Formación Loma Montosa
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La Formación Loma Montosa es una unidad litoestratigráfica de edad Berriasiense–Valanginiense temprano (Cretácico Inferior) que se encuentra en el subsuelo del sector oriental de la Cuenca Neuquina, principalmente en las provincias de Neuquén y Río Negro, en la Patagonia argentina. Fue definida originalmente por Digregorio (1972) en el área del Engolfamiento Neuquino.[1] Constituye un sistema mixto carbonático-siliciclástico depositado en una plataforma marina somera y ambientes de sabkha, y es uno de los principales reservorios de hidrocarburos de la cuenca, formando parte del sistema Quintuco‑Loma Montosa.[2]
- Miembro Inferior (no formal)
- Miembro Superior (no formal)
| Formación Loma Montosa | ||
|---|---|---|
| Rango temporal: Berriasiense–Valanginiense temprano (Cretácico Inferior) | ||
| Estratigrafía | ||
| Tipo de unidad | Formación geológica | |
| Incluida en | Grupo Mendoza | |
| Incluye a |
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| Unidad superior | Formación Centenario / Formación Agrio | |
| Unidad inferior | Formación Vaca Muerta | |
| Espesor | 200–600 m (variable en el subsuelo) | |
| Extensión | Cuenca Neuquina (sector oriental, provincias de Neuquén y Río Negro) | |
| Litología | ||
| Datación de la unidad | ||
| Era | Mesozoico | |
| Periodo | Cretácico | |
| Época | Cretácico Inferior | |
| Edad absoluta | ~145–132 Ma | |
| Información geológica | ||
| Región paleogeográfica | Cuenca Neuquina (Plataforma de Catriel, Engolfamiento Neuquino) | |
| Localización geográfica | ||
| País(es) |
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| División(es) | ||
Historia y nomenclatura
La denominación «Loma Montosa» fue propuesta por Digregorio (1972) para agrupar los depósitos carbonáticos y evaporíticos del subsuelo oriental de la Cuenca Neuquina, en el área del Engolfamiento Neuquino. Su nombre proviene de la localidad homónima, ubicada en la provincia de Río Negro. Posteriormente, Carozzi et al. (1993) realizaron un estudio sedimentológico y de modelos depositacionales detallado, vinculando la unidad con la Formación Quintuco como parte de un mismo sistema de plataforma carbonática.[2]
La Formación Loma Montosa forma parte del Grupo Mendoza y se depositó durante la Mesosecuencia Mendoza Inferior (Legarreta & Gulisano, 1989), que corresponde a un ciclo transgresivo-regresivo de segundo orden. Su contacto basal con la Formación Vaca Muerta es transicional, marcado por un incremento en la proporción de carbonatos y una disminución de la materia orgánica. El contacto superior con la Formación Centenario o la Formación Agrio es neto, representado por la aparición de sedimentitas clásticas continentales o marino-marginales.[3]
Descripción
La Formación Loma Montosa es una unidad de subsuelo que no aflora en superficie. Está compuesta por una alternancia de calizas bioclásticas (wackestone, packstone esqueletal, grainstone oolítico), dolomías, evaporitas (yeso y anhidrita) y sedimentos siliciclásticos (areniscas y lutitas). Las facies carbonáticas se organizan en parasecuencias granocrecientes de espesor métrico a decamétrico, que reflejan ciclos de somerización y exposición subaérea.[2]
El espesor de la unidad es variable: en la Plataforma de Catriel alcanza unos 200 m, mientras que en el Engolfamiento Neuquino se incrementa hasta 600 m. Esta variación se debe a la geometría de la plataforma carbonática y a la posición paleogeográfica dentro de la cuenca.[4]
Ambiente depositacional
La Formación Loma Montosa se depositó en un sistema de plataforma carbonática mixta (carbonáticos‑siliciclásticos), con un gradiente desde ambientes marinos abiertos hacia el oeste hasta ambientes restringidos de sabkha (llanuras de mareas hipersalinas) hacia el este. Se reconocen tres subambientes principales:[2][5]
- Plataforma interna: grainstones oolíticos y packstones bioclásticos, con icnofacies de Skolithos, indicando ambientes de alta energía y aguas bien oxigenadas.
- Plataforma media a externa: wackestones y packstones esqueletales, con intercalaciones de lutitas y margas, y una icnofauna empobrecida de la icnofacies de Cruziana.
- Sabkha y llanuras de marea: dolomías, evaporitas (yeso, anhidrita) y pelitas con estructuras de desecación, microbialitas (MISS) y yeso nodular, indicando condiciones hipersalinas y exposición subaérea periódica.[5]
Subdivisiones
Sobre la base de estudios de subsuelo y testigos corona, la Formación Loma Montosa se ha dividido en dos miembros informales (de base a techo):[3]
Miembro Inferior
Compuesto predominantemente por calizas bioclásticas (wackestones y packstones) y dolomías, con intercalaciones de lutitas y evaporitas. Presenta una icnofauna empobrecida, dominada por trazas de la icnofacies de Cruziana. Se interpreta como un ambiente de plataforma media a externa, con episodios de restricción y formación de sabkha.
Miembro Superior
Constituido por una alternancia de grainstones oolíticos, packstones esqueletales y areniscas calcáreas, con niveles de evaporitas subordinados. Presenta una icnofauna más diversa, con trazas de la icnofacies de Skolithos (como Ophiomorpha y Thalassinoides) y una mayor proporción de componentes siliciclásticos. Se interpreta como un ambiente de plataforma interna a media, con influencia de mareas y tormentas.
Paleontología
La Formación Loma Montosa posee una fauna de microfósiles calcáreos (nanofósiles, foraminíferos y ostrácodos) que permite su datación bioestratigráfica y su correlación con otras unidades de la cuenca. Los fósiles indican un ambiente marino de plataforma, con aguas templado‑cálidas y buena oxigenación.[6]
Nanofósiles calcáreos
Se han identificado cocolitósforos pertenecientes a los siguientes taxones:[6]
- Nannoconus spp. (N. steinmannii, N. quadricanalis)
- Watznaueria barnesae
- Cyclagelosphaera margerelii
- Eiffellithus spp.
- Lithraphidites spp.
La presencia de Nannoconus steinmannii y Watznaueria barnesae indica una edad tithoniana‑berriasiana para la formación, correlacionable con las Zonas de Nanofósiles CC3 a CC4.[6]
Foraminíferos
Los foraminíferos bentónicos son moderadamente abundantes y diversos. Se han reconocido los siguientes taxones:[6]
- Epistomina spp.
- Lenticulina spp.
- Astacolus spp.
- Planularia spp.
- Trocholina spp.
La asociación de foraminíferos sugiere un ambiente de plataforma carbonática somera, con aguas bien oxigenadas y salinidad normal.
Ostrácodos
Los ostrácodos son el grupo microfósil más abundante. Se han identificado los siguientes taxones:[6]
- Cytherella montosaensis
- Majungaella spp.
- Paracypris spp.
- Procytherura spp.
La presencia de Cytherella montosaensis y Majungaella spp. indica una edad tithoniana‑berriasiana y afinidades gondwánicas, correlacionables con faunas de Sudáfrica y Madagascar.[6]
Radiolarios
Los radiolarios espumeláridos son localmente abundantes, indicando condiciones de alta productividad primaria y aguas superficiales bien oxigenadas.[6]
Icnofósiles
El estudio de testigos corona en el yacimiento Catriel Oeste ha permitido reconocer dos icnofacies principales:[5]
- Icnofacies de Skolithos empobrecida: asociada a las facies de frente deltaico, con trazas como Skolithos, Ophiomorpha y Thalassinoides. Indica ambientes de alta energía y sustratos arenosos.
- Icnofacies de Cruziana empobrecida: asociada a las facies de bahía interdistributaria, con trazas como Chondrites, Planolites y Teichichnus. Indica ambientes de baja energía y sustratos fangosos, con condiciones de estrés ambiental (salinidad variable, bajo oxígeno).[5]
Además, se han registrado microbialitas (MISS), estructuras de desecación y yeso nodular, indicativos de exposición subaérea y condiciones hipersalinas en ambientes de sabkha.[5]
Geoquímica
Los estudios geoquímicos en la Formación Loma Montosa han permitido caracterizar sus facies carbonáticas y evaporíticas. Las dolomías presentan valores de δ¹³C y δ¹⁸O típicos de ambientes de sabkha, con influencia de aguas meteóricas y marinas. Las calizas bioclásticas muestran valores isotópicos consistentes con precipitación en aguas marinas normales, sin evidencia de alteración diagenética significativa.[2]
Relaciones estratigráficas
- Contacto inferior: gradacional con la Formación Vaca Muerta. El pasaje se define por un incremento en la proporción de carbonatos y una disminución de la materia orgánica. La base de la Formación Loma Montosa se sitúa donde las calizas bioclásticas comienzan a dominar sobre las lutitas negras de la Formación Vaca Muerta.[4]
- Contacto superior: neto, con la Formación Centenario en el borde nororiental de la cuenca, o con la Formación Agrio en el Engolfamiento Neuquino. Está marcado por la aparición de sedimentitas clásticas continentales (areniscas y conglomerados) o marino‑marginales, que indican una somerización y una desconexión parcial con el mar abierto.[3]
Correlaciones
La Formación Loma Montosa es equivalente lateral de la Formación Quintuco en el sector central y occidental de la Cuenca Neuquina. Mientras que la Formación Quintuco representa las facies de plataforma abierta, con mayor influencia marina y menor restricción, la Formación Loma Montosa corresponde a las facies más proximales y restringidas, hacia el borde oriental de la cuenca, incluyendo ambientes de sabkha y lagunas costeras.[2]
El conjunto Formación Quintuco‑Formación Loma Montosa constituye el sistema depositacional carbonático más extenso y diverso de la Cuenca Neuquina, abarcando desde el Berriasiano hasta el Valanginiense temprano.[2]
Hacia el norte (Cordillera Principal), los equivalentes son las calizas de la Formación Lo Valdés (Chile), que también contienen una fauna de amonites berriasianos‑valanginianos. Hacia el sur, la Formación Loma Montosa desaparece por cambio de facies a sedimentitas clásticas de la Formación Agrio y la Formación Centenario.
Recursos económicos
- Hidrocarburos: La Formación Loma Montosa es uno de los principales reservorios de petróleo y gas en la Cuenca Neuquina. El sistema Quintuco‑Loma Montosa es considerado el sistema depositacional carbonático productor de hidrocarburos más importante de la cuenca. Alberga acumulaciones de hidrocarburos en campos como Loma La Lata (uno de los yacimientos de gas más grandes de Sudamérica), El Medanito, Entre Lomas, Catriel Oeste y Puesto Morales.[2][5]
- Tipos de petróleo: La formación produce desde petróleos livianos (de alta calidad, hasta 30° API) en sus facies carbonáticas de plataforma, hasta petróleos más pesados en sus sectores más marginales, asociados a facies de sabkha y deltaicas.
- Rocas de cobertura: Las evaporitas (yeso y anhidrita) de la propia formación y de unidades suprayacentes (Formación Huitrín) actúan como excelentes rocas sello, confinando los hidrocarburos en los reservorios carbonáticos.
- Potencial exploratorio: Estudios recientes se centran en la prospectividad remanente de la formación, es decir, en identificar áreas con potencial no explotado o por descubrir, aplicando nuevas técnicas de análisis secuencial, caracterización de facies y sísmica 3D.[3]