Comenzó su trayectoria deportiva en el club de su ciudad natal, el Real Stadium Avilesino en la temporada 1927-28,[2] que por aquella época militaba en la Primera regional asturiana. Permanecería con los avilesinos durante otras dos temporadas más, hasta que en la temporada 1929-30 ficha por el Real Madrid, jugando dos temporadas con los merengues.[3] Debuta en Primera División en la cuarta jornada, el día 22 de diciembre de 1929 en San Sebastián perdiendo contra la Real Sociedad por 4 goles a 0. Su primer gol en la máxima categoría sería en la jornada siguiente en Madrid, frente al RCD Espanyol consiguiendo inaugurar el marcador, aunque finalmente el equipo perdió 2-4. En sus dos temporadas con los blancos, Galé jugó 14 partidos (12 la primera temporada y dos en la segunda), consiguiendo un total de seis goles (todos ellos en la primera temporada).
En la temporada 1931-32 regresa temporalmente al Stadium avilesino, que jugaba en la Tercera División, aunque esa misma temporada, el 18 de noviembre de 1931 ficha por el Real Oviedo, que milita en Segunda División. Con los azules juega dos temporadas, 15 partidos y 7 goles en la primera y 16 partidos y 11 goles en la segunda.
Galé formó parte de la denominada delantera eléctrica del Real Oviedo (concretamente de la primera, pues hubo varias), en la que también estaban Casuco, Gallart, Lángara e Inciarte. El ataque formado por esos cinco jugadores fue una baza fundamental para que el Real Oviedo se proclamase en la liga 1932-33 campeón de Segunda División y se convirtiese así en el primer equipo asturiano en ascender a Primera. Fue precisamente Galé quien marcó los dos primeros goles del Real Oviedo en el partido frente al Atlético de Madrid del 19 de marzo de 1933 que finalizó con el triunfo de los carbayones por 5 a 1, en Buenavista, y que significó aquel primer ascenso a Primera División.
El 23 de abril de 1933, Galé se convertía en el segundo futbolista del Real Oviedo (el primero había sido Lángara) que jugaba con la selección española. Fue en un encuentro que el combinado nacional disputó en París, en el estadio del Parque de los Príncipes frente a Francia. El resultado fue 1-0 favorable al equipo local. Una semana más tarde, el 30 de abril, Galé jugó su segundo partido con la selección española; frente a Yugoslavia, en el Estadio del Deporte, en Belgrado. El encuentro finalizó 1-1 y fue el último partido de fútbol que disputó Galé, que tuvo que abandonar la práctica deportiva, con tan solo 24 años, debido a las lesiones de rodilla que arrastraba desde hacía un tiempo.
Galé recondujo su vida y ejerció como registrador de la propiedad. Siendo ideológicamente conservador o fascista, luchó como voluntario contra la Revolución de Asturias en Avilés en octubre de 1934 y participó en su represión.[4] Tras la sublevación militar que desencadenó la Guerra Civil en julio de 1936, buscó refugio en la residencia familiar de Guillermo Campanal, delantero asturiano del Sevilla Fútbol Club. Vivió en un escondite, construido para él en el hueco de la escalera, hasta la toma de Avilés por el Ejército Nacional el 21 de octubre de 1937. Se incorporó a un bufete jurídico de Pravia, luego se alistó voluntario en el ejército franquista y condujo caravanas de camiones en el frente de Tremp (Lérida) con el grado de sargento. Murió el 29 de julio de 1938 en un ataque nocturno sorpresa durante la batalla del Segre a manos de una compañía republicana que operaba tras las líneas enemigas.[4]