Funeral de Sixto Durán-Ballén
El funeral de Sixto Durán-Ballén fue el funeral de Estado del trigésimo noveno presidente constitucional de Ecuador y duodécimo alcalde moderno de Quito, ceremonia que tuvo lugar en la ciudad de Quito entre el día de su muerte, el 15 de noviembre de 2016, hasta su entierro en la iglesia de Santa Teresita tres días después.
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| Funeral de Sixto Durán-Ballén | |||||
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Capilla ardiente levantada en el Salón de la Ciudad. | |||||
| Localización | |||||
| País | Ecuador | ||||
| Lugar | Palacio Municipal de Quito | ||||
| Datos generales | |||||
| Tipo | Funeral de Estado | ||||
| Organizador |
Municipio de Quito Cancillería del Ecuador | ||||
| Histórico | |||||
| Fecha de inicio | 16 al 18 de noviembre de 2016 | ||||
| Fecha de fin | 18 de noviembre de 2016 | ||||
| Cronología | |||||
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El funeral de Sixto Durán-Ballén fue el funeral de Estado del trigésimo noveno presidente constitucional de Ecuador y duodécimo alcalde moderno de Quito, ceremonia que tuvo lugar en la ciudad de Quito entre el día de su muerte, el 15 de noviembre de 2016, hasta su entierro en la iglesia de Santa Teresita tres días después.
Sixto Durán-Ballén Cordovez falleció a los 95 años de edad por causas naturales, mientras tomaba una siesta vespertina en su domicilio ubicado en la avenida Coruña y Ernesto Noboa Caamaño, al norte de la ciudad de Quito. El deceso ocurrió a las 17:15 del día 15 de noviembre de 2016, mientras el expresidente se encontraba en compañía de su esposa Finita Villalobos y sus hijas Cristina, Isabel y Josefina.[1][2]
El Estado ecuatoriano decretó tres días de luto nacional con los respectivos honores que manda el reglamento de ceremonial público en caso de fallecimiento de un expresidente de la República, que incluye el pabellón nacional izado a media asta en todos los edificios del país.[3] Según expreso deseo de Durán-Ballén, las honras fúnebres tuvieron lugar en el Salón de la Ciudad del Palacio Municipal, la ceremonia religiosa en la Catedral Metropolitana y su cuerpo fue sepultado en las bóvedas de la iglesia de Santa Teresita, en la parroquia La Mariscal.[4]
Honras fúnebres

El traslado del féretro al Salón de la Ciudad se realizó la mañana del 16 de noviembre con una caravana motorizada desde la Funeraria Girón, en el centro-norte de Quito, recorriendo varias calles hasta el Palacio Municipal, en el Centro Histórico.[5] El cortejo oficial que trasladó en hombros el ataúd estuvo formado por militares, policías municipales y bomberos,[5] que fueron recibidos con el grito de «¡Ni un paso atrás!» por varios ciudadanos congregados en el lugar para despedir al expresidente.[6]
Entre los asistentes al velorio estuvieron dignidades de la cúpula policial y algunos miembros del Gabinete durante su Presidencia, como José Gallardo Román, ministro de Defensa; Carlos Larreátegui, secretario de la Administración Pública; Jorge Pareja Cucalón, ministro de Recursos Naturales; Francisco Acosta, ministro de Energía; y Pedro López, ministro de Obras Públicas.[5]
Los actos en el Salón de la Ciudad se mantuvieron hasta las 14:25 del día viernes 18, cuando terminó la ceremonia exequial presidida por el obispo castrense y secretario de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, monseñor René Coba Galarza; luego de lo cual el féretro fue trasladado en hombros por seis elementos del Cuerpo de Bomberos, Policía Metropolitana y Agentes Metropolitanos de Tránsito mientras se tocaba el Himno a Quito para despedirlo.[7]
El cortejo recorrió una calle de honor formada por los Granaderos de Tarqui hasta el Monumento a la Independencia en la Plaza Grande,[8] donde fue entregado a oficiales de las Fuerzas Armadas que le rindieron un homenaje por la generación de combatientes en la Guerra del Cenepa: «Aquí yace el hombre que supo qué son y para qué sirven los soldados. Los soldados de aire, mar y tierra rendimos los honores de rigor al expresidente y en algún lugar del firmamento infinito están los héroes de la patria, los combatientes de Cenepa, y están formando para recibir al embajador que lleva las cartas credenciales de la dignidad y la gratitud».[7][9] Allí la banda musical de la Fuerza Aérea interpretó el Himno Nacional del Ecuador mientras la ciudadanía vitoreaba nuevamente la frase «¡Ni un paso atrás!».[7]
Posteriormente el cortejo avanzó hasta el ingreso lateral de la Catedral Metropolitana para ingresar al templo, donde el arzobispo de Quito Fausto Trávez ofició una misa de cuerpo presente junto a la familia, autoridades e invitados especiales, aunque no asistió ningún representante del Gobierno de Rafael Correa.[9] Entre los presentes en la iglesia estuvieron el expresidente Osvaldo Hurtado, los exvicepresidentes Alberto Dahik y Blasco Peñaherrera Padilla, el exalcalde de Quito Roque Sevilla, el exministro de Defensa Jorge Gallardo Román, el alcalde de la ciudad en funciones Mauricio Rodas y su esposa, María Fernanda Pacheco, la vicealcaldesa de Guayaquil en funciones Doménica Tabacci, y la cúpula de las Fuerzas Armadas.[10][11]
Finalmente, a las 16:00 los restos de Durán-Ballén salieron nuevamente a la Plaza Grande, donde recibió el adiós de la ciudadanía antes de dirigirse junto al cortejo fúnebre hasta la iglesia de Santa Teresita en el sector de La Mariscal, donde se dispararon ciento una salvas antes de que el ataúd ingrese para el entierro privado en la cripta del templo.[9]
