Frontal de San Miguel
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| Frontal de San Miguel | ||
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| Año | finales del siglo XIII | |
| Autor | Maestro de Soriguerola | |
| Técnica | Pintura sobre tabla | |
| Estilo | Gótico | |
| Tamaño | 234,5 cm × 96,3 cm | |
| Localización | Museo Nacional de Arte de Cataluña, Barcelona, España | |
El Frontal de San Miguel es un frontal gótico de finales del siglo XIII procedente de la Iglesia de Sant Miquel de Soriguerola en el antiguo municipio de Urtx (Cerdaña). obra anónima que da nombre al Maestro de Soriguerola al ser la más emblemática de las que se atribuyen a este autor. En la tabla se relaciona la Santa Cena con el arcángel san Miguel. Se conserva en el MNAC, fue adquirida en 1932 procedente de la colección de Lluís Plandiura.[1]
La tabla ha sido considerada como gótica y así ha sido catalogada por el MNAC pero, hay varios autores que creen que no aporta nada a la pintura románica, excepto un especial virtuosismo.
Aunque todavía hoy muchos historiadores consideran que las obras atribuidas al Maestro de Soriguerola oa su círculo son sin duda góticas y que se nieguen a discutirlo, el caso cierto es que, fuera quien fuera el mencionado pintor, no pudo aportar nada significativo, salvo su destreza, al desarrollo de la arte catalán de finales del siglo XIII, y aún menos a la introducción del gótico.[2]
La tabla se ha convertido en la pieza más emblemática para definir un conjunto de obras atribuidas al Maestro de Soriguerola. El grueso de esta pintura se concentra en la Cerdanya alrededor del 1300. Una de las características comunes del conjunto es la especial distribución de las escenas de la tabla así como el enmarcado. Aunque en ningún caso llega a ser tan excepcional como lo es en la Mesa de San Miguel.
Las dimensiones del frontal, donde la anchura resulta más del doble que la altura, impiden considerar la tabla como un frontal de altar.[3] Por otra parte, no se reserva el espacio central para representar la figura a quien aboga la tabla, al tiempo que la disposición de las escenas rompen las normas usuales de simetría. Finalmente cabe destacar que queda subdividida en varios compartimentos sin mostrarse ninguna correspondencia entre los elementos superiores y los inferiores. Todo ello ha llevado a considerar la composición como arbitraria.