Geografía y ecología de los Everglades
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La geografía y ecología de los Everglades involucra elementos complejos que afectan al entorno natural del sur del estado estadounidense de Florida. Antes de ser drenados, los Everglades eran una malla entrelazada de marismas y praderas que cubrían 10 000 km². Son, simultáneamente, una vasta cuenca y un conjunto de ecosistemas interconectados dentro de una región geográfica. Históricamente, se extendía desde el lago Okeechobee hasta 150 km al sur, en la bahía de Florida (lo que represente alrededor de un tercio del sur de la península de Florida).
Es una integración tan singular de agua, tierra y clima que el uso del plural o del singular para hacer referencia a los Everglades es apropiado.[1] Cuando Marjory Stoneman Douglas escribió su descripción definitiva de la región en 1947, utilizó la metáfora del "río de hierba" para explicar la mezcla de agua y vida vegetal.
Se han identificado cuatro zonas ecológicas:
- Humedales terrestres y de agua dulce.
- Estuarios y humedales de agua salada
- Bahía de Florida y las islas de manglar.
- Cayos de Florida.[2]
Aunque las praderas de pasto y los lodazales son los íconos geográficos de los Everglades, existen otros ecosistemas igualmente vitales y las fronteras que los demarcan son sutiles o inexistentes. Entre los lodazales se pueden encontrar pinares y bosques de maderas duras tropicales (hammocks). Los árboles, enraizados en apenas unos centímetros de suelo sobre la turba, la marga o el agua, mantienen una variedad de vida silvestre. Los árboles más viejos y más altos son los cipreses de los pantanos, cuyas raíces están adaptadas para pemanecer sumergidos durante meses.
La Reserva Nacional Big Cypress es famosa por sus cipreses de 500 años, aunque sus domos de ciprés aparecer dispersos por todos los Everglades. Conforme el agua dulce del lago Okeechobee fluye hacia la bahía de Florida, se encuentra con el agua salada del golfo de México. Esta zona de transición entre el agua salada y dulce es la zona de proliferación de los manglares, que proporcionan nutrientes y condiciones de desarrollo para muchas especies de aves, peces, e invertebrados. El entorno marino de bahía de Florida también se considera parte de los Everglades porque sus hierbas de mar y vida acuática son atraídas por el caudal constante de agua fresca.