Fordlandia[1] (en portugués: Fordlândia, o Ford Land) fue, a principio de los años 30 del sigloXX, una población brasileña establecida a orillas del río Tapajós, afluente del Amazonas, cuyos centros urbanos establecidos más próximos eran Santarém y Belém.
Fue ideada por Henry Ford para establecer más de 20,000 hectáreas de cultivos del árbol de caucho, cuya producción satisfaría la demanda de caucho de la Ford y rompería el monopolio británico y neerlandés, originado por las plantaciones en el sudeste asiático, principalmente en Malasia.
Por diferentes factores, principalmente porque los árboles de caucho (Hevea brasiliensis) plantados en Forlandia se vieron afectados por enfermedades fúngicas, especialmente la "mal de South American leaf blight" causada por el hongo Microcyclus ulei, las plantaciones no pudieron prosperar. Esta enfermedad provoca la caída prematura de las hojas, disminuye drásticamente la producción de látex y hace prácticamente inviable la explotación comercial a gran escala. Además, la explotación de los trabajadores y la obsesión de Ford de trasladar la cultura estadounidense al Amazonas por la fuerza agravaron la situación. Como resultado, para cuando se produjo el abandono de la ciudad en los años cuarenta, Ford había acumulado pérdidas por valor de veinte millones de dólares (doscientos millones al cambio de hoy), mientras el caucho sintético convertía al natural en obsoleto.
Hoy, Fordlandia es una ciudad abandonada que descansa perdida en el corazón del Amazonas, frecuentada tan solo por unos pocos granjeros y algún turista ocasional.
A Henry Ford le daban miedo las enfermedades tropicales, por lo que nunca llegó a visitar Fordlandia en persona.[citarequerida]