Guerra de Independencia de Bolivia
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del Virreinato del Perú (1810-1824)
Realistas de Charcas (1824-1825)
- La República de Bolívar surge como estado independiente
- Tras la independencia de Charcas permanecen los últimos bastiones continentales en Veracruz y El Callao
La guerra de independencia del Alto Perú transcurrió durante el periodo que abarcó desde el año 1809 hasta el año 1825 con la creación del Estado del Alto Perú, antecesor de la actual Bolivia. En este conflicto se enfrentaron los patriotas de varios países más allá de sus fronteras nacionales contra los realistas españoles. Los patriotas resultaron vencedores, consiguiendo la independencia de Bolivia el 6 de agosto de 1825, con la firma de la declaración de independencia. Este conflicto se prolongó en casi todo el proceso independentista.
La guerra de independencia, en la historia de Bolivia, es el período de tiempo comprendido entre los sucesos que se desarrollaron en la sede de la Real Audiencia de Charcas, la ciudad de Chuquisaca (actual Sucre) el 25 de mayo de 1809 y el último combate que involucró soldados rebeldes enfrentando a soldados regulares leales a España en el Combate de Tumusla, el 1 de abril de 1825. Entre ambos sucesos transcurrieron más de quince años, durante los cuales los rebeldes del territorio del Alto Perú (actual territorio de Bolivia), dentro de los límites del Virreinato del Río de la Plata, combatieron al absolutismo español de las autoridades coloniales políticas y militares que representaron la lealtad a España. Durante estos años, las batallas y combates en los territorios del Alto Perú se desarrollaron entre las grandes campañas que se produjeron durante los primeros años producto de la presencia de los Ejércitos Auxiliares, provenientes de las Provincias Unidas del Río de la Plata y luego una Guerra de Guerrillas permanente protagonizada por criollos, mestizos, indígenas y españoles, muchas veces entremezclados entre los dos bandos antagónicos. Los bandos eran el de los rebeldes (que son conocidos como patriotas en la historia oficial de Bolivia) y el bando de los leales a España, también conocidos como realistas. La Guerra de Guerrillas se prolongó hasta el Combate de Tumusla, aunque después de éste y luego de proclamada la Independencia de Bolivia, se desarrolló un último intento de preservar el orden anterior a 1825. El año 1828 se produjo un levantamiento en la región de Vallegrande protagonizado por el Coronel Francisco Javier Aguilera, de origen mestizo, proclamándose General en Jefe del Ejército Real (Aranzaes, 1918, pp.15-16), quien luego de reunir una fuerza combatiente significativa "de 180 hombres de caballería e infantería, proclama el Reynado de Fernando VII" (Ibidem p.15) fue perseguido y derrotado el 23 de octubre de 1828 en un combate en las inmediaciones de Vallegrande por el Coronel Ancelmo Rivas. Al final, Aguilera fue capturado el 23 de noviembre de 1828 y “pasada por las armas” (Ibidem p.15); pero hasta 1825 es una etapa conocida en el actual territorio del Noroeste Argentino como la Guerra gaucha, que representó para los habitantes de los pueblos que intervinieron un sacrificio que produjo la estabilización de la guerra de independencia en la frontera norte de las Provincias Unidas del Río de La Plata, amenazados constantemente por el ejército colonial español. Sin embargo, la contribución de los ciudadanos del pueblo de Tarija también fue importante para la estabilización de la guerra de independencia, evitando la caída de la línea defensiva que Martín de Güemes sostenía, evitando la invasión española y el final de la independiente Argentina.
Comenzó el 1809 con el establecimiento de las Juntas de autogobierno en las ciudades de La Plata y La Paz. Las Juntas fueron disueltas poco después, y la provincia de Charcas quedó bajo el dominio español nuevamente. La Revolución de Mayo de 1810 del Virreinato del Río de la Plata estableció su propia Junta. Buenos Aires mandó tres campañas militares al Alto Perú, al mando de Juan José Castelli, Manuel Belgrano y José Rondeau, pero los realistas lograron derrotarlos. Sin embargo, el conflicto se mantuvo hasta volverse una guerra irregular contra las republiquetas, que sostenían una guerra de guerrillas, dificultando la presencia de los realistas. Simón Bolívar y Antonio José de Sucre derrotaron al Ejército Real del Perú años después, lo que resultó seguidamente en la independencia de Bolivia en 1825 tras la Batalla de Tumusla.
A lo largo del siglo XVIII, los cambios políticos llevados adelante por la casa de Borbón que reemplazó a la Casa de Austria a partir del 16 de noviembre de 1700 en el Imperio Español transformaron las dependencias americanas, hasta entonces "reinos" relativamente autónomos, en colonias enteramente dependientes de decisiones tomadas en España en beneficio de ella.[2] Entre estas medidas se contó la fundación del Virreinato del Río de la Plata en 1777, que reunió territorios dependientes hasta entonces al Virreinato del Perú, y dio una importancia singular a su capital, la ciudad de Buenos Aires, que había tenido escasa importancia hasta ese momento.[3]
El contacto con los conflictos políticos europeos, la influencia ideológica de la Ilustración, y el ejemplo de la Revolución francesa y de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos generaron una actividad política inusitada y creciente en los años que siguieron a las invasiones británicas. La falta de respuestas de parte de la metrópoli española a los pedidos de auxilio de su colonia y el exitoso rechazo de las poderosas invasiones sin ayuda externa hicieron que la población local, adquiriera un alto grado de conciencia política.[4] La falta de respuesta desde la metrópoli a los crecientes reclamos de autonomía económica llevó a la burguesía mercantil de algunas colonias a formar parte de los grupos que buscaban un cambio sustancial en la relación con España, dotando a estos de poder económico.[5][6]
En el territorio de la actual Bolivia empezaron a darse los primeros conflictos entre los habitantes criollos y mestizos por un lado contra los colonizadores españoles por el otro. Uno de estos conflictos fue la Rebelión de Oruro que se dio en la Villa Real de San Felipe de Austria de la provincia de Charcas en 1781.
Las primeras Juntas revolucionarias

Ésta es considerada la primera etapa de la lucha por la independencia de Bolivia y el comienzo de la guerra del Alto Perú contra el Imperio español.
Revolución de Chuquisaca
La Revolución de Chuquisaca fue la primera etapa de los gritos libertarios en Bolivia, llevado a cabo por el levantamiento popular contra el gobernador intendente de la ciudad de Charcas, actualmente conocida como Sucre, producido el 25 de mayo de 1809. La Real Audiencia de Charcas, con el apoyo del claustro universitario y sectores independentistas, destituyeron al gobernador y formaron una junta de gobierno en un año indeterminado.
El movimiento, fiel en principio al rey Fernando VII de España, fue justificado por las sospechas de que el gobierno planeaba entregar el país a la infanta Carlota Joaquina de Borbón, pero desde los comienzos sirvió de marco para el accionar de los sectores independentistas que propagaron la rebelión a La Paz, donde se constituiría la Junta Tuitiva. Reprimido violentamente este último y más radical levantamiento, el movimiento de Chuquisaca fue finalmente deshecho.
La Revolución de Chuquisaca es considerada por los historiadores como el primer movimiento independentista en Iberoamérica. Sin embargo, existe una reciente corriente revisionista que denomina a este evento simplemente como una revolución monárquica por sus expresiones iniciales de lealtad a Fernando VII, afirmando que en realidad fue una revuelta entre fernandistas y carlotistas en un contexto alejado de intenciones independentistas.
La primera victoria independentista tras la Revolución de Chuquisaca estuvo a cargo de Mariano Michel, que cumplió su cometido en La Paz, donde permaneció un mes. Logró que los líderes independentistas locales se hiciesen con el poder y depusieran el 16 de julio al gobernador Tadeo Dávila y al obispo de La Paz, Remigio de la Santa y Ortega. Allí se formó la junta de gobierno denominada Junta Tuitiva presidida por el coronel Pedro Domingo Murillo.
A diferencia de la Revolución de Chuquisaca, la Revolución del 16 de julio en La Paz, bajo la dirección de Pedro Domingo Murillo, es considerada una revolución abiertamente independentista y señalan a la Junta Tuitiva que se formó en la actual capital de Bolivia como el primer gobierno libre de América del Sur.
Junta Tuitiva de La Paz
La Junta Tuitiva fue encabezada por el independentista paceño Pedro Domingo Murillo apoyados por el Batallón de Milicias al mando de su segundo jefe, Juan Pedro de Indaburo, que tomaron el cuartel de Veteranos, arrestaron a los oficiales y convocaron al pueblo a la plaza por medio de campanas y pidieron un cabildo abierto, solicitando que fueran separados de sus cargos el obispo de La Paz, Remigio de la Santa y Ortega, y el gobernador intendente Tadeo Dávila. Éste intentó sofocar la revuelta y se dirigió hacia el cuartel en donde fue arrestado. El cabildo aceptó realizar esa noche un cabildo abierto admitiendo e incorporando como representantes del pueblo a Gregorio García Lanza, Juan Bautista Sagárnaga y Juan Basilio Catácora y Heredia.
