Aunque la tradición de los fuegos artificiales en San Sebastián se remonta a mucho antes, el concurso como tal se instauró oficialmente en 1964.[3]
Con el paso de los años, el certamen ha adquirido reconocimiento internacional, atrayendo a las mejores pirotecnias del mundo, por orden de participaciones: España, Italia, Portugal, Francia, Alemania, Reino Unido, seguido de otros 14 países.[4]
Las empresas compiten por el prestigioso Trofeo Internacional Ciudad de San Sebastián cuyo jurado valora factores como originalidad, color, ritmo o variedad de efectos. El público también puede votar y se suele otorgar un Premio del Público.[5]
En el año 2025, el premio monetario otorgado al ganador asciende a 7.000 euros; sin embargo, para las compañías pirotécnicas participantes, el mayor reconocimiento radica en el prestigio que conlleva obtener el primer lugar en la competición.[5]
El palmarés del concurso donostiarra arroja a la barcelonesa Pirotecnia Igual, con siete conchas de Oro entre 1972 y 1988, como la firma que más éxito ha cosechado sobre la Bahía. Eso sin contar que la saga de los Caballer, en sus distintas variantes y generaciones, ganaron en hasta 15 ediciones.[6]
El momento más crítico de la larga historia del Concurso sucedió en 1985, cuando poco después de comenzar el lanzamiento, un cohete terminó explotando ante la multitud congregada junto a la primera rampa de La Concha. Un niño de cinco años falleció y cerca de un centenar de personas resultaron heridas aquella víspera del día de la Virgen.[7]
Los fuegos artificiales de San Sebastián concentran al mayor número de espectadores que cualquier evento en la ciudad con unos 90000 espectadores por día.[8]