Glandulicactus uncinatus

especie de planta From Wikipedia, the free encyclopedia

Glandulicactus uncinatus, conocida comúnmente como biznaga bola uncinada,[2] es una especie de planta suculenta perteneciente al género Glandulicactus, dentro de la familia Cactaceae. Se distribuye desde el sur de Estados Unidos hasta el norte y centro de México.

Descripción

Glandulicactus uncinatus es una especie de cactus generalmente de hábito solitario. Presenta un tallo que varía de globoso a cilíndrico, con una altura de 18 a 27 cm y un diámetro de 10 a 12 cm. La epidermis es de color verde azulado y desarrolla una raíz principal fusiforme.

Planta con porte cilíndrico

Posee aproximadamente 13 costillas fuertemente tuberculadas y onduladas, separadas por surcos agudos. Sobre ellas se disponen areolas provistas de 1 a 5 espinas centrales ganchudas, dirigidas hacia arriba o inclinadas hacia el exterior, de color amarillo con la punta rojiza y con una longitud de 8 a 13 cm. Presenta además de 7 a 10 espinas radiales; las superiores son aplanadas y de color claro, mientras que las inferiores resultan ganchudas y de tonalidades más o menos púrpuras, con una longitud de 2,5 a 5 cm.

Planta en floración

Las flores surgen desde el surco de las areolas. Tienen forma de embudo, son de color marrón rojizo, y alcanzan de 2 a 4 cm de longitud y de 2,5 a 3 cm de diámetro.[3]

Distribución y hábitat

El área de distribución natural de esta especie se extiende desde el sur de Estados Unidos hasta el norte y centro de México. En territorio estadounidense aparece desde el sur de Nuevo México y se prolonga hacia el oeste y sur de Texas. En México se encuentra en diversos estados del norte y del altiplano, entre ellos Chihuahua, Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas y Zacatecas.[1]

Habita principalmente en biomas desérticos o de matorral seco,[4] a altitudes que oscilan entre los 900 y 1200 m s. n. m. Crece en matorrales xerófilos sobre suelos calizos o calcáreos.[1][5]

Taxonomía

La primera descripción de esta especie fue como Echinocactus uncinatus, publicada en 1848 por el botánico Henri Guillaume Galeotti en el libro Abbildungen und Beschreibung bluhender Cacteen 2: t. XVIII.[4]

Más tarde, el botánico alemán Curt Backeberg trasladó la especie al género Glandulicactus, por lo que pasó a llamarse Glandulicactus uncinatus. Registró estos cambios en la revista científica Blätter für Kakteenforschung 1939: 34, publicada en 1939.[6][7]

Etimología
  • Glandulicactus: nombre genérico formado a partir de la palabra latina glandŭla (que significa 'glándula') y la palabra griega kaktos (que significa 'cardo' o 'planta espinosa'), haciendo referencia a las glándulas de néctar que presentan las plantas.[8]
  • uncinatus: epíteto específico que deriva de la palabra latina uncīnātus, que significa 'en forma de gancho', en referencia a las espinas centrales en forma de gancho que presenta la especie.[9][10]
Sinonimia
  • Ancistrocactus uncinatus (Galeotti) L.D.Benson, 1969
  • Ancistrocactus uncinatus var. wrightii (Engelm.) L.D.Benson, 1923
  • Ancistrocactus uncinatus subsp. wrightii (Engelm.) Doweld, 2001
  • Echinocactus ancylacanthus Monv. ex Labour., 1853
  • Echinocactus trollietii Rebut, 1895
  • Echinocactus uncinatus Galeotti, 1848 (basónimo)
  • Echinocactus uncinatus f. wrightii (Engelm.) Schelle, 1907
  • Echinocactus uncinatus var. wrightii Engelm., 1856
  • Echinomastus uncinatus (Galeotti) F.M.Knuth, 1936
  • Echinocactus wrightii (Engelm.) Small, 1903
  • Ferocactus uncinatus (Galeotti) Britton & Rose, 1922
  • Ferocactus uncinatus var. wrightii (Engelm.) N.P.Taylor, 1979
  • Glandulicactus uncinatus var. wrightii (Engelm.) Backeb., 1961
  • Glandulicactus uncinatus subsp. wrightii (Engelm.) U.Guzmán, 2003
  • Glandulicactus wrightii (Engelm.) D.J.Ferguson, 1991
  • Hamatocactus uncinatus (Galeotti) Orcutt, 1926
  • Hamatocactus uncinatus var. wrightii (Engelm.) Bravo, 1980
  • Hamatocactus wrightii (Engelm.) Orcutt, 1926
  • Pediocactus uncinatus (Galeotti) Halda, 1998
  • Pediocactus uncinatus var. wrightii (Engelm.) Halda, 1998
  • Sclerocactus uncinatus (Galeotti) N.P.Taylor, 1987
  • Sclerocactus uncinatus subsp. wrightii (Engelm.) N.P.Taylor, 1998
  • Sclerocactus uncinatus var. wrightii (Engelm.) N.P.Taylor, 1987
  • Thelocactus uncinatus (Galeotti) W.T.Marshall, 1941
  • Thelocactus uncinatus var. wrightii (Engelm.) H.P.Kelsey & Dayton, 1942

Estado de conservación

En la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, la especie está clasificada como de “Preocupación Menor (LC)”, lo que indica que presenta una distribución geográfica relativamente amplia y que, en la actualidad, sus poblaciones no muestran un descenso significativo a escala global. Además no existen amenazas importantes para esta especie.[1]

Usos

Esta especie de cactus se cultiva principalmente como planta ornamental y destaca por su rareza en cultivo y por la dificultad que presenta cuando crece sobre sus propias raíces. Su crecimiento lento y su gran sensibilidad al exceso de agua favorecen la aparición de podredumbre, por lo que requiere cuidados muy controlados. Se trata de una planta extremadamente xerófita, adaptada a suelos muy secos y capaz de soportar bajas temperaturas.

Cultivo en maceta

Necesita un sustrato mineral, suelto y arenoso que facilite el drenaje. Conviene utilizar macetas amplias o profundas para permitir el desarrollo de su sistema radicular, ya que puede permanecer muchos años sin trasplante. El riego debe ser moderado y debe suspenderse durante el invierno o cuando las temperaturas nocturnas bajen de 10 °C. Los ejemplares adultos resultan especialmente sensibles al exceso de humedad, sobre todo después del trasplante, por lo que es preferible regar menos de lo habitual, especialmente en macetas grandes.

La ventilación y una atmósfera seca resultan esenciales para evitar problemas, ya que la mayoría de las enfermedades aparecen por exceso de riego y falta de aireación, especialmente en ambientes fríos o húmedos. Durante la época de crecimiento basta con una única fertilización con abono específico para cactus, rico en potasio y bajo en nitrógeno, aplicado a media dosis. Este cactus prospera en suelos pobres y un exceso de nutrientes provoca un crecimiento excesivo y vulnerable a infecciones fúngicas. Se desarrolla mejor con abundante luz solar, mientras que la falta de iluminación provoca deformaciones y crecimiento deficiente. Un invernadero sin calefacción ofrece condiciones adecuadas, aunque también puede cultivarse en exterior sobre bancales elevados o terrazas si permanece protegido de la lluvia invernal. Su resistencia al frío permite tolerar temperaturas cercanas a −7 °C, e incluso inferiores en condiciones secas. Por su rareza y aspecto, constituye una planta muy apreciada por coleccionistas.

Las plantas sanas y bien cultivadas suelen mantenerse libres de plagas. No obstante, pueden aparecer arañas rojas, que se controlan mediante pulverizaciones, o cochinillas, tanto en partes aéreas como en las raíces. Trips y pulgones aparecen con poca frecuencia. La podredumbre solo supone un problema cuando el cultivo presenta exceso de humedad o ventilación insuficiente, ya que los fungicidas no resultan eficaces si las condiciones de cultivo no se corrigen.

La propagación se realiza principalmente por semillas, que germinan con relativa facilidad aunque algunas plántulas no sobreviven. Se siembran en primavera sobre un sustrato arenoso y bien drenado, cubiertas con una fina capa de gravilla y mantenidas inicialmente con alta humedad ambiental. Tras la germinación se reduce progresivamente la humedad y la frecuencia de riego a medida que las plantas crecen. El injerto se utiliza con frecuencia para acelerar el desarrollo y conservar ejemplares dentro de colecciones.[5]

Nombres comunes

Los nombres comunes de esta especie son: biznaga, biznaga bola uncinada, biznaga uña de gato, cactus uña de gato, ganchuda, uña de gavilán, vaquita y viznaga ganchuda.[2]

Galería

Referencias

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