En español la focalización puede hacerse de distintas maneras:[1]
- Por medio de la entonación, remarcando la parte que se focaliza (en negrita): Juan saludó a Rosa.
- Por medio del orden de la frase, generalmente pasando el foco al principio (dislocación): A Rosa saludó Juan.
- Por medio de una estructura sintáctica especial, como una perífrasis de relativo: Fue a Rosa a quien saludó Juan.
- Por medio de adverbios de foco (también, hasta, incluso, aun, etc.): Juan saludó incluso a Rosa.
También es posible combinar varios de esos mecanismos en la misma frase.
Para el español, se distinguen las siguientes propiedades de la focalización:[3]
- El elemento antepuesto contiene la cima melódica de la oración, la estructura es interpretada como contrastiva
- A: Al director, le parece que los jóvenes hoy en día vienen bien preparados.
- B: Esa idea tiene él. Yo no estoy en lo absoluto de acuerdo.
- Las estructuras focalizadas tienden a invertir el sujeto
- A: Creo que le dieron un golpe.
- B: Una paliza tuvieron que haberle dado.
- La no existencia de coindización entre el elemento focalizado y el clítico
- A: Creo que un ladrón le robo cien euros.
- B: Mil euros tendría el ladrón que haberle robado.
- Cualquier constituyente puede ser focalizado
- SD: el apartamento, puedes quedarte allá.
- SA: cansado estaba yo ayer.
- SP: en mi casa, puedes quedarte cuando quieras.
- SAdv: muy rápido, tú comes. demasiados días, esperé tu llamada.
- Un elemento focal sólo puede anteponerse, no se admite recursividad.
- Un día, María la vio.
- El constituyente antepuesto no puede escapar de los entornos caracterizados como islas fuertes.
- En la calle un día, María la vio.
- La no existencia de posposición del elemento focalizado a la derecha
- A Pedro, conocemos la mujer que traicionó (y no a Juan)
- Las oraciones principales como las subordinadas presentan focalización
- Llamó Nicolás a María (no a Plutarco). Creo que yo haría casi lo mismo que ella hizo
Las descripciones sintácticas sobre el comportamiento de la focalización parten de las similitudes entre el foco y el movimiento del SQu, que produce un desplazamiento al SC con el fin de cotejar un rasgo (movimiento A) . En este caso, se ha propuesto, que el rasgo [+foco] debe cumplirse en una proyección designada , sustentado por el criterio o principio de foco, según el cual el constituyente [+foco] se coteja en una proyección [+foco]. Se defiende que para el español no es necesario el desplazamiento o la anteposición focal, como en (7), caso que se puede considerar como un rasgo débil, ya que no necesita cotejarse de forma visible .
Las especificaciones anteriores reflejan solo algunas de las diversas estrategias de énfasis que sigue el español, como lengua.