Gaman
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Gaman (我慢?) es una palabra japonesa originaria del budismo zen que significa "soportar lo aparentemente insoportable con paciencia y dignidad".[1] El término se traduce generalmente como "perseverancia", "paciencia", "tolerancia", o "abnegación".[2] Un término relacionado, gamanzuyoi (我慢強い gaman-tsuyoi?), que añade tsuyoi ("fuerza"), significa "sufrir lo insufrible", o "tener una gran capacidad de resistencia estoica".[3]
Gaman se describe de diversas maneras como una "ley",[4] una "virtud,"[5] un "ethos",[6] un "rasgo",[7] etc. Significa actuar lo mejor que uno pueda en tiempos de adversidad y mantener el autocontrol y la disciplina.[8][9][10][11][12]
El Gaman es una enseñanza del budismo zen.[13]
Análisis
El gaman fue atribuido a los estadounidenses de origen japonés recluidos en campos de concentración de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial[14] y a los damnificados por el terremoto y tsunami de Japón de 2011.[15] En los campos de concentración, el gaman fue malinterpretado por no japoneses como un comportamiento introvertido, o como una falta de asertividad o iniciativa, más que como una demostración de fuerza frente a la dificultad o el sufrimiento.[16]
Después del terremoto y el tsunami de Japón de 2011, la resiliencia, el civismo, la ausencia de saqueos, así como la capacidad de los japoneses para ayudarse los unos a los otros, fueron ampliamente atribuidas al espíritu de gaman.[11] Los 50–70 trabajadores que permanecieron, a pesar del grave peligro, en la central nuclear de Fukushima, dañada y llena de radiactividad, demostraron asimismo gaman.[17]
Gaman se ha utilizado también en estudios en psicoanálisis[18] y para describir la actitud de los japoneses. A menudo se enseña a los jóvenes y es ampliamente utilizado por las generaciones de japoneses de más edad. Mostrar gaman es visto como un signo de madurez y fuerza. Mantener en silencio los asuntos personales, los problemas y las quejas, demuestra fuerza y buena educación, pues los demás podrían tener problemas mayores. Si una persona con gaman fuera a recibir ayuda de otra, debería mostrarse humilde, sin pedir más ayuda que la necesaria, ni expresar ninguna preocupación.[19]