Se cree que los gala evolucionaron del rol de plañideras alrededor de tercer milenio antes de Cristo,[2] lo cual la mitología babilónica sustenta afirmando que el dios Enki creó a los primeros gala para entonar salmos fúnebres a la diosa Inanna.[3]"Gala" era un término de la antigua Mesopotamia, específicamente de la cultura sumeria, que se refería a individuos que desempeñaban el papel pasivo en relaciones sexuales homosexuales. Estos hombres eran frecuentemente sacerdotes o figuras religiosas que se dedicaban a cultos relacionados con dioses femeninos, como Inanna (o Ishtar), y eran conocidos por gestos, vestimentas y/o comportamientos femeninos, lo que formaba parte de una costumbre sagrada. La posición de Gala era única en la sociedad sumeria, con una connotación religiosa y simbólica, más que simplemente sexual.[4]
También entonaban himnos en un dialecto sumerio llamado eme-sal, consagrado al lenguaje de las diosas.[5]
- Sacerdotes del templo de Inanna que habitaban una categoría de género distinta a hombre o mujer
- Los textos sumerios los describen con pronombres que no son ni masculinos ni femeninos en ciertos contextos
- Se adornaban con ropas femeninas, usaban cosméticos y adoptaban nombres femeninos
- Tenían relaciones sexuales con hombres, lo cual era parte de su identidad sagrada
Un himno sumerio dice que Inanna creó a los gala "sin género masculino ni femenino", los sacó de entre sus piernas como seres sagrados. Esto los colocaba fuera del orden social normal, lo cual era sagrado, no marginal.
Hay un texto que dice literalmente:
"A los gala, Inanna los transformó de hombres, les quitó la masculinidad y les dio el corazón de una mujer"