En 460, por la actuación de los nobles romanos, Ospinio y Ascanius, el ejército visigodo acosó a Frumario, causando su retirada.[2] Más tarde, el mismo año, Frumario asoló la ciudad de Aquae Flaviae con la complicidad de los romanos.[3] Capturó al obispo y cronista Hidacio, manteniéndole prisionero durante tres meses, a pesar de las peticiones de Ospinio y Ascanio.[1][2]