Francmasonería en Cuba
Aspecto de historia
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Origen
| Gran Logia de Cuba | ||
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| Tipo | aspecto en una región geográfica | |
| Fundación |
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| Sede central | La Habana, Cuba, Avenida Salvador Allende 508 | |
| Presidente | Mario Alberto Urquía Carreño | |
| Coordenadas | 23°07′56″N 82°22′12″O | |
La historia de la masonería en Cuba abarca desde la era colonial española hasta la etapa posterior a la Revolución cubana.[1] Muchas de las personas más influyentes en la historia fueron masones; la masonería funcionaba como una red de contactos e influencia, cuyos altos cargos podían coordinar ideas, decisiones y acciones. Entre sus miembros destacaron figuras como Carlos Manuel de Céspedes, José Martí e Ignacio Agramonte.[2][3]
Aunque existían logias desde 1762, la Gran Logia de Cuba, fundada oficialmente el 1 de agosto de 1876, es reconocida como "regular" por la mayoría de las obediencias internacionales, a pesar de las tensiones políticas surgidas tras 1959.[3] Según datos de 2019, la isla contaba con 316 logias activas.[4]
Influencia y controversias recientes
El historiador Emilio Roig de Leuchsenring calificó a la masonería como fundamental para la historia de la libertad en Cuba. En este sentido, autores como José Antonio Ferrer Benimeli documentan que la organización ejerció una participación activa en la vida política de la isla, promoviendo la integración estratégica de sus miembros en los sucesivos gobiernos. De esa manera, aseguró la implementación de sus ideales reformistas dentro de la estructura del Estado.[2]
Tensiones políticas recientes (2021-2025)
Tras las protestas del 11 de julio de 2021, se reportaron conflictos entre la Gran Logia de Cuba y las autoridades estatales. Diversos medios documentaron detenciones y disputas de liderazgo dentro de la institución.[5][6]
El 6 de julio de 2025, un sector de la masonería, liderado por Juan Alberto Kessel Linares, ocupó la sede de la Gran Logia en La Habana, exigiendo la destitución del Gran Maestro Mayker Filema Duarte, al que se acusaba de injerencia gubernamental.[5][6]
Casos individuales relevantes
La participación de masones en movimientos opositores ha generado diversos incidentes documentados:
- José Ramón Viñas Alonso: Soberano Gran Comendador, cuestionó la represión tras el 11-J mediante una carta dirigida al presidente Miguel Díaz-Canel, lo que derivó en citaciones policiales.[7]
- José Daniel Ferrer: Líder de UNPACU y masón, ha enfrentado múltiples encarcelamientos. Tras ser liberado en enero de 2025, fue encarcelado nuevamente en abril del mismo año.[8]
- Crisis de liderazgo (2022-2025): El ex Gran Maestro Francisco Javier Alfonso Vidal solicitó asilo en EE. UU. en 2022, denunciando presiones estatales.[9]