García Hernández Coronel
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- Fernando Torres y Portugal, conde de Villardompardo (como virrey del Perú, presidente de la Real Audiencia de Lima y exvirrey de Nueva España)
- Juan López de Cepeda (como presidente de la Real Audiencia de Charcas)
Alonso de Vera y Aragón y Hoces (como gobernador interino del Río de la Plata y del Paraguay)
Fernando de Godoy, junio de 1589 /Hernando de Montalvo, octubre de 1589 (ordinario y de hermandad sucesivos, de primer voto)
- Miguel Navarro, junio de 1589 (de segundo voto o vicealcalde)
- Regidores:[1]
Francisco Bernal (de primer voto y alférez real), Hernando de Montalvo (regidor perpetuo y tesorero real)/Francisco de Areco (de segundo voto sucesivos y alguacil mayor), Él mismo, Miguel del Corro (de cuarto voto y fiel ejecutor), Pedro Morán, Francisco Álvarez Gaytán (de sexto voto).
Antón García CaroGarcía Hernández Coronel o bien García Hernández Siñero (n. Imperio español, ca. 1555-Buenos Aires, gobernación del Río de la Plata y del Paraguay, ca.1615) era uno de los vecinos fundadores de la ciudad de Buenos Aires, que acompañó a Juan de Garay y formó parte de los primeros pobladores que dejaron descendencia en la nueva urbe. Fue elegido como regidor del cabildo porteño a mediados de 1589 y nuevamente a principios de 1605.
García Hernández Coronel[3] o Siñero[4] nació en alguna parte del Imperio español hacia 1555 pero se desconocen los nombres de sus padres, aunque se sabe que uno de sus hermanos se llamaba Juan García Tamorejo, casado con Francisca de Espinosa.[5]
García Hernández contaba con gran cantidad de vacas y bueyes. Así, el 9 de abril de 1589 se presentó trayendo varias vacas ante los cabildantes, las cuales fueron rematadas en un valor de setenta y seis hanegas (fanegas) de trigo.[6]
En la reunión del 24 de junio del mismo año, siendo Antón García Caro el escribano del cabildo, se decidió la elección de nuevos funcionarios para el cabildo. De esta manera, García Hernández fue elegido regidor y alférez. Fue así como él, junto con los demás, prestó juramento solemne: “…los quales sobre la señal de la cruz en que pusieron sus manos derechas, que harán bien y solemnemente sus oficios de alcaldes y regidores en aquello que Dios les diere a entender… dixeron si juro y amen y lo firmaron de sus nombres…”[6]
El 16 de octubre del citado año los cabildantes, entre los cuales se hallaba el regidor García Hernández, resolvieron que se reconocerían como propietarios de las yeguas y caballos salvajes a los hijos de los conquistadores que vinieron con Pedro de Mendoza: “…los conquistadores vinieron a estas Provinçias en el armada de Pedro de Mendoza… y cinco años estuvieron poblados en este asiento de Buenos Ayres… y cuando se despobló y subieron a la ciudad de la Asunçion dexaron aquí ciertas yeguas y cavallos de las que trajeron de España, de las quales han producido mucha cantidad de caballos y yeguas… les perteneçe a los dichos hijos de los primeros conquistadores ser suyos y gozar destos dichos caballos cimarrones como a gente que de sus padres lo heredaron…” Lo que dio origen a la raza caballar en el Río de la Plata.[6]
El 30 de julio de 1590 Hernández Coronel fue encerrado en la cárcel al no haber aceptado el oficio de tasador de daños hechos por los animales: “…nombraron por tasadores para que tasen los daños que hiziere en las chacaras desta ciudad el ganado della, a Françisco Muñoz Regidor y a García Hernández, vecinos desta ciudad… y García Hernández no quiso açetar el dicho cargo, y Sus Merçedes le mandaron llevar a la carçel”.[6]
El 14 de mayo de 1594, Hernández Coronel recibió un título y merced de tierras del gobernador Fernando de Zárate. Se trataba de un título de estancias, solares y cuadras lindantes al río de las Conchas, hacia el río Luján, en el río Areco, en el Riachuelo y en el río Arrecifes.[7]
En octubre de 1602 se realizó el “Censo de hombres armados, a caballo y a pie”, siendo teniente de gobernador el capitán Francisco de Salas. Todos los hombres debieron presentarse en la plaza el martes 8 de octubre a las 8 de la mañana “a caballo, puestos a punto de guerra”. En este censo se registraron 43 hombres y 12 infantes, los cuales integraban la defensa del miserable poblado que era Buenos Aires en ese entonces contra el ataque de los querandíes, cuando la población total de españoles no superaba los 500 habitantes. Hernández Coronel quedó registrado como uno de los vecinos armados, quien montaba a caballo, y llevaba escudo, arcabuz y celada.[7]
El primero de enero de 1605, siendo escribano Francisco Pérez de Burgos, fueron elegidos los nuevos alcaldes y regidores del cabildo. García fue uno de los seleccionados para el oficio de regidor del cabildo, junto a Juan Domínguez Palermo, Pedro Morán y Francisco Muñoz, entre otros, siendo los alcaldes electos Pedro de Izarra y Melchor Casco de primer y segundo voto respectivamente, “…los quales dixeron: si juramos y amen”.[6]
El 7 de marzo del mismo año fue uno de los cabildantes que estuvo en el momento de la decisión acerca del médico cirujano Manuel Álvarez, quien prestaría sus servicios en la ciudad. El médico se había presentado ante el Cabildo diciendo que “quería servir de Médico y Cirujano en esta ciudad a toda ella a los vecinos y moradores y indios y esclavos dellos en todas sus enfermedades que tuviesen de cualquier género que fuesen y sangrarlos y ventosearlos pagándole el estipendio que buenamente fuesen para su sustento…” Fue así como se decidió pagarle al cirujano 400 pesos por año en harinas y demás frutos de la tierra, así como las medicinas y ungüentos que usase.[6]
El mismo día, García fue elegido diputado del cabildo, junto a su compañero Melchor Casco de Mendoza. Uno de sus primeros trabajos como diputado fue inspeccionar las pulperías: “En la çiudad de la Trenidad a siete días del mes de Março, los dichos deputados fueron a viçitar las pulperías… y mandaron lo siguiente: En la pulpería de Juan Bautista mandaron que las cebollas de siento por seys reales y los ajos siento por ocho reales… En la de Bartolomé Rodríguez lo mismo… En la de Carnero que no venda vino hasta que no se le mande…”[6]
El 2 de mayo de 1605 García recibió el cargo de fiel ejecutor del cabildo, “…para que con vara de la Real Justiçia exersa el dicho ofiçio, para lo qual le dieron poder en forma bastante”.[6]
García Hernández Coronel también formó parte del cabildo el día primero de agosto de 1605, cuando se recibió la petición del maestro de escuela Francisco de Vitoria, quien se había acercado al Cabildo para ofrecer sus servicios en la enseñanza de niños. Se dispuso así el salario que le correspondería a Vitoria, que sería de “un peso por cada mes a los que enseñare a leer, y a los que enseñaré a escribir y contar dos pesos”.[6]
Por el año 1605 Hernandarias se dirigió hacia el sur en la famosa expedición a los Césares. A raíz de ello, se realizó una “lista de vecinos y soldados que se quedan en la ciudad”, en la cual fue registrado García: “…declaró tener seis caballos y una cuera, escopeta y rodela, una libra de pólvora, media madre de mecha”.[7]
En 1607, Hernández Coronel aportó tres pesos en la colecta realizada por el cabildo para retener en la ciudad al barbero Jerónimo Miranda, quien había resuelto irse porque no recibía el salario necesario para mantenerse.[6]
El 4 de marzo de 1609 García recibió algunas tierras en la cañada de Juan Ruiz, de parte del gobernador Hernandarias de Saavedra. Estas propiedades se extendían desde el camino que va a Córdoba hasta el camino llamado de Andrés de Solano, de una legua por una legua.[7]
El 23 de marzo de 1609 algunos vecinos se presentaron ante el cabildo pidiendo licencias para hacer matanza de ganado cimarrón. Un mes más tarde el cabildo reglamentó estas licencias, y se dispuso que los vecinos interesados podrían efectuar las matanzas entre los meses de enero y junio “…y no las puedan haçer en ningun otro tienpo, so pena de ser perdidos la carne, sevos y cueros…” De este modo, los cabildantes expusieron la lista de vecinos autorizados, entre los cuales se encontraba García, el cual recibió la matrícula de matar 25 reses.[6]
En un período durante 1609 fue alcalde ordinario del cabildo.[6]
García Hernández Coronel murió antes de 1615.[5]