Francisco de Peraza I
organista y compositor español (1564-1598)
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Francisco de Peraza Moreno, también como Peraça o Pedraza, (Salamanca, 1564 - Sevilla, 23 de junio de 1598) fue un organista y compositor español. Habitualmente denominado Francisco de Peraza I para distinguirlo de su hijo, Francisco de Peraza II.[1]
Sevilla (España)
| Francisco de Peraza I | ||
|---|---|---|
|
Retrato de Francisco de Peraza por Francisco Pacheco | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento |
1564 Salamanca (España) | |
| Fallecimiento |
23 de junio de 1598 Sevilla (España) | |
| Sepultura | Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla | |
| Nacionalidad | Española | |
| Familia | ||
| Hijos | Francisco de Peraza | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Compositor, escritor, cantante y organista | |
| Área | Música | |
| Alumnos | Francisco Correa de Araujo | |
| Instrumento | Órgano | |
| Tipo de voz | Bajo | |
Vida
Nació en Salamanca, en 1564, aunque hay noticias de que pudiera haber nacido en Ajofrín, un pueblo de la diócesis de Toledo. Su padre era Juan Peraza Carrillo, natural de Toledo y Sevilla, y su madre Juana Moreno, natural de Alcañiz, eran ambos músicos. El padre estuvo de gran chirimía en Valencia, al servicio del duque de Calabria. De Valencia, sus padres pasaron a Salamanca, donde nació Francisco, y posteriormente a la Catedral de Toledo, donde fueron educados él y su hermano, Jerónimo. Al parecer hubo otro hermano llamado Juan, que sería ministril en Sevilla. Los Peraza forman una gran saga de músicos activos en España, cuya actividad es a menudo imposible de separar.[2][3]
El 16 de mayo de 1584 y todavía viviendo con su familia en Toledo, Francisco se presentó a las oposiciones a la organistía de la Catedral de Sevilla, vacante tras la marcha de Diego del Castillo al servicio del rey.[4]
[...] crecido de diez y ocho años, y el menor de sus hermanos, se vino á oponer á la ración de organista de Sevilla con los mayores hombres de su tiempo, á cuyo examen, por ser muy entendido en la música, se halló el ilustrísimo cardenal don Rodrigo de Castro [...] y habiendo visto que en la oposición el maestro de capilla Francisco Guerrero daba á los opositores cosas muy dificultosas de música, á que apenas se ajustaban, y que llegando á Francisco Peraza hacía tantas diferencias sobre lo que Guerrero había pedido, que procedía en infinito con admiración de los circunstantes, juzgando que era gracia natural [...] sin más oposición hizo instancia en que se le diese la prebenda con más 200 ducados de fábrica, y todos en Cabildo unánimes votaron.Libro de descripción (Sevilla, 1599)[5]
El cardenal Rodrigo de Castro, abrumado por el talento del joven organista, seguramente contribuyó a que el cargo fuera entregado a Peraza con una prebenda de 200 ducados. Dos años más tarde se le elevaba el salario a los 1000 reales anuales, algo inferior al del maestro Guerrero.[1] Se casó en Sevilla con Juana Bautista de Escobar, natural de Sanlúcar de Alpechín. Su hijo, Francisco de Peraza Bautista, habitualmente denominado Francisco de Peraza II, que años más tarde ganaría la organistía de la Catedral de Toledo en una oposición frente a nada menos que Francisco Correa de Arauxo.[3]
Su talento fue tal que era reclamado a menudo en otros lugares. Esto le llevaba a solicitar ausencias, de las que tenía una tendencia a alargar indebidamente. De hecho, el 27 de junio de 1590, tras una larga ausencia sin autorización, fue despedido, pero se le reinstauró un año más tarde.[4] Fue nombrado organista de la Catedral de Salamanca en julio de 1591, sin haber siquiera realizado una oposición o haber ido a Salamanca. Renunció al cargo sin haber tomado posesión.[5]
Falleció en Sevilla en el cargo el 23 de junio de 1598, con solo 34 años.[1] Fue enterrado delante de la capilla de Nuestra Señora de la Antigua de la Catedral de Sevilla.[2]
Obra
En las oposiciones en Sevilla comienza la admiración por su arte. Francisco Pacheco, en su Libro de descripción (Sevilla, 1599), describe el entusiasmo del cardenal Rodrigo de Castro cuando escuchó el ejercicio Peraza, en el cual no solo tocaba con autoridad una composición de Francisco Guerrero, sino que improvisaba variantes a la solución sobre la marcha. De su importancia habla que es el único organista de su época del que se conserva un retrato realizado por el mismo Pacheco, que además escribió una biografía. Pero no solo Pacheco se deshace en elogios, el poeta Vicente Espinel en una décima se refiere a «las divinas manos de Peraza». Nada menos que Lope de Vega se refiere a los Peraza como «singulares hombres».[4][1][3] Del mismo Guerrero se dice que tras escuchar a Peraza se veía compulsado «á abrazarle, a tomarle las manos y á querérselas besar» y el maestro de capilla de la Capilla Real de Madrid, Felipe Rogier, afirmaba que tenía un ángel en cada dedo.[2]
De vn ſujeto vi alli la efigie pura
Que aquel gran Cabeçõ va dãdo caça,
En el orden de tecla, y compoſtura
Sin eceder vn punto de ſu traça,
El termino, caudal deſemboltura,
Y las diuinas manos de Peraça,
Y el diuino Salinas alli eſtaua,
A quien todo el colegio reſpetaua.Vicente Espinel, Diversas rimas (1591)[6]
De las muchas composiciones de Peraza que menciona Pacheco —villancicos, chanzonetas y motetes— no se ha conservado prácticamente nada. Se le atribuya un Medio registro alto de tono I que aparece en diversas antologías. La obra se ha conservado en El Escorial en un manuscrito copiado en el siglo XVII con tantos pentagramas como voces. Con seguridad el manuscrito no reproduce el original del autor que lo habría escrito en la cifra de órgano española. Desgraciadamente está atribuido a «Peraza», sin determinar el nombre, lo que podría atribuirse a cualquiera de los organistas de la familia. El tiento está tan cercano al estilo de Correa de Arauxo, que podría haber sido escrito por este.[3]
Existen otras dos composiciones atribuidas a un «Peraza»: un tiento aparecido en el volumen II de Facultad Orgánica, más cerca del estilo de Antonio de Cabezón que al de Correa de Arauxo, y la octava pieza del apéndice del mismo libro, un anónimo que Kastner se pregunta si sería de un Peraza.[3]