario Los des(en)tierros del caminante.[1]
Falleció a principios de marzo de 2017 en su domicilio, en Villahermosa. Debido a que vivía solo y no contaba con familiares en la ciudad, su cuerpo fue encontrado días después de su deceso.[2] La embajada de Ecuador en México realizó un homenaje póstumo en su honor, que contó con la participación de varias personalidades del ámbito cultural de Villahermosa.[7]