Nacida con bastante probabilidad en el Madrid de Felipe IV, Francisca Bezón fue hija adoptiva de la actriz Ana María de Peralta y Escobedo, también apodada "la Bezona" y de Gregorio de Rojas alias "Juan Bezón".[3] En la temporada 1657-8 ya aparece como comedianta distinguida en la compañía de Juan Tapia. En esa época debió casarse con Vicente de Olmedo, benjamín del actor y empresario Alonso de Olmedo.[4]
Mediado el XVII Francisca, al parecer indispensable haciendo el papel de gitana en el drama del calderoniano Antonio de Solís y Rivadeneyra Amor y obligación, y estándose representando este en el Coliseo de Palacio en los días previos al Corpus, abortó como resultado del ajetreo de idas y venidas a la corte y los habituales calores de finales del mes de junio en Madrid. El mal parto no se la llevó a la tumba y queda noticia de que en 1659 estaba de nuevo en los escenarios madrileños bailando en la obra Los Juan Ranas.[5]
También visitó la corte de París, llegando a permanecer once años en Francia con la compañía de Sebastián de Prado. Se le concede además a La Bezona, el mérito de haber conquistado la corte de Luis XIV con su interpretación de la comedia clásica española, seducción que contribuyó a que la compañía fuese protegida durante más de dos lustros por la reina María Teresa, hija de Felipe IV y esposa del Rey Sol.[6]
De regreso a España, figuró en Madrid como primera dama (primera actriz) en las compañías de Manuel Vallejo y Antonio de Escamilla. Todavía el 3 de junio de 1683, ya madura y 'autora' (sinónimo en su época de empresaria teatral), la compañía de "la Bezona" hizo en palacio una representación particular de la referida obra Amor y obligación;[8] y un año después aparecen representando El desdén, con el desdén, de Agustín Moreto.[9]
Casiano Pellicer, en el segundo tomo de su singular tratado, recoge algunos de los homenajes literarios que "la Bezona" provocó a lo largo de su vida profesional. Murió con las primeras luces del siglo XVIII en la villa que supuestamente la vio nacer.