Free State Project
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Free State Project (FSP, en español Proyecto Estado Libre) fue un movimiento político[nota 1], fundado en 2001, que perseguía el objetivo de obtener que al menos 20.000 personas adeptas al libertarismo se mudaran a Grafton (Nuevo Hampshire) con el fin de hacer de este estado un bastión de las ideas libertarias.[1]
| Free State Project | ||
|---|---|---|
| Tipo | organización sin fines de lucro | |
| Fundación | 1 de septiembre de 2001 | |
| Fundador | Jason Sorens | |
| Sede central |
Keene, Nuevo Hampshire, | |
| Presidente | Varrin Swearingen | |
| Participantes | 10,000+ | |
| Estructura | ||
| Coordenadas | 42°59′23″N 71°27′48″O | |
| Sitio web | www.freestateproject.org | |
Historia
Antecedentes

Un grupo de anarcocapitalistas decidieron fundar una utopía libertaria que llamarían Free Town y que inspirada en teorías relacionadas con las de la filósofa y escritora Ayn Rand se regiría por el capitalismo, imperarían las libertades individuales y la autorregulación.[2] A la cabeza de este Proyecto se encontraba Jason Sorens, un estudiante de doctorado de la Universidad de Yale.[3]
Las personas que se unieron al proyecto firmaron una declaración de intenciones en la que se comprometían a desplazarse a Grafton a los cinco años de haberse alcanzado los 20.000 miembros. La declaración también exigía de los firmantes dedicación absoluta a la causa de una sociedad en la que el rol máximo del gobierno sea la protección de la vida, la libertad y la propiedad.[1] A los que se trasladasen antes de que el proyecto alcanzase los 20.000 miembros se les conocería como "motores tempranos".
El movimiento se identificaba en apoyo a los mercados libres y el federalismo constitucional. Su declaración de principios, adoptada en 2005,[1] establecia lo siguiente:
El Free State Project es un acuerdo entre 20.000 activistas en favor de la libertad para mudarse a Nuevo Hampshire, donde se ejercerá el mayor esfuerzo práctico para la creación de una sociedad en la que el papel máximo de gobierno sea la protección de la vida, la libertad y la propiedad. El éxito del proyecto supondría la reducción de la fiscalidad y la regulación, las reformas en todos los niveles de gobierno para ampliar los derechos individuales y el libre mercado, y el restablecimiento del federalismo constitucional, demostrando los beneficios de la libertad al resto de la nación y el mundo.[4]
En 2003, cuando se llegó a los 5.000 miembros, tres personas fueron las encargadas con el fin encargados de encontrar el lugar idóneo para iniciar el proyecto. Se valoraron diferentes opciones y se concluyó que Grafton, un pequeño pueblo del rural de New Hampshire de unos 1.400 habitantes, 800 votantes registrados y un 3% de ellos del Partido Libertario;[5] era el ideal para el proyecto y trasladaron casas móviles, cabañas y tiendas hacía alla. El objetivo era crear una base importante de votantes liberales pues algunos distritos de New Hampshire podían ganarse con solo 700 votos, a través de campañas y proselitismo activo, para que sus miembros obtuviesen cargos públicos locales y estatales con los que poder influir en las leyes y establecer vínculos o colaboraciones con miembros simpatizantes de otros partidos.[1]
Desarrollo
La mayoría de los que se mudaron a Grafton eran hombres blancos desempleados y sin familia. Algunos eran adinerados, pero la mayoría eran pobres y sin muchos lazos que los ataran a sus hogares y trabajos.[6]

Según el censo federal, entre 2000 y 2010, la población de la ciudad aumentó en más de 200 habitantes aunque no estaba claro el número de habitantes de Free Town. Dichos habitantes comenzaron a comprar cientos de acres de tierra y la pusieron en usufructo de personas afines que deseaban establecer asentamientos permanentes o temporales. Tent City, que por entonces estaba en sus inicios como base para los más extremistas de Grafton, sirvió como modelo del tipo de comunidad poco organizada que podría funcionar para los recién llegados.[5] Los "Free Towners" comenzaron a esparcir su ideología por el pueblo de Grafton: En el festival anual de la manzana de Grafton animaban a los niños a quemar banderas de las Naciones Unidas en una hoguera. En las asambleas municipales insistieron en que el pueblo se retirara del distrito escolar regional y condenase el Manifiesto Comunista, se eliminase la financiación de la biblioteca local y convertir Grafton en una "zona libre de la ONU" y negarse a votar una resolución que pedía a los Estados la aplicación de las leyes vigentes sobre pornografía infantil. Ninguna de estas propuestas prosperó. Aun así, los colonos lograron aprobar medidas para recortar el presupuesto municipal en un 30 % (posteriormente revocadas por un tecnicismo procesal) y para negar la financiación al consejo de personas mayores del condado.[5][7]
En 2010 había 12 Free Staters electos en la Cámara de Representantes de Nuevo Hampshire.[8] El Free State Project es el organizador oficial de dos actos anuales en Nuevo Hampshire: el Foro de la Libertad de Nuevo Hampshire, un acontecimiento de convenciones que tiene lugar en un hotel cada invierno, y alberga una gran variedad de oradores, cenas y actos varios, y el Festival de la Libertad Puercoespín (PorcFest), un festival de verano de una semana de duración que tiene lugar en un camping, y está diseñado para ser un acto más relajado que el Foro de la Libertad.
A mediados de 2011, se habían comprometido mediante su firma en una carta de intención unas 11.000 personas y otras 900 se habían ya desplazado.[9][10]
Final de Free Town
Después de una serie de demandas de los habitantes de Free Town, una afluencia de delincuentes sexuales, un aumento de la delincuencia, problemas con osos locales[nota 2] y los primeros asesinatos en la historia de Grafton, el proyecto libertario terminó en 2016, según la estimación del periodista Matthew Hongtotz-Hetling. Sin embargo si otros estudiosos apuntan que su fin llegó hacia 2014. Entre las teorías barajadas para su fin se encuentran, además de la eliminación de casi todos los servicios gubernamentales,[12]
Aunque la toma de control libertaria a gran escala de Grafton por parte de los "Free Towners" nunca se materializó por completo, durante la década de existencia de Free Town sus habitantes lograron unir fuerzas con algunos de los contribuyentes de Grafton para aprobar un recorte del 30 % en el presupuesto municipal de un millón de dólares en tres años, reduciendo gastos en servicios municipales como alumbrado público, bomberos, reparación de carreteras y reconstrucción de puentes. Con el debilitamiento del movimiento y del liderazgo el presupuesto municipal se recuperó hasta alcanzar los 1,55 millones de dólares.[13]
Recepción
Apoyo
El 17 de febrero de 2006, el economista Walter Block expresó públicamente su apoyo al FSP y fue citado diciendo:[cita requerida]
Ustedes están haciendo el trabajo del Señor. El FSP es una de las ideas prácticas más innovadoras para promover la libertad que ha surgido del movimiento libertario en las últimas décadas. Que tengan un éxito más allá de sus sueños más salvajes, y que así demuestren, una vez más de manera empírica, los beneficios y las bendiciones de la libertad.[cita requerida]
Jeffrey Tucker reflexionó sobre sus experiencias en el New Hampshire Liberty Forum en Nashua, diciendo en parte: “Si estás dispuesto a mirar más allá de la cobertura de los medios tradicionales sobre la política estadounidense, en realidad puedes encontrar actividades emocionantes e interesantes que se elevan por encima del cabildeo, el voto, el soborno y la corrupción”.[14]
El proyecto fue respaldado por Ron Paul[cita requerida]y Gary Johnson.[15]En 2010, Lew Rockwell del Instituto Mises respaldó el proyecto y se refirió a la ciudad de Keene, Nuevo Hampshire como “la capital del norte del libertarismo”.[16]En 2011, Peter Schiff dijo que en algún momento había considerado mudarse a New Hampshire.[17]
Algunos republicanos han respondido de manera más favorable al proyecto.[18]En septiembre de 2014, el nominado republicano al Senado Scott Brown, exsenador de los Estados Unidos por Massachusetts, dijo que su campaña necesitaba el apoyo de los “Freestaters” en su declaración final de un minuto en el Granite State Debate.[19]
El senador estatal de Maine Eric Brakey atribuyó parcialmente las ganancias electorales del Partido Republicano en las elecciones de 2020 al Free State Project.[20]
Críticas
Los críticos argumentan que el Free State Project es “radical”,[21]una “fantasía”,[22]o que “van demasiado lejos” al buscar restringir al gobierno.[23]El proyecto también ha recibido críticas de algunos residentes de New Hampshire preocupados por la presión poblacional y la oposición a un aumento de impuestos.[18]
En 2012, el Departamento de Policía de Concord solicitó 258,000 dólares en financiamiento del gobierno federal para comprar un vehículo blindado Lenco BearCat para protección contra ataques terroristas, disturbios o incidentes de tiroteos. La solicitud mencionaba a los “Free Staters” junto con los “Sovereign Citizens” y Occupy New Hampshire como grupos que “están activos y representan desafíos diarios”. La subvención del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos fue aprobada, pero el Concejo Municipal de Concord revisó la solicitud para eliminar las referencias a esos movimientos políticos antes de aprobar unánimemente la subvención.[24]
Una encuesta de 2022 encontró relativamente poco conocimiento sobre el Free State Project en Nuevo Hampshire, pero opiniones generalmente negativas entre quienes lo conocían: el 49% de los encuestados había oído hablar del proyecto, mientras que el 10% expresó una opinión favorable y el 26% una desfavorable.[25]
Notas
- Aunque actualmente activo la experiencia de la primera ciudad libertaria acabó en fracaso
- El proyecto se ha asociado con un aumento en el número y la agresividad de los osos negros en la ciudad, incluyendo entradas a casas, ataques a personas y muerte e ingesta de animales domésticos. Si bien no esta comprobado una causa única y definitiva para el comportamiento anormal de los osos, podría deberse al comportamiento de los "Free Towners" al negarse a usar contenedores a prueba de osos, que no desechan los materiales de desecho de forma segura, que deliberadamente alimentaban a los osos, la ausencia de zonificación, la ausencia de planificación urbana que hubiese evitado que las viviendas se adentraran en el hábitat de los osos y que los vecinos renunciaran a pagar por contenedores de basura a prueba de animales.[2][11]